«Vi cómo estaba sobre ella y no dejaba de pegarle, así que le grité para que parase»

Lugar en el que fue detenido el sospechoso. /Sur
Lugar en el que fue detenido el sospechoso. / Sur

La vecina que auxilió a la mujer que sufrió una supuesta agresión sexual en una panadería de El Palo cuenta los hechos

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

La mujer que vive en una vivienda del bloque contiguo a la panadería en la que, supuestamente, se produjo un intento de agresión sexual se convirtió en una pieza clave para evitar los hechos. Fue ella la que frustró las pretensiones del sospechoso al presentarse en el comercio cuando escuchó los gritos de la víctima, que fue atacada cuando se encontraba sola.

Los hechos tuvieron lugar el pasado martes en una panadería de El Palo. La testigo acababa de terminar de comer cuando salió a la terraza de su apartamento para escuchar algo de música y relajarse. Entonces, frente a ella en la calle, se encontraba el sospechoso. «Me había fijado en él antes de comer y, al terminar, seguía allí. No me gustaron nada las pintas que tenía, llevaba la cabeza cubierta con un casco de moto y las manos con unos guantes de látex. Por eso, le dije a mi madre que se asomara. 'Mira mamá ese tío, que mala pinta', le dije», según relata la vecina.

La testigo explica que se quedó mirando al sospechoso, que fue detenido acusado de intentar violar a la dueña de la tienda, tal y como adelantó SUR. «Después de verle entrar en la tienda empecé a escuchar gritos, así que, corriendo me fui a la tienda para ver qué estaba pasando. Antes le dije a mi madre que llamara a la policía», añade.

Asegura que tardará en olvidar la escena: «Estaba echado sobre ella, que estaba contra una nevera de bebidas, y no dejaba de pegarle puñetazos». Entonces, siempre según su relato, le gritó para que parase y él reaccionó huyendo del comercio al verse sorprendido, dejándose encima del mostrador el cúter de grandes dimensiones con el que, presuntamente, había intimidado a la víctima.

Ante los agentes, esta contó que conocía al hombre desde hacía años y que solía ir a su negocio a comprar cerveza. Al parecer, las dueñas del negocio habían llegado incluso a decirle al sospechoso que dejara de ir por allí, ya que se sentían intimidadas.

La víctima aseguró que el hombre intentó meterla por la fuerza en un almacén del local y que le hizo tocamientos cuando intentaba violarla. Ella misma fue la que ofreció la descripción del hombre que la había agredido, que acabó siendo detenido por agentes de la Policía Local.

Realizaron un gran despliegue, movilizando a las patrullas para dar con el sospechoso, sobre el que supieron que se movía por La Mosca. En concreto, fue detenido en la calle Eucaliptus en el ciclomotor en el que habría huido tras los hechos.

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