Más de un tercio de las muertes por cáncer de colon se podrían evitar con el cribado preventivo

Miembros de la AECC, en un acto para concienciar sobre el cribado del cáncer de colon. /ÑITO SALAS
Miembros de la AECC, en un acto para concienciar sobre el cribado del cáncer de colon. / ÑITO SALAS

La tasa de participación en Andalucía en el programa de sangre oculta en heces para detectar ese tumor de forma precoz no llega al 23 por ciento

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

El cáncer de colon se cobró la vida de 422 personas en la provincia de Málaga el año pasado, lo que supuso una tasa de 26 fallecimientos por cada 100.000 habitantes, según datos del Observatorio del Cáncer de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). De esa cifra total de muertes, 136 correspondieron a personas que tenían entre 50 y 69 años (con una tasa de 33 defunciones por 100.000 habitantes), que es la franja de edad de mayor número de casos del cáncer colorrectal. Más de un tercio de esos fallecimientos podrían evitarse con un buen funcionamiento del programa de cribado de ese tumor, según dijo a este periódico el director de la unidad de oncología intercentros de los hospitales públicos de Málaga y catedrático de oncología de la Universidad de Málaga, Emilio Alba. Para lograr incrementar la detección precoz del cáncer de colon es clave que haya una alta participación de la población en el test de sangre oculta en heces, una iniciativa con la que ya cuentan todos los centros de salud de Málaga y que está pensada para los ciudadanos que tienen entre 50 y 69 años. 

Pese a que está demostrada la eficacia del cribado de este tipo de tumor (que es el más frecuente en España si suma su incidencia en hombres y mujeres), el seguimiento en Andalucía es de los más bajos de España y se encuentra situado en el 22,74 por ciento, informó la AECC. Esos datos se han hecho públicos este miércoles en una nota, con motivo de que el 31 de marzo se celebrará el Día Mundial para la Prevención del Cáncer de Colon. El objetivo de la AECC es concienciar a los ciudadanos de entre 50 y 69 años (población con mayor riesgo) de la conveniencia de participar en el test de sangre oculta en heces cuando reciban la carta del SAS invitándolos a llevar a cabo esa prueba preventiva. En ese sentido, Andalucía es una de las comunidades autónomas que han asumido el reto de alcanzar el cien por ciento de implantación de los programas de cribado de tumor colorrectal en 2021.

«El cáncer de colon es de evolución lenta. Primero aparece un pólipo, que luego va creciendo hasta convertirse en un cáncer y finalmente surge la metástasis. Si se coge a tiempo el pólipo y se extirpa, se evita el cáncer», explicó el doctor Alba. Este oncólogo destacó la capital importancia que, por tanto, posee el cribado de ese tipo de tumor, una prueba que calificó de ser la más eficaz que existe. «El cribado del tumor colorrectal es la intervención en salud pública más importante en muchos años», puso de manifiesto el director de la unidad intercentros de los hospitales públicos de Málaga.

El año pasado, se diagnosticaron en la provincia malagueña 1.186 cánceres de colon (una tasa de 26 casos por 100.000 habitantes), de los que 492 tumores correspondieron a la franja de edad de 50 a 69 años (una tasa de 120 por 100.000 habitantes). Málaga es la segunda provincia de Andalucía en incidencia y mortalidad de ese tumor entre las personas de 50 a 69 años.

A ese respecto, la AECC hace hincapié en la prevención mediante el cribado. El cáncer colorrectal es el tumor maligno de mayor incidencia en España, si se cuentan hombres y mujeres, con 37.172 nuevos pacientes diagnosticados en 2018. El lado positivo es que se logra la curación en el 90 por ciento de los casos en los que se detecta el tumor a tiempo con la prueba de sangre oculta en heces. «Que la población conozca esta información es fundamental para que se movilice y acuda a los programas de cribado», dice la Asociación Española contra el Cáncer. Un estudio realizado con los datos del programa de cribado poblacional vasco muestra un incremento de la tasa de supervivencia a los cinco años del 23,4 por ciento en los participantes en esa iniciativa.

Una prueba que cuesta dos euros

Los programas de cribado de cáncer de colon, además de evitar sufrimiento y salvar vidas, son capaces de ahorrar costes a las arcas de Estado. El test de sangre oculta en heces es una prueba sencilla y barata capaz de detectar el tumor en sus etapas iniciales o las lesiones premalignas que lo originan. Esa prueba cuesta dos euros y si da positivo, lo que sucede entre el seis y el siete por ciento de las personas que se la hacen, se lleva a cabo una colonoscopia que tiene como coste unos 180 euros, indica la AECC.

El importe medio del tratamiento de un cáncer colorrectal en España supera los 27.000 euros, una cantidad que aumenta mucho más si se contabilizan las nuevas terapias biológicas y los tratamientos neoadyuvantes y quirúrgicos para la enfermedad metastásica. El coste de dar cobertura a toda la población de entre 50 y 69 años, que en España son casi 12 millones de personas, sería aproximadamente de 65 millones de euros, lo que supone tan solo un seis por ciento del total gastado actualmente en su tratamiento (aproximadamente 1.100 millones de euros anuales), según datos de la AECC.

La edad, principal factor de riesgo para sufrir un tumor colorrectal

El principal factor de riesgo para sufrir un cáncer de colon es la edad. Así, el 90 por ciento de los tumores los padecen personas mayores de 50 años. La mayoría de los casos se presentan en individuos sin ningún riesgo médico, por lo que los ciudadanos de más de 50 años sin enfermedades predisponentes son consideradas de riesgo medio. Las personas con antecedentes familiares de cáncer colorrectal, con pólipos intestinales o con enfermedad inflamatoria intestinal son consideradas de alto riesgo.

Otros factores que guardan relación con el cáncer de colon son el sobrepeso y la obesidad, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la inactividad física y ciertos tipos de alimentos con la carne procesada. Ante eso, los médicos recomiendan no fumar, reducir el consumo de bebidas alcohólicas y huir del sedentarismo con la práctica de ejercicio físico. Asimismo, es importante tener una alimentación sana, basada en la dieta mediterránea.