Tres religiosas indias, un regalo de Reyes para el Cottolengo

Las tres hermanas, procedentes de Kerala, en la Casa del Sagrado Corazón. :/Francis Silva
Las tres hermanas, procedentes de Kerala, en la Casa del Sagrado Corazón. : / Francis Silva

Franciscanas clarisas procedentes de oriente se ponen al servicio de los más pobres de la Diócesis en la Casa del Sagrado Corazón

BEATRIZ LAFUENTE

Al igual que aquellos magos que llegaron de Oriente hace más 2.000 años a ponerse a los pies de un niño tan pobre que no tenía dónde nacer, han venido a la Casa del Sagrado Corazón tres hermanas franciscanas clarisas, procedentes de oriente, a ponerse al servicio de los más pobres de la Diócesis de Málaga.

Los reyes magos seguían el brillo de una estrella que los guiaba, un brillo que seguro ha guiado a las hermanas franciscanas clarisas que vienen desde Kerala (India), porque desde ahí arriba el padre Jacobo y la Madre Rosario Villalonga, hacen que el Cottolengo de Málaga tenga un brillo especial. La presentación de las hermanas, que se van a hacer cargo del Cottolengo de Málaga, tuvo lugar en el tradicional encuentro de Adviento, al que como cada año, acudió el obispo de Málaga, Jesús Catalá, junto al vicario de la Acción Caritativa y Social, Gabriel Leal. Tras la celebración de la Palabra junto a los acogidos, los voluntarios y los trabajadores, la hermana Ana presentó la comunidad a los asistentes. Para ello, comenzó explicando que «han pasado más de dos años desde la primera visita de nuestra superiora a esta Casa. Nuestra congregación, además de en la India, está presente en lugares como Estado Unidos, Italia, Alemania, Austria, Suiza, África y en España, concretamente en Madrid».

El lema de la congregación es 'La santidad a través de la humildad' y «nuestros patronos son San Francisco de Asís y Santa Clara, porque ellos evangelizaron a través de la humildad y la pobreza. Y así llevamos más de 130 años al servicio del Señor y de la Iglesia Católica».

Dos de las religiosas ayudan a caminar a un residente.
Dos de las religiosas ayudan a caminar a un residente. / Francis Silva

Durante su presentación, la hermana Ana explicó que «la congregación está formada por 7.012 hermanas, 220 novicias, 491 aspirantes y 824 casas. Nuestro apostolado es la evangelización y la formación en la Fe, por ello, estamos muy volcadas en la enseñanza, la sanidad, las obras sociales, los cuidados paliativos, y el cuidado de los ancianos y los niños abandonados. A través de estás actividades apostólicas tratamos de dar testimonio del pobre Cristo humilde, crucificado y compartir el amor y la misericordia de Jesús».

Con curiosidad y mucha alegría fueron recibidas Lismery, Ana y Teresa, que son los nombres castellanizados de las tres hermanas, que además son enfermeras tituladas. Y es que, como afirmó el director de la Casa del Sagrado Corazón de Málaga, Patricio Fuentes, «hoy es un día para estar alegres, porque desde que las hermanas de la Institución Benéfica del Sagrado Corazón tuvieron que dejar esta Casa, con gran dolor, por falta de vocaciones, el Obispado de Málaga ha querido que viniera una congregación religiosa. Y me consta que las hermanas que se fueron y que dejaron un huella imborrable en este hogar, sienten gran alegría al saber que viene una nueva comunidad al Cottolengo de Málaga, y por eso hoy es un día grande para darle gracias a Dios».

Epifanía del Señor

El sacerdote, Manuel Jiménez, explica que «el día de los Reyes Magos es uno de los más esperados del año. Los regalos de hoy son signo del cariño que se profesan familiares y amigos. Este día tiene una gran importancia religiosa: «Unos sabios de oriente, siguiendo una estrella, llegaron hasta Belén para adorar al Niño Jesús y ofrecerle presentes» (Mt 2, 1-12). Este acontecimiento da nombre a esta festividad: Epifanía, del griego epi (sobre) y phanos (aparición). Es la manifestación por vez primera de Jesús como el Salvador de toda la humanidad. Si el día de Navidad, los primeros en adorar al Niño fueron los pastores, representando al pueblo judío como el primero en recibir el mensaje de salvación, la Epifanía enseña que esa salvación no está limitada a un grupo reducido, sino que Dios se encarnó para ofrecerla a todo aquel que reconozca a su Hijo en Jesús. Los magos simbolizan este mensaje. La tradición les dio los nombres que conocemos y el arte los representa de forma que signifiquen las edades del hombre y distintas razas. Al mencionar el texto sagrado tres presentes, se le ha asignado este número a los sabios. Los presentes tienen sentido simbólico al reconocer la realeza (oro), la divinidad (incienso) y la humanidad (mirra) de Jesús. Según una tradición del antiguo oriente, la aparición de un nuevo cuerpo celeste era signo de que algún acontecimiento trascendente había ocurrido en la tierra. Los Reyes Magos así lo interpretaron y siguieron la estrella hasta que se apareció sobre (epifanía) donde estaba el Niño».