Reclaman vigilancia, limpieza y civismo en la Laguna de la Barrera

Botellas, envases y demás desechos recogidos en el recinto por un ciudadano./
Botellas, envases y demás desechos recogidos en el recinto por un ciudadano.

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

La ausencia de vigilancia en la Laguna de la Barrera, en la Colonia de Santa Inés, donde conviven aves de distinto tipo, peces y tortugas, pasa factura a los animales y usuarios que frecuentan este recinto. Este lunes apareció un ave muerto en el recinto. «Han matado una oca que formaba parte de un grupo de cuatro que estaban muy unidas y que hacían las delicias de los visitantes con sus vuelos», relata un ciudadano que acude con frecuencia a este lugar. Un suceso que asegura se podía haber evitado si existiera vigilancia en el recinto. «No hay respeto hacia los animales, pero tampoco hacia las personas que están en la laguna por parte de algunos individuos, y esto se debería corregir con una vigilancia, ya sea a cargo de la Policía Local o de seguridad privada, porque el recinto está abandonado a su suerte», sostiene. Algo que no entiende, pues argumenta que en otros parques «de ayuntamientos más pequeños como el de la Paloma de Benalmádena, sí tienen vigilancia diaria e incluso cámaras».

Además, según manifiesta, la Laguna de la Barrera «está muy descuidada, ya que hay botellas, latas, papeles, plásticos e hilos de pesca en una clara muestra de incivismo, desechos que recogen algunas personas».

El recinto es utilizado también por jóvenes y menores para hacer botellón y consumir drogas, y hay quien acude a este espacio público con perros de razas potencialmente peligrosas que dejan sueltos por el recinto, conductas todas ellas que están penalizadas en la vigente ordenanza municipal, pero que ante la ausencia de vigilancia quedan totalmente impunes.

Hierba seca.
Hierba seca.

Paul Valery: alcorques abandonados

En la calle Paul Valery, en el distrito de la Carretera de Cádiz, nada ha cambiado desde que hace un año un vecino de aquella zona denunciara que había unos alcorques abandonados, algunos de ellos sin árboles y con matojos en algunos casos y otros con árboles sin cuidar. De la mala imagen que ofrecen da cuenta Juan L., un vecino de la zona que se refiere a que en los alcorques donde hay árboles, éstos están secos por falta de riego, por lo que denuncia la falta de mantenimiento y se queja de que en todo este tiempo no se haya mostrado ningún interés en mantener y reponer los árboles que en su día había en estos espacios tan descuidados, como se observa en las fotografías.