El PSOE apela a la figura de su fundador en Málaga para combatir «las ideas retrógadas de la ultraderecha»

Dirigentes del PSOE entonan 'La Internacional' en el lugar donde se ubicará el monumento/FÉLIX PALACIOS
Dirigentes del PSOE entonan 'La Internacional' en el lugar donde se ubicará el monumento / FÉLIX PALACIOS

Los socialistas presentan el monolito que acogerá los restos de Rafael Salinas y recordará su figura en el cementerio de San Miguel

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

En la zanja número 42 del cementerio civil de San Miguel en Málaga fueron depositados los restos de Rafael Salinas tras su fallecimiento el 9 de enero de 1919. Al cumplirse un centenario del fallecimiento del fundador del PSOE y la UGT en la provincia, el partido y el sindicato han rendido esta mañana un sencillo y emotivo homenaje a este tonelero de profesión nacido en el barrio de El Perchel en 1850, que fue durante dos años concejal en el Ayuntamiento de la capital y que destacó por su lucha en la defensa de los derechos de los trabajadores y a favor de las libertades. Un acto que ha congregado a la plana mayor del socialismo malagueño y que ha servido a su actual líder, José Luis Ruiz Espejo, para apelar a la figura y el legado de Salinas para combatir «las ideas retrógadas de la ultraderecha», en alusión al ideario de Vox, cuyos votos son fundamentales para la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía tras el acuerdo del PP con Ciudadanos.

Durante su intervención, Ruiz Espejo ha asegurado que el compromiso hoy del PSOE y de la UGT debe ser la defensa de los derechos conquistados tras años de lucha y «no dar ni un paso atrás» en la defensa de la igualdad, la solidaridad y las libertades ante «las amenazas» que se ciernen sobre la política andaluza tras las elecciones autonómicas del 2 de diciembre, donde los doce parlamentarios de Vox son claves para que haya o no alternancia en la Junta después de casi 37 años de gobiernos socialistas.

Otro de los momentos del acto de esta mañana. Félix Palacios

«Cuando vemos que la sociedad de ahora sigue amenazada por cosas como las propuestas que un partido de ultraderecha quiere trasladar al gobierno de Andalucía como primera entrada en las instituciones queremos dejar claro que son ideales que no son compatibles con la lucha obrera. El compromiso de la clase obrera tiene que ser mantener un frente común para defender la igualdad, la solidaridad y la libertad, no podemos dar ni un paso atrás y, por ello, tendemos la mano para que nadie pueda derogar leyes que han supuesto un cambio social en este país como la ley de lucha contra la violencia de género o la que protege y da derechos al colectivo LGTBI«, ha apostillado.

En la misma línea ha insistido el portavoz del PSOE en el Consistorio de la capital, Daniel Pérez, al sostener que la mejor forma de homenajear a Rafael Salinas es reivindicar su legado «defendiendo el socialismo y construyendo futuro» frente a quienes quieren «acabar» con los derechos conquistados.

Testigos de sus palabras han sido, entre otros, la subdelegada del Gobierno en la provincia, María Gámez; el delegado en funciones de la Junta en la provincia, Francisco Fernández España, y los delegados de las distintas consejerías; el consejero en funciones de Empleo, Empresa y Comercio, Javier Carnero; los integrantes de la dirección andaluza del PSOE Francisco Conejo y José Carlos Durán; diputados provinciales y autonómicos; concejales de la capital; el secretario general de UGT Málaga, Ramón Sánchez-Garrido; la líder malagueña de Juventudes Socialistas, Ana Villarejo; y el tataranieto del homenajeado, Francisco Salinas.

Ruiz Espejo, Pérez y Sánchez-Garrido han hecho un recorrido por la trayectoria personal y política de Rafael Salinas como figura relevante del socialismo español y del movimiento obrero a finales del siglo XIX y principios del XX (fue amigo personal de Pablo Iglesias, fundador nacional del PSOE y la UGT) y han recordado que sufrió persecusión por parte de las oligarquías del momento, cárcel y exilio por la defensa de sus ideas y los derechos de los trabajadores.

«Rafael Salinas logró que el pensamiento arraigara en Málaga», ha remarcado Sánchez-Garrido, quien ha rememorado que la capital acogió en 1892 el III Congreso de la UGT de España y que gracias a la labor reivindicativa de quien fuera secretario general del sindicato en la provincia, Francisco Valenzuela, el Ayuntamiento nombró Hijo Predilecto de Málaga a Salinas en el año 2000.

La memoria del fundador del PSOE de Málaga (1885) y de la UGT provincial (1888) perdurará en el cementerio de San Miguel gracias al monumento que está esculpiendo el escultor Andrés Montesanto y que se ubicará en la calle principal de este camposanto, donde los restos de Salinas permanecieron desde su fallecimiento hasta la clausura del cementerio en 1986 -desde entonces han estado en un almacén-. Ahora sus restos descansarán en este monumento funerario para cuya instalación el PSOE ha pedido los permisos al Ayuntamiento y a la Junta de Andalucía, ya que el camposanto es un Bien de Interés Cultural (BIC).

El primero de los actos que se celebrarán este año para conmemorar el centenario del fallecimiento del llamado 'apóstol del socialismo malagueño' ha concluido con una ofrenda floral (del PSOE y la UGT por un lado, y del Ayuntamiento de la capital, donde fue edil) y con los sones de 'La Internacional'.