El PP y Cs aprueban las cuentas para 2019 con siete meses de retraso

Un momento del pleno de hoy./Migue Fernández
Un momento del pleno de hoy. / Migue Fernández

La oposición vota en contra de los presupuestos, calificados de «ciencia ficción» y que «no tienen en cuenta las alegaciones»

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Siete meses después de que el calendario marcara el arranque natural del año y, por lo tanto, la necesaria entrada en vigor de un nuevo plan de cuentas para 2019, el pleno se reunía ayer en una convocatoria extraordinaria para dar luz verde casi a mitad del mes de julio a los presupuestos municipales para lo que queda de año. Los 16 votos a favor de PP y Ciudadanos, unidos desde esta legislatura en gobierno de coalición, permitían resolver un trámite fundamental que ahora ha de completarse con la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia y con el periodo de alegaciones de 15 días hábiles y que se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para el partido en el gobierno –en este caso el PP– desde que no hay mayoría absoluta en la Casona.

De hecho, el retraso de la entrada en vigor de los presupuestos ha sido una constante desde 2016, aunque ha sido este año cuando más tarde se materializan: a pesar de que el pasado mes de diciembre el PP y Ciudadanos llegaban a un pacto para que las cuentas entraran en vigor en tiempo y forma, la ruptura del pacto de investidura entre las dos formaciones y la convocatoria de elecciones municipales han retrasado los trámites hasta ahora.

De hecho, ése se convertía ayer en uno de los principales argumentos de los grupos de la oposición (PSOE y Adelante Málaga, con 15 votos en total) para decir 'no' a los presupuestos de este año. El otro, la «falta de decencia» –en palabras del portavoz socialista, Daniel Pérez– del equipo de gobierno para «explicar o sentarse a negociar» con los portavoces de la oposición, que veían ayer cómo sus alegaciones (58 por parte de los socialistas y 19 por parte de Adelante Málaga) eran tumbadas a su vez con el voto en contra de PP yCs. Estas dos líneas argumentales marcaron, en efecto, un intenso debate que tuvo su prólogo, antes del pleno extraordinario, en la comisión de Economía.

Noelia Losada, portavoz de Cs.
Noelia Losada, portavoz de Cs. / MIGUE FERNÁNDEZ

En ambas convocatorias los cuatro partidos con representación municipal se reafirmaron en sus posturas, sin cesiones a uno y otro lado. Con ese punto de partida, el concejal de Economía y exportavoz del equipo de gobierno, Carlos Conde, asumía la defensa de unas cuentas que ascienden a 821,8 millones de euros, una cifra que representa un 4% más que en 2018 (31,6 millones de euros más). De poco sirvió que el edil popular arrancara su intervención recordando que los presupuestos son una realidad tras el trabajo «intenso» a varias bandas, ya que la oposición le recriminó en sus respectivos turnos de palabra que no había existido esa negociación, al menos con la oposición. Pero Conde no se movió de su argumento: «La ciudad los merece (los presupuestos) de forma inmediata para ganar en estabilidad, en suficiencia de los créditos para atender compromisos, para ganar en inversión, y en definitiva para que las cuentas respondan a todas las exigencias que tiene una ciudad que está en vanguardia, tira del carro y es referente a nivel internacional».

Conde aplaudió que las cuentas ponen fin al plan de ajuste y siguen con la «congelación fiscal»

La oposición tachó de «seguidista» a Losada y le advirtió de «los incumplimientos» del PP

Como puntos fuerte del documento, el concejal de Economía se refirió a los casi 78 millones en inversión , a los 108,8 en gasto social, a los 194,4 para políticas relacionadas con el Medio Ambiente y a los 41,5 que se destinarán para empleo e innovación. «Además lo hacemos con una congelación fiscal», subrayó Conde, que avanzó también que en las cuentas de 2019, y por primera vez, no se incluyen las medidas del plan de ajuste que el Ayuntamiento contempló para el periodo 2013-2020. «Hemos conseguido adelantar el fin de esos ajustes», se felicitaba el edil popular no sin antes dejar un mensaje también a los grupos de la oposición en materia de enmiendas: «Muchas de esas peticiones están incluidas en las cuentas». «Las que no –añadió dirigiéndose al portavoz de Adelante Málaga, Eduardo Zorrilla– han quedado fuera por la falta de rigor a la hora de presentarlas».

En la misma línea, y en una de sus primeras intervenciones como nueva portavoz de Ciudadanos, Noelia Losada destacó que las cuentas «son las que necesita Málaga en un momento clave para dar otro gran salto» y quiso hacer un gesto de mano tendida a la oposición para «remar en la misma dirección». La líder del partido naranja en la Casona se refirió a políticas concretas de su grupo que marcarán las cuentas –sobre todo en materia medioambiental– y avanzó que desde su responsabilidad como concejala de Cultura «se mantendrá el pulso y se pondrán en marcha nuevos proyectos en materia cultural, sobre todo en lo referente a la formación de nuevos públicos».

La edil «número 15» del PP

Las palabras de Losada, sin embargo, no convencieron a la bancada contraria y la edil naranja se convirtió en blanco de no pocas críticas: «Usted actúa más como edil número 15 del PP que como portavoz de Ciudadanos (...). Fue la que apagó la luz y cerró la puerta de UPyD en Málaga y ahora puede hacer lo mismo con Cs», le dijo el socialista tras referirse a ella como «seguidista» y a las cuentas firmadas con el PP como «de ciencia ficción».

También Zorrilla dejaba su advertencia particular a Losada tras tachar las cuentas de «ineficientes, injustas e irreales»: «Le puede preguntar a su compañero Juan Cassá –sentado a su lado– cuál ha sido su experiencia. El PP incumple todos los acuerdos que ha firmado con Cs. Ya lo irá comprobando poco a poco». Y cerraba con una de sus reflexiones irónicas que provocaron la risa general (y no sólo entre los grupos de izquierda): «La ardilla de Cassá iba a ir de árbol en árbol en Málaga, pero terminó cayendo al asfalto y fue atropellada por un monopatín».

En el capítulo de enmiendas, tanto Pérez como Zorrilla se refirieron a algunas de sus propuestas «necesarias» para Málaga y cuya falta de atención por parte del PP y Cs hacen «que estos no sean los presupuestos que necesita la gente». Y ambas en materia impositiva: en el caso del socialista, insistiendo de nuevo en la necesidad de eliminar el impuesto «confiscatorio» de las plusvalías; mientras que Zorrilla defendió una carga extra en el sector turístico para que paguen más los empresarios de las grandes superficies «que tengan un mayor valor catastral».