El sector inmobiliario despega en Málaga tratando de evitar una nueva burbuja

Las ventas de promociones sobre plano vuelven a cobrar protagonismo en el Salón Inmobiliario del Mediterráneo. /Migue Fernández
Las ventas de promociones sobre plano vuelven a cobrar protagonismo en el Salón Inmobiliario del Mediterráneo. / Migue Fernández

La construcción, las ventas y los precios siguen al alza, pero promotores y economistas abogan por un crecimiento más pausado y sostenible

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El sector inmobiliario desborda optimismo en la provincia de Málaga. Y lo hace con unos datos en la mano que la sitúan como el tercer mercado más importante del país en transacciones, con 25.000 operaciones en lo que va de año (un 10% más que en el mismo periodo de 2017), con 5.500 nuevas viviendas visadas (un 63% más), albergando a una de cada dos constructoras e inmobiliarias que se crean en Andalucía y con un incremento interanual de los precios del 5,1%, casi al mismo nivel de Madrid (5%) y sólo superada por el 10% que experimentan en Barcelona y Baleares. Las cifras apuntan a un crecimiento exponencial para los próximos años, pero en el sector parecen tener la lección bien aprendida y abogan por hacer las cosas bien para evitar una nueva burbuja como la que acabó estallando en 2008.

«La maquinaria inmobiliaria vuelve a ponerse en marcha en Málaga, donde el año pasado se registró una venta por cada 50 habitantes. Señal de la fortaleza del mercado de la vivienda, y también de generación de empresas y de empleo», afirmó la secretaria general de la Asociación de Constructores y Promotores de Málaga (ACP), Violeta Aragón, al inicio del Salón Inmobiliario del Mediterráneo (Simed), que se celebra hasta el domingo en el Palacio de Ferias de la capital con la presencia de más de 160 empresas representadas y un catálogo de más de 22.000 viviendas.

Antes de la inauguración oficial tuvo lugar un debate empresarial para analizar la evolución del mercado inmobiliario, en el que los ponentes destacaron el margen de crecimiento a corto y medio plazo, pero tratando de disipar el fantasma de una nueva burbuja. «Es cierto que los precios están subiendo, pero lo están haciendo de forma desigual ya que en muchos sitios no están aumentando, por lo que no estamos en el fenómeno de una burbuja», aseguró la directora de Instituciones y Grandes Cuentas del grupo Sociedad de Tasación, Consuelo Villanueva, remarcando que si suben los precios «es porque hay demanda».

Certificaciones de obra

En esta misma línea, el presidente de la patronal de los constructores en Andalucía (Fadeco), Francisco Martínez-Cañavae, incidió en que «se está construyendo de una forma más sostenible» y a un ritmo que, de momento, nada tiene que ver con los años del 'boom' del ladrillo. «Este año se cerrará con 60.000 certificaciones de fin de obra en España, mientras hace una década eran 600.000», destacó.

Por su parte, la directora territorial en la Costa del Sol de Aedas Homes, Silvia Sánchez, abogó por no identificar la subida de precios con una nueva burbuja inmobiliaria. «Los precios están aumentando en Málaga por la ley de la oferta y la demanda, pero también porque los costes de construcción también están subiendo y por la escasez de suelo finalista», advirtió, para luego precisar: «De la última crisis, los promotores hemos aprendido a no volvernos locos comprando suelo». Sobre la cuestión de los precios, el economista y asesor fiscal Juan Manuel Toro puso el acento en el impacto que suponen los impuestos ligados a la vivienda (IVA, ICIO, Actos Jurídicos Documentados o la plusvalía), apuntando a que desde el punto de vista del comprador, la carga fiscal supone el 16% del valor del inmueble, mientras que para el promotor llega hasta el 22%. «La vivienda es una masa de recaudación local y regional», subrayó.

La cifra

22.000
viviendas conforman la oferta de las más de 160 empresas que participan en la 14.ª edición del Salón Inmobiliario del Mediterráneo (Simed), que se celebra en el Palacio de Ferias de Málaga hasta mañana.

Más comedido se ha mostrado el economista José Carlos Díez, al advertir de que «pese a que las perspectivas a corto plazo son espectaculares, se está entrando en una dinámica de burbuja porque los precios están subiendo por encima de los salarios». «La burbuja empezó en 1998, y ahora estamos como en 2002 ó 2003», alertó durante su intervención en este foro que fue clausurado por el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, quien además de abogar por un crecimiento del mercado inmobiliario «permanente y sin burbuja» aprovechó para reclamar a las promotoras que apuesten por el mercado de oficinas. «En Málaga echo de menos edificios para oficinas, y hacen falta», sugirió.

 

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