Unos 300 taxistas se manifiestan en Málaga para exigir normas más duras para las VTC

Concentración esta mañana en la Estación María Zambrano de Málaga. / Salvador Salas | Vídeo: Pedro J. Quero

Los convocantes reclaman a la Junta que acepte la propuesta del Gobierno y asuma el control de Uber y Cabify a partir del 14 de septiembre

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Los taxistas malagueños han dado un toque de atención, pocos días antes del punto de inflexión que se debería producir el 14 de septiembre. Ese viernes, el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar la transferencia de las competencias sobre la regulación de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) a las comunidades autónomas, un anuncio que la Junta no ha recibido con entusiasmo.

Precisamente, esta administración estuvo en el foco de la manifestación que congregó ayer a unos 300 profesionales –entre ellos, representantes de otras provincias– que marcharon durante dos horas desde la estación María Zambrano hasta la plaza San Juan de la Cruz. Allí se encuentra la sede de la Delegación de Fomento, a quien el sector malagueño exige que asuma la regulación de las licencias de VTC, lo que facilitaría que los ayuntamientos puedan redactar y aplicar normativas más duras para controlar este fenómeno creciente. Jesús Báez, portavoz del Grupo de movilización de la Costa del Sol, el comité de huelga creado tras las protestas de julio, aseguró que Málaga y la Costa del Sol son la zona más afectada de España, por la fuerte proliferación de coches de este tipo frente a los taxis.

La marcha provocó cortes de tráfico y retenciones en la avenida de las Américas

El objetivo de la marcha, que provocó cortes de tráfico y retenciones puntuales en los cruces con las calles por donde discurrió, fue entregar a la jefa del Servicio de Transporte de la Junta en Málaga, María José Navas, un extenso documento con presuntos incumplimientos de conductores de estas aplicaciones móviles de las que han sido testigos durante la pasada edición de la Feria de Málaga. Con esto, pretenden aportar más argumentos para que el Gobierno andaluz recoja el ofrecimiento del Ministerio de Fomento, asuma la responsabilidad del conflicto e impulse un endurecimiento de la normativa que regula estos servicios, para equipararla con la del taxi.

«Pedimos que se cumpla la ley, el Tribunal Supremo dictamina que es un servicio público, y para garantizar su supervivencia y una competencia justa tiene que haber una regulación geográfica de las licencias VTC», explica el portavoz de la plataforma. El problema es que los ayuntamientos no tienen mecanismos ni una normativa clara para que esto se cumpla, «y ocurre lo que hemos visto en Málaga en la pasada feria, donde los vehículos que trabajan con Uber y Cabify han cometido irregularidades», entre las que cita la recogida a mano alzada en la calle, sin precontratación, o la parada en sitios no permitidos. «Nosotros no estamos en contra de la libre competencia, pero tiene que ser justa, y estas empresas ocupan el espacio del taxi aprovechando vacíos legales».

La manifestación trascurrió sin incidentes. Báez pidió disculpas y comprensión a los ciudadanos que se hayan visto afectados por los cortes de tráfico al paso de la manifestación. Pero también anunció que endurecerán las medidas de protesta en el caso de que el Gobierno andaluz no acepte sus demandas.

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