Retoman las fumigaciones contra los mosquitos en el entorno del Guadalhorce

Fumigación con un cañón atomizador en Guadalmar. /Sur
Fumigación con un cañón atomizador en Guadalmar. / Sur

El Ayuntamiento realiza una fumigación masiva en todo el área de influencia del río tras registrarse un incremento de insectos en las últimas semanas

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Se repite la historia en el entorno de la desembocadura del río Guadalhorce. Un temporal de levante que genera nuevas charcas de agua salobre y el incremento de las temperaturas propio de estas fechas han vuelto a favorecer la aparición de mosquitos en todo el entorno del río, motivando las quejas de vecinos de zonas residenciales como Guadalmar, Sacaba, Parque Litoral o San Julián. Y como también viene siendo habitual desde los problemas surgidos hace dos años, el Ayuntamiento mueve ficha para atajar estas molestias antes de que vayan a más mediante fumigaciones masivas en todo el área de influencia del río con un cañón atomizador acoplado a un vehículo para liquidar los mosquitos en su fase adulta. Esta primera actuación de la temporada se produjo el miércoles y, en función de la evolución de los próximos días, podrían tener continuidad.

Desde el Área de Sostenibilidad Medioambiental indican que actualmente los niveles poblacionales de mosquitos en el entorno de la desembocadura son bajos, aunque viendo el incremento que se viene registrando en las últimas semanas se ha optado por aplicar un tratamiento adulticida por parte de la empresa adjudicataria del servicio de control de plagas (Athisa). Este tratamiento se realizó en todas las zonas verdes del entorno de la desembocadura como Guadalmar (zona del colegio y del campo de fútbol, la mota del río y el canal pluvial que llega hasta la iglesia), Vega de Oro (solar entre la autovía y la urbanización), San Julián (zonas cercanas al arroyo), Parque Litoral (alrededores del Martín Carpena, solares junto a las instalaciones de Limasa), Sacaba (zonas verdes) y una charca de la calle Casares del polígono Azucarera. En este sentido, cabe reseñar que los insecticidas que se utilizan son de baja toxicidad. De forma paralela, en las últimas semanas se ha aplicado larvicida en distintos puntos húmedos localizados fuera del paraje natural (dentro está controlado) para tratar de evitar la eclosión de mosquitos adultos.