Primeras detenciones tras el último tiroteo con más de 50 disparos en La Palmilla

Vainas recogidas en el lugar de los hechos tras el tiroteo. /SUR
Vainas recogidas en el lugar de los hechos tras el tiroteo. / SUR

Agentes de la Policía Nacional efectuaron ayer una redada en la barriada en la que hubo varios registros y se intervino al menos un arma

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

Tras los tiroteos de Nochevieja y Año Nuevo en La Palmilla, una auténtica 'balacera' callejera con más de 50 disparos, la Policía Nacional abrió una investigación para identificar a las personas que habían empuñado las armas. Y ayer empezaron las primeras detenciones en relación a estos hechos.

Por la mañana, agentes de las brigadas de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana, así como de la comisaría del distrito Norte, realizaron un despliegue en puntos estratégicos de la barriada malagueña, aunque con un epicentro claro, la plaza de los Verdiales, que también fue el escenario principal de los tiroteos del primer día de 2019.

Según ha podido saber SUR, los investigadores tienen identificados a todos los implicados en los intercambios de disparos y ya han detenido a al menos dos de ellos, uno de los cuales sería el hombre al que se ve empuñando un arma por la calle en un vídeo grabado por un vecino que ha circulado estos días por la barriada. En los registros realizados ayer también se ha intervenido, entre otros efectos, un arma de fuego.

El primero de los tiroteos se produjo minutos antes de las dos de la madrugada de Nochevieja. Pero el segundo, que sucedió sobre las cinco de la tarde de Año Nuevo, fue el más grave. Cuando acudieron al lugar, tras recibir un aluvión de llamadas por el volumen de disparos, los policías encontraron un reguero de casquillos. Había un par de coches tiroteados, barandillas atravesadas por las balas y fachadas de edificios agujereadas por los impactos.

Una bala perdida

Tal y como publicó este periódico el día 2, los agentes recogieron en el entorno de la plaza de los Verdiales medio centenar de vainas de distintas armas, algunas de ellas de tipo subfusil (la munición es compatible con un Kalashnikov). Pero algunos de los proyectiles llegaron bastante más lejos. Concretamente, uno de ellos fue a parar al domicilio de Paquita, una vecina de Olletas que vive a kilómetro y medio de La Palmilla, aunque la diagonal es perfecta desde la ventana de su salón.

A la mujer, de 79 años, la bala le sorprendió viendo una película en el sofá de su casa la tarde de Año Nuevo. Según relató a SUR, la policía le dijo que había salvado la vida por la cortina, ya que el proyectil atravesó el cristal, pero perdió la poca fuerza que tenía a esas alturas al incrustrarse en la tela, que no llegó a atravesar. Ni Paquita ni nadie resultó lesionado en los tiroteos. De hecho, la policía peinó al día siguiente los hospitales de la ciudad por si había ingresado alguien con una herida por arma de fuego, pero no encontraron a nadie. Aparentemente, no ha habido víctimas.