Piden 10 años para el frutero de Eugenio Gross por financiar a una de las yihadistas más buscadas 

Agentes de la Policía Nacional, durante el registro en la tienda del acusado. /Salvador Salas
Agentes de la Policía Nacional, durante el registro en la tienda del acusado. / Salvador Salas

La Fiscalía sostiene que habría enviado 6.000 euros a su mujer, considerada por la policía «una de las terroristas más peligrosas de Europa»

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

En el vecindario lo llamaban Mohamed o Juan (indistintamente), aunque su verdadero nombre es Fouad L. Era el dueño de la frutería Súper Verde, en el número 50 de Eugenio Gross, que fue tomada por la Policía Nacional en abril de 2018. Los investigadores habían conseguido vincular al tendero, un tipo introvertido que se relacionaba poco con la gente, pero que despachaba «fruta de calidad», con «una de las terroristas más peligrosas y buscadas de Europa», Fadoua H. Su esposa. 

Finalizada ya la instrucción del caso, el acusado se sentará a finales de mes en el banquillo –el juicio estaba previsto para febrero y después para marzo, aunque se ha suspendido las dos veces– para enfrentarse a una posible condena a 10 años de prisión como presunto autor de un delito de financiación terrorista, previsto en el artículo 576 del Código Penal. Es la pena que pide para él la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que también solicita su inhabilitación para profesión u oficio educativo en ámbitos docentes, deportivos o de tiempo libre durante 20 años, así como un periodo de libertad vigilada de otros siete años.

El Ministerio Público considera que, entre marzo y noviembre de 2016, el sospechoso presuntamente realizó desde Málaga «constantes aportaciones» de dinero para sufragar los gastos de viaje de su esposa a Turquía/Siria para «incorporarse a la Yihad armada». De esta ayuda también se benefició, «siquiera parcialmente», un palestino de 25 años al que ella había conocido en Internet y que estaba considerado un mando intermedio en el aparato logístico de Daesh.

Tanto la esposa del frutero como el palestino, «merced al dinero aportado», lograron incorporarse de forma definitiva al grupo terrorista en Siria, según el fiscal. La mujer habría hecho varios viajes a Turquía con la finalidad de trasladarse a zona de conflicto en Siria y así alistarse en el Daesh, recalca el representante del Ministerio Público. «Concretamente –añade– en marzo y abril de 2016, realizó el primer viaje a Turquía/Siria durante el cual fue recibiendo envíos de dinero de Fouad L. 

Segundo viaje

Tras su regreso a Málaga, la mujer emprendió un segundo viaje a Siria en octubre y noviembre de 2016, esta vez ya en compañía del palestino, «igualmente financiado» por Fouad, «del que no ha regresado» (al menos en la fecha del escrito acusatorio). El fiscal detalla que el frutero hizo, a través de Western Union, transferencias por importe de 6.329,80 euros. 

Para ello, dado que en alguna ocasión llegó a superar el límite trimestral para esos movimientos internacionales de dinero, el acusado habría llegado a utilizar a un testigo protegido, que completó el importe mencionado realizando tres transferencias «ignorando la finalidad última de su acción». 

El fiscal entiende que «no concurren circunstancias modificativas de responsabilidad criminal» en el acusado, para el que pide una condena de 10 años por el delito de financiación terrorista. Según la policía, el acusado era conocedor de la actividad delictiva que iba a realizar su expareja al convertirse en una 'foreign fighter', extremo que contaba con su apoyo económico y que además ocultaba de manera deliberada a las autoridades.

En la zona bajo el control del Daesh, la yihadista habría llegado a entrar en combate, «algo que se reserva en exclusiva a las mujeres más peligrosas y activas», según informaron entonces fuentes de la investigación. «Su radicalidad y su constante alusión a cometer atentados en España la convierte en una amenaza real para la seguridad pública en Europa y en objetivo número uno de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ante su posible retorno», añadieron.