Un senador tras la estela de su abuelo

José Aurelio Aguilar Román, hace unos días en el Senado tras acreditarse como senador./Twitter
José Aurelio Aguilar Román, hace unos días en el Senado tras acreditarse como senador. / Twitter

En 1979, el socialista Francisco Román ocupó un escaño en la Cámara Alta, ahora lo hará su nieto, José Aurelio Aguilar Román

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMEROMálaga

Al finales de marzo de 1979 se constituyó el Senado de la primera legislatura democrática tras un periodo de dos años de Cortes Constituyente que alumbraron la Constitución de 1978. En aquel hemiciclo se sentaron tres representantes socialistas por Málaga: Antonio García Duarte, Juan Páez Páez-Camino y Francisco Román Díaz. Este próximo martes se constituirá el Senado salido de las urnas en las elecciones generales del pasado 28 de abril y un nieto de este último, José Aurelio Aguilar Román, se sentará en un escaño que su abuelo ocupó hace ya cuarenta años.

«Además de lo que representa asumir el cargo de senador para mí es muy emocionante en lo personal porque fue un cargo que ya ocupó mi abuelo. Espero estar a la altura de lo que él ha representado para mi familia», afirma Aguilar Román, un político criado en una familia de profunda raigambre socialista y que fue vicesecretario general del PSOE de Málaga.

A sus 54 años, este abogado y profesor universitario ocupará su primer cargo público, aunque atesora una amplia trayectoria en las filas socialistas desde que el día que cumplió 18 años hizo dos cosas: apuntarse a la autoescuela para sacarse el carnet de conducir y afiliarse al PSOE. Unas siglas que están grabadas a fuego en la memoria personal de su familia y de cuyo ideario se impregnó desde niño con el ejemplo de su abuelo y de su madre, Curra Román.

A partir de este 21 de mayo, José Aurelio Aguilar Román emprenderá una nueva experiencia vital en un momento de gran efervescencia e intensidad política como también lo fueron los años de la Transición, que su abuelo protagonizó. Francisco Román Díaz fue diputado por Málaga en las Cortes Constituyentes que salieron de las urnas el 15 de junio de 1977, las primeras elecciones libres en España tras casi cuarenta años de dictadura franquista.  

Un régimen que sufrió especialmente Román Díaz. Nacido en Linares en 1914, cuando aún no había cumplido un año de edad su madre viuda se trasladó a Málaga para trabajar como portera en una casa de la calle Liborio García de la capital. Allí transcurrió la niñez y juventud de este administrativo y contable que en 1930 se afilió a las Juventudes Socialistas de la provincia, que presidió tres años después, e ingresó en la agrupación socialista de Málaga, de la que fue secretario en 1935. Fue secretario particular de quien sería su suegro, Antonio Román Reina, presidente de la Diputación de Málaga asesinado por un falangista a la altura del Puente de los Alemanes, y quien antes de contratar a su yerno pidió permiso al partido para que lo autorizara para evitar las acusaciones de nepotismo, según relata a este periódico su nieto.

Francisco Román, que da nombre a la Agrupación Centro del PSOE en Málaga capital.
Francisco Román, que da nombre a la Agrupación Centro del PSOE en Málaga capital. / SUR

Román Díaz fue, asimismo, asistente del gobernador general de Málaga Francisco Rodríguez Rodríguez y en la Guerra Civil fue comisario de la 51 Brigada Mixta. Fue detenido poco antes del final de la contienda y condenado a muerte, pena que posteriormente le fue conmutada por 30 años de reclusión, que le llevó por varias prisiones españolas; en 1946 salió en libertad vigilada con orden de destierro. Cuando pudo regresar a Málaga se incorporó a las organizaciones socialistas clandestinas, donde fue conocido con los sobrenombres de 'Hernández', 'Palomo' o 'Yuste'. En estos años fue detenido en varias ocasiones -su hija Curra suele recordar las redadas policiales en su vivienda familiar- y cumplió prisión por «propaganda ilegal con circunstancia agravante», según se recoge en su biografía publicada por la Fundación Pablo Iglesias.

Formó parte del PSOE (Histórico) tras la escisión del partido y tras la reunificación se incorporó a la dirección provincial de Málaga, circunscripción por la que fue elegido diputado y después senador entre 1979 y 1982. Alejado de la representación parlamentaria se dedicó a escribir artículos políticos en la prensa y a escribir el libro 'Antes y después de Suresnes'. Falleció en Málaga el 7 de febrero de 2003 y una calle lo recuerda en El Perchel. Ahora, dieciséis años después de su óbito y cuatro décadas después de su entrada en el Senado, su nieto José Aurelio Aguilar coge su testigo como representante de la provincia en la Cámara Alta.