La salida de ediles y el 'caso Arenal', un quebradero de cabeza para De la Torre

El alcalde de Málaga, en los pasillos del Ayuntamiento, junto a la galería de regidores. /Salvador Salas
El alcalde de Málaga, en los pasillos del Ayuntamiento, junto a la galería de regidores. / Salvador Salas

La marcha de Carmen Casero y Raúl Jiménez a la Junta y el hecho de que Porras y Pomares estén en la cuerda floja complican al alcalde la elaboración de la lista

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

A 103 días de las trascendentales elecciones municipales del 26 de mayo, a Francisco de la Torre, que aspira a la reelección como alcalde de Málaga por quinta vez consecutiva, se le ha presentado un importante quebradero de cabeza para la elaboración de la lista con la que concurrirá a los comicios el Partido Popular. Dos son los detonantes de esta situación. De un lado, la salida de concejales a consecuencia de los fichajes de miembros del equipo de gobierno municipal por el nuevo ejecutivo de la Junta de Andalucía, que se unen a las marchas que ya se habían producido por diferentes motivos en el último año.

Y de otro lado, la decisión del Juzgado de Instrucción número 8 de Málaga de abrir diligencias previas tras recibir la denuncia presentada por la Fiscalía para esclarecer las presuntas injerencias políticas en la tramitación de expedientes administrativos urbanísticos en el conocido como 'caso Villas del Arenal', donde han sido denunciados los ediles Teresa Porras y Francisco Pomares y al coordinador gerente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, José Cardador. Un escenario que le obligará a elaborar una candidatura muy renovada y buscar nuevos rostros.

En plena recta final del mandato, De la Torre tendrá que acometer una nueva remodelación de su equipo de gobierno tras la crisis abierta este martes por el nombramiento de Carmen Casero como delegada provincial de Fomento, Infraestructuras, Ordenación del Territorio, Cultura y Patrimonio Histórico y de Raúl Jiménez como director gerente de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía. Ambos son dos políticos de la máxima confianza y afines a Elías Bendodo consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior, portavoz del gobierno de la Junta y presidente del PP de Málaga.

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Estos nombramientos obligaron ayer a la convocatoria urgente de un pleno extraordinario en el que renunciaron a sus actas la hasta ahora concejal de Accesibilidad y del distrito de Teatinos y el edil de Derechos Sociales. En los próximos días deberán ser sustituidos por los siguientes en la lista electoral:María del Mar Torres Casado (ya fue edil en el anterior mandato) y Miguel Mayorga (fue jefe de gabinete de los exsubdelegados del Gobierno Jorge Hernández Mollar y Miguel Briones).

La despedida de ambos de la Casona del Parque estuvo presidida por la emoción. Carmen Casero declaró estar «bastante emocionada por dejar este sitio en el que he pasado parte de mi vida», mientras que a Raúl Jiménez, que abandonó el Consistorio tras once años como edil, le tembló la voz al afirmar que tenía «sensaciones contrapuestas. Por un lado de alegría por la responsabilidad que me espera, pero por otro de tristeza».

Cinco renuncias en un año

La marcha de Casero y Jiménez son las dos últimas de las cinco que se han producido en el Ayuntamiento de la capital en el último año. El primero en abandonar la Casona del Parque fue en marzo de 2018 Julio Andrade, tras ser nombrado director de Cifal, un organismo adscrito a la ONU, siendo sustituido por José del Río después de que Mariví Romero, la siguiente en la lista, renunciara tras entrar en el Parlamento andaluz.

Apenas unos meses después, en junio, la deportista Paqui Bazalo presentó su renuncia por motivos de salud y le sustituyó Carmen Casero, quien apenas ha estado ocho meses en esta etapa en el Consistorio. El pasado 6 de febrero Elías Bendodo abandonó, tras 19 años, su acta de concejal tras haber sido nombrado consejero; su relevo fue Luis Verde.

Además de la marcha de políticos experimentados en la gestión local como Bendodo, Jiménez, Casero o Andrade, Francisco de la Torre tiene sobre la mesa una importante patata caliente como es la situación judicial de dos de sus ediles de mayor confianza como son Teresa Porras, una veterana con dos décadas a sus espaldas de trabajo municipal, y Francisco Pomares, al frente de Urbanismo.

De la Torre ha defendido públicamente a ambos y en una entrevista el pasado domingo con SUR afirmó que «irán en las listas aunque sean llamados a declarar como investigados». Una postura que Ciudadanos, socio de investidura del PP durante este mandato, no comparte ya que pide la destitución de ambos y del gerente de Urbanismo si son llamados a declarar por el juez. Ello hace prever que la permanencia de Pomares y Porras en la candidatura del PP puede ser un elemento que determine el apoyo o no de Ciudadanos al PP en los futuros pactos postelectorales.

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