Una treintena de voluntarios se congrega en la Misericordia para limpiar la playa

Una treintena de voluntarios se congrega en la Misericordia para limpiar la playa
Félix Palacios

La actividad se enmarca en la 'Semana por el clima', fruto de la emergencia climática

JAVIER BUDI

Sábado por la mañana de un verano a punto de dar el relevo al inminente otoño. Sobre las 9.30 horas, un grupo de playeros se reunía en la playa de la Misericordia pero no para disfrutar de una jornada de sol y baño, el tiempo tampoco invitó a ello. Se trataba de voluntarios, una treintena aproximadamente, que se congregaron con motivo de la 'Semana por el clima' para limpiar la arena de la suciedad acumulada durante el periodo estival. Una idea surgida a través de 'Balanced Society Movement (BSM)' con la cooperación del proyecto de Cerveza Corona y la organización mundial 'Parley for the oceans' cuyo objetivo es proteger los océanos evitando que el plástico llegue a ellos.

Bajo una carpa, los coordinadores de la actividad proveyeron del material necesario para ponerse manos a la obra. Guantes, bolsas para todo tipo de suciedad y botellas para las colillas, fueron los instrumentos que utilizaron los allí reunidos voluntariamente para recorrer la playa durante tres horas aportando su granito de arena en la batalla contra el cambio climático. Un gesto con la intención de concienciar a la sociedad sobre cómo tratar un espacio natural como el mar.

«Lo vimos por Instagram y dijimos de venir», contaron Lola e Isabel, de 18 y 20 años respectivamente. Aunque afirmaron que se trata de algo «simbólico», las jóvenes voluntarias se mostraron positivas afirmando que «la gente está cada vez más concienciada» pero, a su vez, lamentaron que a pesar de que las redes sociales ayudan mucho difundiendo el mensaje contra el cambio climático, a la hora de la verdad no actúan en este tipo de actividades.

Toallitas, bastoncillos de plástico de oídos y colillas forman la mayor parte de los restos que se encontraron esparcidos por la arena de la playa malagueña. Según explicó Ela Kolodziej, fundadora de BSM y propulsora de la jornada, los servicios de limpieza pasaron tras las fuertes lluvias del fin de semana pasado que dejaron las playas en un estado horrible pero, solo limpiaron «superficialmente para que la playa pareciese bonita». Pero la realidad es bien distinta ya que, como indicó, solo hace falta levantar un poco de arena para ver la suciedad que esconde debajo. De origen polaco y residente en Málaga desde hace nueve meses, Ela creó la plataforma BSM «para motivar a hacer cosas pequeñas» con el propósito de hacer del mundo un lugar mejor. «Muchos extranjeros vienen y hacen este tipo de cosas porque están más concienciados de donde vienen», declaró Ela haciendo referencia a Suecia como país modelo a seguir en limpieza y orden.

Félix Palacios

«Cuando era pequeño venía a esta playa y era diferente», afirmó Julio Saura, ambientólogo y voluntario el día de ayer. «No sentir vergüenza» es una de las metas que lo motivaron a madrugar y salir a sanear en la medida de lo posible la playa de su ciudad. «Algún esfuerzo requiere», garantiza, si se anhela un planeta sostenible. Una playa cuyo agua traga todos los desechos que, principalmente, afecta a los animales marinos irrumpiendo «su cadena trófica» y, por consiguiente, a los humanos también.

La imagen de la mañana la pusieron María y Félix, pareja procedente de Lucena (Córdoba), que madrugó para unirse a la causa y, de paso, encontrarse con Juanma Furio, que fue en representación de Cerveza Corona. Pero no vinieron solos. Con ellos se trajeron sus tres pequeños hijos para que al mismo tiempo que ayudar, pudieran inculcarles los valores de cuidado de zonas como la playa. «Si va a ser el lugar donde vamos a pasar tanto tiempo con nuestros hijos, habrá que cuidarlo», manifestó Félix.