Retoman las obras para un hotel en una casona barroca de Málaga tras ocho años en suspenso
El proyecto para un edificio de la calle Álamos ha sido asumido por unos inversores estadounidenses con negocios turísticos en la Costa del Sol
Tras ocho años de parálisis, el proyecto para habilitar un hotel en una casona barroca del Centro de Málaga se reactiva. Se trata de la ... intervención diseñada para el edificio del número 3 de la calle Álamos, una vía donde ya existen varios hoteles y que en los últimos años ha renovado su aspecto con las obras de reurbanización de su pavimento que acometió el Ayuntamiento.
Ya se aprecian en este inmueble el inicio de las obras para convertirlo en un hotel de tres estrellas que ofrecerá un total de 19 habitaciones. Según ha podido conocer SUR, los promotores de este hotel son unos inversores estadounidenses que residen en Marbella y que tienen negocios de alojamientos turísticos en la Costa del Sol. Esta es su primera incursión en la capital, pero su intención es poner en marcha otros proyectos similares en la ciudad.
Será un hotel tipo boutique que mantiene el diseño del estudio local RG+Arquitectos Asociados, de Rafael Roldán Mateo, Javier González García y Juan Pedro Sánchez García. Estos arquitectos ya trabajaron para el anterior propietario del edificio, un holandés que no llegó a ejecutar el proyecto, si bien se llegó a reparar la fachada, en la que finalmente no aparecieron pinturas murales y que mantendrá el aspecto que tiene actualmente, tras su restauración.
Las obras de adaptación del edificio, a cargo de la empresa Gesprocon, también de Málaga, han comenzado con el objetivo de que el hotel pueda abrir sus puertas para el verano del año que viene. El presupuesto de la inversión para reformar esta casona supera los dos millones de euros.
Origen
Este edificio, que tiene protección arquitectónica integral, tiene sus orígenes en el siglo XVIII cuando la familia Gálvez Carmona se hizo con una serie de parcelas que el cabildo municipal de Málaga facilitaba a través de la donación, con la condición de que no fueran vendidas a terceros y de que sus propietarios se encargaran obligatoriamente de limpiar los fosos de la cercana muralla medieval de la ciudad, que discurre por las construcciones de la acera sur de la calle Álamos, y de dejar vías libres para las avenidas de agua, de forma que se evitara su estancamiento, lo que era foco de enfermedades.
Esta familia inició la construcción de la casona en el año 1719, en lo que hoy son los números 1 y 3 de la calle. Contaba con 30 metros de fachada y 20 de profundidad. Posteriormente, se segregó el cuerpo principal, que es sobre el que se está actuando para su conversión en hotel.
En 2017, el proyecto recibió los permisos del Ayuntamiento y de la delegación de la Consejería de Cultura. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando se está empezando a ejecutar como tal.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión