Albert Rivera exhibe su «patriotismo» en Málaga para contrarrestar a Sánchez

Rivera, durante su intervención en Málaga. /ÑITO SALAS
Rivera, durante su intervención en Málaga. / ÑITO SALAS

Ciudadanos celebra en la plaza de la Constitución el segundo acto de su plataforma cívica con reclamos como Vargas Llosa o Javier Imbroda

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZMálaga

Entre banderas españolas y camisetas naranjas, Ciudadanos celebró ayer en la plaza de la Constitución el segundo acto de su plataforma cívica, constituida bajo el nombre 'España Ciudadana' a imagen y semejanza del partido presidido por Albert Rivera. Aferrada a su discurso patriótico para contrarrestar los efectos de la moción de censura que hace tambalear su éxito demoscópico, la formación naranja exhibió las fortalezas de su proyecto unionista, construido sobre un argumentario donde predominan los ataques al independentismo y las peticiones para convocar elecciones generales lo antes posible. Ante cerca de 4.000 personas según el cálculo optimista de la organización, Rivera se postuló para liderar «la batalla intelectual e ideológica que debemos librar contra quienes pretenden aniquilar España». Con un potente despliegue técnico y cuatro grandes pantallas, unas de ellas dirigida a calle Larios, los de Rivera reivindicaron el protagonismo que durante meses les han otorgado las encuestas, ahora en buena parte arrebatado por Pedro Sánchez y su inesperada llegada al Gobierno.

El empresario Kike Sarasola, «un ejemplo de hombre hecho a sí mismo», fue el primero en tomar la palabra. Y lo hizo para defender la gestación subrogada, uno de los puntos donde el programa electoral de Ciudadanos tropieza con el feminismo. La escritora Elvira Roca introdujo la lucha contra el nacionalismo catalán al asegurar que «en todas las familias hay cabezas locas, pero lo que no es normal es que esas cabezas locas tengan un puesto de mando en el barco que quieren hacer naufragar». Por entonces ya comenzaban a escucharse los primeros cánticos entre los asistentes: «Yo soy español, español, español» y «Queremos votar, queremos votar».

Uno de los momentos álgidos del acto tuvo lugar con la intervención de Mario Vargas Llosa, con quien Rivera ya mostró especial sintonía durante la manifestación contra el independentismo organizada en octubre en Barcelona. El Premio Nobel definió la plataforma impulsada por Ciudadanos como un antídoto «contra el desánimo» destinado a «devolver la confianza en España», un país que el autor de 'La ciudad y los perros' considera que «llenó de asombro al mundo entero» durante la Transición: «España es un lugar maravilloso precisamente por la diversidad de sus lenguas y tradiciones. Hay razones para el optimismo. Tenemos fe en este país». La magistrada María José Torres criticó el cuestionamiento de la independencia judicial y la sobrecarga de trabajo en su sector: «Estamos solos y sin recursos, pero trabajamos ajenos a las injerencias internas y externas y a las presiones mediáticas».

Intervenciones de Javier Imbroda, Mario vargas LLosa. / Migue Fernández y A. Gómez

El exseleccionador nacional de baloncesto Javier Imbroda recibió una de las mayores ovaciones de la mañana con sus paralelismos entre deporte y política y las referencias a su etapa en el Unicaja: «Teníamos recursos limitados, pero desafiamos el monopolio deportivo de Madrid y Barcelona para mirarles a la cara y decirles que el sur también existe. Y aquello me llevó a la selección española, que unida fue capaz de ganar a Estados Unidos en su casa. En esa España, donde cabe todo el talento, quiero estar yo». Fue el prólogo al discurso de Rivera, que propuso a sus fieles «que nos conjuremos para no parar hasta conseguir un Gobierno fuerte, limpio y de mayoría constitucionalista».

Kike Sarasola, durante su intervención.
Kike Sarasola, durante su intervención. / Ñito Salas

Liderando una plataforma que tiene como logo la bandera española, Rivera incidió en la necesidad de «acabar con los nacionalismos, que son el veneno de Europa», antes de matizar que Ciudadanos «es un partido profundamente patriota, pero no nacionalista». Sin referencias al desempleo, la precariedad laboral, la violencia machista o cualquier otro de los principales problemas que azotan el país más allá del independentismo catalán, ni a ninguna de las reivindicaciones de la provincia, Rivera reconoció que está dispuesto a apoyar una posible reforma de la Constitución «siempre que sea para fortalecer a España, no para dar privilegios a Puigdemont y Torra».

El líder de la formación naranja, que congregó a la práctica totalidad de los cargos públicos de su partido en Málaga volviendo a demostrar un liderazgo por el momento incontestable, solicitó la exclusión del Congreso de los Diputados de cualquier partido que no obtenga al menos el tres por ciento de los votos en las elecciones generales y anunció que el próximo acto de 'España Ciudadana' tendrá lugar en Mallorca. Será allí donde vuelvan a agitar las banderas contra el separatismo.

Entrevista a Albert Rivera

 

Fotos

Vídeos