Málaga recupera la memoria de Torrijos

Foto: Salvador Salas | Vídeo: Pedro J. Quero

El antiguo convento de San Andrés rescata el refectorio donde el general liberal y sus hombres pasaron su última noche antes de ser fusilados

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

«Queridísima mía. Voy a morir, pero voy a morir como mueren los valientes (…)». La misiva la dirigía José María Torrijos a su esposa Luisa la fría noche del 10 de diciembre de 1831, desde el refectorio del convento carmelitano donde fueron encerrados el general liberal y sus hombres antes de ser fusilados al amanecer, por orden de Fernando VII, en la cercana playa de San Andrés. La reproducción de aquella carta luce desde ahora en los mismos muros entre los que fue escrita, al igual que un completo legado de documentos, maquetas, cuadros, uniformes y recortes de prensa de la época, convertidos en el fiel espejo de la memoria que Málaga rescata ahora para honrar a Torrijos y a los suyos. A los luchadores de la libertad y la Constitución de 1812 que cayeron haciendo frente al absolutismo del monarca.

La apertura del centro de interpretación sobre este acontecimiento histórico, convertido en un lugar emblemático y necesario del antiguo convento de San Andrés (también recién restaurado), se ha convertido esta mañana en un punto de encuentro de todos los que en los últimos años han luchado por el rescate del legado del general liberal y los 48 hombres que lo acompañaron y murieron con él: todos ellos reposan bajo el obelisco de la plaza de la Merced, a excepción de Robert Boyd, que recibió sepultura en el Cementerio Inglés por ser anglicano.

«Ese día del monumento a la libertad ya ha llegado y ha sido levantado por todos nosotros», declaraba esta mañana solemne y feliz el presidente de la Asociación Histórico Cultural Torrijos 1831, Esteban Alcántara, durante la inauguración del centro de interpretación y justo en el día en que se cumplían 187 años de aquella noche en vela, esperando el ajusticiamiento en la mañana del 11 de diciembre. «49 hombres valientes y generosos que lucharon por la constitución que pasaron su última noche bajo esta bóveda», recordaba Alcántara recorriendo con su mirada el espacio de 238 metros cuadrados que desde ahora recordará el legado de Torrijos y los suyos de la mano de este colectivo nacido en el año 2002 y que desde su constitución ha luchado por recuperar los símbolos de aquellos liberales.

Salvador Salas

La iniciativa se nutre en parte del patrimonio de esta asociación, pero también de artistas que han cedido su obra para que pueda ser contemplada: es el caso de sendos cuadros de Conchi Quesada y Antonio Montiel que reproducen, respectivamente, los retratos de Torrijos y de Pepa Flores caracterizada como Mariana Pineda, otra de las heroínas de la cruzada contra el absolutismo. De carácter municipal, el proyecto ha contado con un presupuesto de 1,14 millones de euros, sufragados por el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de Málaga a través del Instituto Municipal de la Vivienda.

«Nos encontramos en un espacio lleno de dignidad, el espacio en el que pasaron sus últimas horas este grupo de valientes», ha celebrado por su parte el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, quien ha reivindicado la memoria del general liberal y de sus compañeros Robert Boyd, Manuel Calderón, Juan López Pinto o Francisco Fernández Golfín. Y pedía el primer edil trayendo hasta hoy el significado de aquella lucha: «Que la sangre de estos hombres no fuera derramada en vano, y que cada uno desde su propia vida mantenga viva aquella lucha por la libertad».

 

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