«¿Queréis tiros? Pues vais a tener tiros»

Imagen de archivo de agentes del GOA. /Sur
Imagen de archivo de agentes del GOA. / Sur

Agentes del Grupo Operativo de Apoyo de la Policía Local de Málaga detienen a un hombre tras un tiroteo en Portada Alta

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

El estruendo seco de los disparos rompió el silencio de la noche. Antes solo se escuchó una frase que anunciaba lo que iba a ocurrir en las calles de Portada Alta. «¿Queréis tiros? Pues vais a tener tiros». Tras ella, cinco detonaciones de un arma de fuego daban pie a una eficaz intervención del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) de la Policía Local de Málaga, que acabó con la detención de un hombre en relación al tiroteo.

Las alarmas saltaron sobre las 00.30 horas de la madrugada de este domingo. Fueron varias las personas que avisaron a la sala del 092 de la Policía Local de que habían escuchado varias detonaciones de un arma de fuego. En la calle, solo se veían las luces de las linternas de varios teléfonos móviles, tras las que varias personas inspeccionaban la zona en busca de los casquillos de las balas.

Los agentes del GOA solo tardaron unos minutos en llegar a la zona de los hechos. La calle Cogujada estaba repleta de vecinos que asistían atónitos a lo que acababa de ocurrir. Entre ellas, un grupo de varias personas llamó la atención de los policías locales, ya que, al detectar su presencia, salieron corriendo, según han explicado las fuentes consultadas por este periódico.

No tardaron en darles alcance. Los pillaron en calle Gorrión, observando que entre ellos había un hombre con sangre en la boca. Ante esta situación, los agentes procedieron a identificar a varias personas, entre ellas a la que estaba herida. Al cachearla, le encontraron hasta nueve cartuchos de proyectiles en el pantalón, sin que el sospechoso pudiera dar ninguna explicación lógica sobre su procedencia. Sobre su lesión, solo dijo que se había caído.

Ante la atenta mirada de los numerosos vecinos que se habían congregado en la zona, los agentes del GOA llevaron a cabo un contundente operativo con el objetivo de localizar indicios del tiroteo. Con la calle acordonada, finalmente consiguieron encontrar dos vainas de los mismos proyectiles que tenía el sospechoso, aunque ya detonados. Pese a ello, no hallaron ningún arma de fuego.

Mientras tanto, el hombre, de 43 años de edad y de nacionalidad española, fue detenido por un supuesto delito de alteración del orden público y trasladado hasta un centro médico para ser asistido de la herida que presentaba en la boca. Allí, hubo algo que llamó la atención de los agentes.

Al parecer, el sospechoso solicitaba de forma insistente al personal sanitario que le lavaran las manos. Sin embargo, esto no se llevó a cabo, para conservar los restos que podría tener el hombre si hubiera detonado el arma de fuego, siempre según han explicado las fuentes consultadas por este periódico.

Finalmente, el hombre fue puesto a disposición del Cuerpo Nacional de Policía (CNP). Los agentes han iniciado una investigación para esclarecer lo ocurrido, sin que por el momento se hayan podido determinar las causas que motivaron el tiroteo registrado en Portada Alta. Los primeros indicios apuntan a una disputa familiar.