Un trabajo hecho a medias

Un trabajo hecho a medias

Vecinos se quejan de la suciedad acumulada en el canal a lo largo de la calle Montserrat Roig

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Un lector, Juanjo Morales, denuncia lo que considera «una dejadez más de la empresa Limasa». Según expone, «desde el 10 de abril vengo realizando reiteradas llamadas al 010 para informar sobre la acumulación de basura de todo tipo, especialmente de origen vegetal, aunque he podido ver lozas de mármol, patinete destrozado e incluso algún banco de madera, en la calle Montserrat Roig, concretamente en el canal existente a lo largo de toda la calle». Agrega que «en dicho teléfono me cogen la nota del parte, y observo dos días después que han procedido a limpiar la zona ajardinada y a amontonar todos los restos en grandes montones dentro de la mencionada acequia. Al ver que no se efectúa la limpieza total, y después de llamar 4 veces más al 010 me indican que tienen una nota de Limasa (acompañada de foto?) en la que indican que el trabajo se ha realizado, cosa totalmente incierta». En vista de ello señala que «el día 9 de mayo llamo directamente a Limasa y dejo un mensaje en el contestador. No me dicen nada. El día 10 de mayo vuelvo a llamar a Limasa, y después de oír la «retahíla aburridora» que dan, me atienden personalmente y vuelven a tomar nota de la incidencia. Le pregunto al señor que me atiende sobre el tiempo que tardarán en proceder a la limpieza y me indica que «en un tiempo prudencial». «Han pasado ya 4 días (creo que tiempo más que prudencial para la recogida) y los montones siguen allí. He visto salir algunas ratas de ellos, lo que unido al agua que se estanca y que permite la proliferación de mosquitos, y que para algún barrendero es más fácil «barrer hacia la acequia» que recoger los restos que hay en la calle, considero que no hacen mucho por tener esta calle con las medidas de limpieza y salubridad deseada».

Queja por la avería de un ascensor y falta de atención en Barbarela

Por otro lado, la avería de un ascensor en el centro de especialidades San José Obrero (Barbarela) del SAS ha motivado quejas de algunos usuarios como Francisco Romero, quien acudió el martes con su mujer, que se desplaza en silla de ruedas, a una cita médica y asegura que tuvo que salir del centro ambulatorio a la calle a buscar ayuda entre las personas que transitaban por la vía para poder subir a su esposa a la primera planta, ya que afirma nadie del centro se hacía cargo de la situación. En una reclamación, este usuario ha denunciado recibir un trato «vejatorio, descortés y obstructivo» por parte del personal del centro, y aunque dice que él pudo finalmente llevar a su mujer a la cita médica, «había pacientes como una mujer que acudió también en silla de ruedas desde una residencia de Alhaurín que se tuvo que marchar ya que ni los celadores ni nadie del centro se hacían cargo de la situación, y solo nos decían que pidiéramos cita para otro día, cuando debían habernos avisado y aplazar las citas, ya que el ascensor estaba averiado desde la tarde anterior».