De la Torre ya contempla aparcar el futuro de Limasa ante la dificultad para municipalizar

El alcalde trata de convencer a la plantilla con su «última y definitiva» oferta mientras el comité se mantiene firme

FRANCISCO JIMÉNEZ

Alcalde de Málaga y trabajadores de Limasa defienden que la municipalización del servicio de limpieza es la mejor opción para la ciudad, pero siguen siendo incapaces de ponerse de acuerdo para cerrar de una vez por todas este culebrón y poner fin a un modelo de gestión mixta (el 51% de la sociedad está en manos privadas) que no satisface a nadie y que lleva prorrogado desde abril de 2017. De momento, el plazo dado por Francisco de la Torre al comité de empresa para que acepte la «última y definitiva» oferta sobre las condiciones laborales que tendría la plantilla se mantiene fijado en mañana. La cuestión es que, desde los sindicatos, insisten en que primero se zanjen los atrasos que corresponden a los trabajadores por las sentencias que dictan que el único convenio vigente es el de 2010-2012 (previo a los recortes). En este intercambio de ofertas y contraofertas, el alcalde parece plantarse definitivamente. Después de haber amenazado con «abrir el camino de la privatización» si esa respuesta no llega, lo que sí que se contempla es dejar aparcado el asunto (pese a ser su apuesta personal) durante lo que queda de mandato y que lo vuelva a retomar el gobierno que salga de las elecciones del 26 de mayo. En esta línea, De la Torre hizo ayer un llamamiento directo a la plantilla con la pretensión de que sean los propios trabajadores los que 'convenzan' a los sindicatos.

«La oferta es francamente excelente, es extraordinaria y tiene el equilibrio de poder mantener algunos recursos para innovar en maquinaria e incorporar más modernización de maquinaria. Está hecha pensando en la ciudad en general, no sólo en que el ahorro de la municipalización sea todo para mejora salarial y del personal», advirtió el primer edil, que dio orden para que esta propuesta (ya publicada por SUR) fuera distribuida a los 1.800 empleados de Limasa en un intento de saltarse al comité.

Aunque en Limasa nada se puede dar por cerrado, en el Ayuntamiento intentan meter presión a la plantilla remarcando que es «la última propuesta municipal» y que la presentada por el comité es «inasumible económica y socialmente».

Unas prisas que no parecen tener los representantes de los trabajadores, conscientes de que el próximo martes, día 19, pueden recibir otro espaldarazo en los tribunales. Ese día está previsto que se reanude la vista en el Juzgado de lo Social número 4 de Málaga para concretar los derechos que deben recuperar los trabajadores en cuestiones como las tablas salariales y la citada paga de productividad.

La postura de los sindicatos es la misma que viene manteniendo en las últimas semanas, y es que los 8.200 euros que, según sus cálculos, les corresponde de media a cada trabajador por las subidas salariales no aplicadas entre 2012 y 2018 sean abonados aunque sea en varios ejercicios.