Francisco Salado remodela el equipo de gobierno de la Diputación de Málaga y nombra vicepresidentes a Florido y Oblaré

Francisco Oblaré y Jacobo Florido. /
Francisco Oblaré y Jacobo Florido.

El presidente de la institución provincial asciende a Francisca Caracuel a la primera vicepresidencia y Juan Jesús Bernal asume Desarrollo Económico y Productivo

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

El presidente de la Diputación, Francisco Salado, ha acometido una remodelación del equipo de gobierno del PP tras la salida de la institución del anterior presidente, Elías Bendodo, tras ser nombrado consejero de Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta y la hasta ahora vicepresidenta primera, Ana Carmen Mata, que ha sido nombrada secretaria general de Familias en la Administración autonómica. Los cambios han supuesto el nombramiento de Jacobo Florido como vicepresidente segundo y Francisco Oblaré como vicepresidente tercero.

Oblaré, que asume la supervisión de la Oficina de Atención a los alcaldes, mantiene la portavocía del grupo popular mientras que el viceportavoz es Francisco Delgado Bonilla. Florido, además de la vicepresidencia, asume el área de Servicios a la Ciudadanía que hasta ahora tenía Ana Mata, a cuyas competencias se añade la supervisión de Madeca y Gobierno Abierto, Transparencia y Comunicación Corporativa.

Francisca Caracuel.
Francisca Caracuel.

Asimismo, Salado ha ascendido a Francisca Caracuel desde la vicepresidencia segunda, a la primera, además de mantener sus responsabilidades como diputada de Economía y Hacienda y ha acometido algunas pequeñas redistribución de competencias. Así, Pilar Fernández-Figares añade Recursos Humanos y Servicios Generales las responsabilidades de la Administración Económica, mientras que Lourdes Burgos, diputada de Servicios Sociales y Centros Sociales añade a sus cargos la gestión directa del área de Igualdad e Innovación Social, donde está incluido el centro La Noria.

Juan Jesús Bernal, que tomó posesión de su cargo el pasado 2 de febrero tras la vacante que dejó Bendodo, será el nuevo diputado del área de Desarrollo Económico y Productivo, que tiene asignadas las áreas de promoción agroalimentaria Sabor a Málaga y Relaciones Empresariales, competencias que hasta ahora tenía Florido.

Por su parte, ante el hueco como diputada que deja Ana Carmen Mata, el siguiente en la lista para sustituirle es el alcalde de Estepona, José María García Urbano, quien se espera que tome posesión en el pleno a celebrar este mes.

Francisco Conejo y Antonia García.
Francisco Conejo y Antonia García.

Cambios en el PSOE

Por su parte, también hay cambios en el PSOE. Francisco Conejo ha hecho efectiva esta mañana su renuncia al acta de diputado provincial, por lo que deja también la portavocía, tras su incorporación al Parlamento andaluz en sustitución de Marisa Bustinduy, quien ha sido nombrada senadora por designación autonómica.

Antonia García será la nueva portavoz socialista en la Diputación hasta el final del mandato (el 26 de mayo hay elecciones municipales) y en la dirección del grupo seguirán Estefanía Merino como viceportavoz y Luis Guerrero como secretario.

En su despedida, Conejo ha asegurado que cierra una etapa en la política local y abre una nueva en la política autonómica. «Me voy con la cabeza alta por el trabajo hecho por todo un equipo de hombres y mujeres que hemos conformado el grupo socialista. Esto ha sido un trabajo colectivo», ha afirmado.

«Hoy doy el testigo para que siga siendo un trabajo colectivo. Lo único que le he pedido a mis compañeros es que el próximo 26 de mayo tengamos la confianza mayoritaria de los malagueños para que en el próximo mandato esta institución tenga una presidencia socialista. Estoy convencido de que el trabajo de ocho años de oposición que hemos realizado va a servir para que los ciudadanos vean que hay una alternativa mucho mejor a la derecha malagueña para gobernar en la provincia y para gobernar en la Diputación de Málaga», ha expuesto.

Francisco Conejo ha mostrado su confianza en que tras las elecciones municipales el PSOE vuelva al poder en la Diputación para que esta institución tenga un gobierno «sensible con los pueblos, un gobierno que ponga a las personas en el centro de sus políticas, un gobierno feminista, ecologista, que garantice la igualdad de mujeres y hombres, un gobierno que de verdad esté al servicio de los pueblos».