De la Torre prepara un arreón en los barrios a un año de las urnas

Francisco de la Torre. /Salvador Salas
Francisco de la Torre. / Salvador Salas

El alcalde de Málaga inicia una ronda de reuniones con los concejales de los once distritos para desbloquear actuaciones pendientes para lo que queda de mandato

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Una vez tomada la decisión de repetir como candidato a la Alcaldía, Francisco de la Torre ya ha pisado el acelerador para llegar lo mejor posicionado posible a la carrera electoral de mediados de 2019. A poco más de un año para los comicios municipales (se celebrarán el domingo 9 de junio), el regidor no sólo parece dispuesto a poner toda la carne en el asador para sacar adelante grandes proyectos de ciudad que refuercen su legado (el futuro del Astoria, la integración urbana del Guadalmedina o la semipeatonalización de la Alameda) sino también en potenciar la gestión municipal en los barrios. Actuaciones menos vistosas que las grandes obras de relumbrón pero seguramente más agradecidas por los vecinos. Al fin y al cabo, ellos son los que votan.

Con esta premisa, De la Torre ha iniciado una ronda de reuniones con los concejales de los once distritos en los que está dividida la ciudad y sus respectivos equipos técnicos para hacer un repaso por lo hecho hasta ahora y, sobre todo, poner sobre la mesa las principales actuaciones que siguen pendientes fijando una lista de prioridades. La primera tanda de encuentros (de aproximadamente una hora de duración cada uno) tuvo lugar el pasado jueves con los responsables de los distritos de Carretera de Cádiz, Cruz del Humilladero, Teatinos, Bailén-Miraflores, Este y Centro, y en los próximos días está previsto continuar con el resto: Ciudad Jardín, Palma-Palmilla, Puerto de la Torre, Campanillas y Churriana.

«Lo de la importancia de volcarse en los barrios nos lo pide el alcalde siempre. Se trata de darle un empujón a temas que se encuentren enquistados, planificar también su coste económico para poder acometerlos y establecer un orden de prioridades porque son muchas cuestiones y hay que centrarse en las más importantes», reconocen desde el equipo de gobierno del PP. «El objetivo es darle un arreón a lo que queda pendiente», añaden otras fuentes.

¿Qué hace falta para acometer nuevos proyectos? Dinero. ¿De dónde se coge ese dinero? De las arcas municipales. ¿Cómo? A través de un nuevo programa de inversiones financieramente sostenibles que se irá concretando en los próximos meses una vez que el Ministerio de Hacienda ha accedido a las ‘plegarias’ de los ayuntamientos españoles que, tras años de estrecheces por la crisis, llevan tiempo pidiendo que se suavicen las limitaciones de gasto para contener el déficit de las administraciones locales, de forma que aquellas que cerraron el pasado ejercicio con saldo positivo en sus cuentas puedan usar ese superávit no sólo en reducir la deuda financiera, sino también en inversiones que a priori no vayan a generar un mayor dispendio en el futuro. Por ello, en el decreto que el departamento que dirige Cristóbal Montoro se ha comprometido a aprobar este mismo mes se abrirá la mano a que los municipios puedan invertir en infraestructuras sociales, culturales, educativas y deportivas, tratamiento de residuos, seguridad y equipamientos, pero no en alumbrado, comercio o promoción turística. Por regla general, esta posibilidad se ofrece a través de los Presupuestos Generales del Estado, pero como los de este año aún no están aprobados la única vía para no dilatarla más es la del decreto ley.

En el Área de Economía, donde aún andan enfrascados en la elaboración de las cuentas municipales de este 2018, tendrán que hacer números también a la hora de concretar cómo queda el reparto. Este nuevo aluvión de inversiones en los barrios, que deberán estar listas en un año, se sumará al que actualmente está en marcha de la mano de un plan extraordinario que contempla 150 actuaciones en los once distritos que suman un montante de 37,5 millones de euros procedentes del remanente de tesorería de 2016, prácticamente el doble de los invertidos con el sobrante de 2015.

En cifras, el programa de inversiones vigente se desglosa en varias partidas, entre las que destacan los 19,1 millones para financiar obras de renovación urbana en todos los distritos (mejoras de acerado y asfaltado, eliminación de barreras arquitectónicas o creación de parques infantiles), el plan de movilidad sostenible y señalética turística (4,1 millones); el de las instalaciones deportivas (3,6 millones); el ciclo integral del agua y red de baldeo (3,9 millones) y el de mejora de otros equipamientos municipales (1,2 millones). En las próximas semanas se irá perfilando el nuevo arreón en los barrios.

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