Así quedará el convento de San Andrés tras su recuperación

Recreación de la segunda fase de las obras para recuperar el convento de San Andrés. /SUR
Recreación de la segunda fase de las obras para recuperar el convento de San Andrés. / SUR

El IMV prevé acometer a partir de este verano la rehabilitación de lo que queda del antiguo cenobio carmelita para una biblioteca y espacios para varios colectivos ciudadanos

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Gracias a las técnicas de las infografías que recrean futuras construcciones, ya existe una idea aproximada de cómo quedará el antiguo convento de San Andrés, a espaldas de la iglesia de Carmen, una vez que el Ayuntamiento, a través del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), complete los trabajos de recuperación que ya ha desarrollado en una primera fase en el edificio que albergó un mesón y en lo que fue el refectorio, ocupados por la Fundación Ciudadana del Carnaval y la Asociación Cultural Torrijos 1831. El pasado martes, la mesa de contratación del IMV adjudicó los trabajos de la segunda fase de rehabilitación del antiguo cenobio carmelita a la unión temporal de empresas formada por OHL y Hermanos Campano, por un importe de 2,8 millones de euros y un plazo de ejecución de casi dos años (22 meses) desde que se firme el acta de inicio de los trabajos.

Ambas constructoras han realizado ya imágenes virtuales de cómo quedará su trabajo en las que se aprecia cómo será el edificio visto desde arriba y su nueva entrada desde la fachada a la calle Eslava, junto a la que se generará un nuevo espacio público peatonal a modo de compás de lo que fue convento. La contratación de la segunda fase de recuperación del convento de San Andrés, que está cofinanciada en un 60% del presupuesto por el Gobierno central a través del llamado «1,5% cultural», depende de que sea ratificada por el consejo rector del IMV, un órgano municipal que ya no volverá a convocarse hasta que se constituya el nuevo ejecutivo local, tras las elecciones del próximo día 26. Así, es probable que no sea hasta bien entrado el verano cuando se produzca este hito y puedan comenzar los trabajos, con diseño del arquitecto Demófilo Peláez.

Recuperación del nivel del suelo

Una de las premisas de esta actuación urbanística es la recuperación del nivel original de la construcción más reciente en el tiempo, por lo que los suelos del interior del edificio quedarán a unos 90 centímetros por debajo del nivel de las aceras de la calle Eslava, una diferencia de cotas que se salvará mediante rampas y escaleras. El acceso principal de esta segunda fase estará orientado hacia la calle Eslava, junto a la que se generará una nueva zona peatonal de unos 310 metros cuadrados.

En la planta baja del inmueble anexo al claustro, se habilitará el vestíbulo principal, desde donde partirán los accesos hacia dos salas para la asociación Torrijos, comunicadas con las dependencias ya habilitadas para este colectivo en la primera fase de las obras; y hacia las dependencias de la biblioteca municipal Jorge Guillén, que se trasladará aquí desde su actual sede en la calle Malpica. En planta baja, la biblioteca dispondrá de zona infantil y de depósito. La planta primera será para la sala general de lectura, sala de estudios, hemeroteca y sala de informática. Y, en la planta segunda, habrá un salón de actos con capacidad para 116 personas, ampliable en otras 25 butacas más, un espacio para talleres y una sala de usos múltiples de 88 metros cuadrados.

El conjunto se completa, en la zona colindante con la iglesia, con la casa hermandad para la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen Coronada, que dispondrá en planta baja de un salón para guardar sus tronos.

Detalle de lo que será la entrada, desde la calle Eslava.
Detalle de lo que será la entrada, desde la calle Eslava. / SUR