El peligro de no contar con aceras en el Cerrado de Calderón

La ausencia de acera obliga a circular por la calzada./
La ausencia de acera obliga a circular por la calzada.

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Las personas con problemas de movilidad que tengan que utilizar sillas o carritos eléctricos para sus desplazamiento lo tienen muy complicado en el Cerrado de Calderón. Una situación a la que ya nos hemos referido en esta sección, pues no hace mucho comentábamos una serie de fotografías enviadas por un lector en las que se observaban aceras estrechas con farolas o casetas enmedio. «¿Dónde está el facilitar a los minusválidos y personas impedidas su movilidad por el barrio?», se preguntaba entonces un residente en el Cerrado de Calderón. «Las aceras no tienen las medidas que exige la normativa y además se ponen obstáculos enmedio», denunciaba.

El paso por la calzada supone un gran riesgo.
El paso por la calzada supone un gran riesgo.

La situación es igual de complicada para las personas que desplazan un carrito de bebé. Así, Pilar, una vecina de la urbanización, se queja de haberse llevado «el susto más grande de mi vida», ya que asegura que casi le atropellan «a mi y a mi hijo» cuando iba con el carrito de su bebé por la calle Olmos y tuvo que descender a la carretera al no existir acera, encontrándose circulando por un carril en un tramo que además es cuesta abajo. «Me llevé un gran susto y tras lo sucedido me puse en contacto con el Ayuntamiento, pero me dijeron que la queja podía tardar semanas o meses hasta que me respondieran, así que ruego atiendan mi petición de publicar las fotografías que le envío para que el Ayuntamiento tome medidas cuanto antes». En las imágenes se advierte el peligro que corre esta mujer y su hijo al transitar por la carretera ante la imposibilidad de hacerlo por la acera.

Paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso : «¿Quien controla el paso de las bicicletas?»

Hay ciudadanos que reclaman que la policía controle el paso de las bicicletas por el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso porque aseguran que hay quienes circulan a una velocidad por encima de la permitida en una vía que es compartida con los peatones, y ahora además con los patinetes. Es el caso de Félix S., quien esta misma semana tuvo un incidente cuando un ciclista le pasó «rozando al carrito de mi nieta de seis meses porque tenía que elegir entre una palmera y el carrito y prefirió el carrito». Añade que «ahí no quedó la cosa, pues al increparle y decirle que con esa actitud iba a matar a alguien, se bajó de la bicicleta dispuesto a agredirme, (probablemente por dificultarle el paso). Menos mal que otras dos personas que vieron el episodio me defendieron y el «valiente ciclista» puso pies en pared y desapareció». Y es que según manifiesta este ciudadano, «la realidad es que este episodio no es extraño, todos los días hay ciclistas a velocidades muy elevadas sorteando a las personas que andamos por el paseo peatonal. Y el problema no está en ellos, que posiblemente no sepan ni siquiera que tienen que respetar a las personas, el problema está en que no hay policía para multarlos y quitarles las ganas de circular a éstas velocidades. Porque el día que pase una desgracia, ¿quién se responsabilizará? Espero que no nos culpen a los peatones que paseamos por las aceras dificultando el paso de bicicletas y patinetes». Los ciclistas no deben sobrepasar los 10 Km./h ni realizar maniobras negligentes o temerarias que puedan afectar a la seguridad de los peatones cuando circulen por el paseo.