El patinete eléctrico coge velocidad en Málaga

Usuarios a bordo de patinetes de alquiler en el paseo marítimo de la capital./Ñito Salas
Usuarios a bordo de patinetes de alquiler en el paseo marítimo de la capital. / Ñito Salas

Casi 450 vehículos de alquiler circulan ya porla ciudad, que se ha convertido en el focode atención de empresas de todo el mundo

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Las empresas de alquiler de patinetes eléctricos han encontrado un filón en Málaga. Al buen clima, la situación urbanística de la ciudad, con el Centro peatonalizado casi por completo, y la afluencia turística durante todo el año, se une el limbo normativo en el que se encuentra su actividad, tanto en lo que se refiere a los aspectos de tráfico como fiscales. El Área de Movilidad del Ayuntamiento tiene contabilizados a fecha actual (la cifra varía continuamente) un total de 438 vehículos de este tipo, que son gestionados por cuatro sociedades: Lime, Ufo, Tier y Voi.

La forma de operar de estas es similar, mediante aplicaciones de móvil para poner en marcha los vehículos y el pago por minutos. En muchos casos, han llegado a acuerdos con privados para aprovechar espacios en la vía pública donde aparcarlos (terrazas de bares y restaurantes, hoteles, superficies con concesiones, etc). Hasta aquí la teoría, porque en la práctica, el mal uso de algunos usuarios, que los abandonan en medio de la vía pública e incluso cometen actos vandálicos con ellos está suponiendo un quebradero de cabeza para los vecinos y las personas con discapacidad (los más afectados son los del Centro y el Soho, pero no los únicos) y para el Consistorio, que asegura no tener casi herramientas legales para combatir estas malas prácticas.

El Ayuntamiento reclama una normativa estatal de la DGT para poder regularlos

El interés de los privados por invertir en este negocio en la capital va en aumento, y con ello previsiblemente lo harán también los problemas. Elvira Maeso, edil de Movilidad, explica a SUR que desde septiembre del año pasado han mantenido reuniones con hasta siete empresas; mientras que hay varias más que las han solicitado a lo largo de este mes. A todas ellas les cuentan lo mismo, esto es, que desde el punto de vista de la circulación, la ordenanza únicamente permite rodar por la acera, respetando la prioridad del peatón, y nunca a una velocidad superior a los 10 km/h. Además, está prohibido expresamente aparcarlas en la acera, salvo acuerdos con espacios privados como los citados.

Estos aspectos ya han hecho desistir a algunas marcas de desembarcar con sus flotas en Málaga, puesto que ofrecen patinetes más potentes y pretendían utilizar la calzada; o simplemente dejarlos aparcados en cualquier sitio (como de hecho ocurre en muchos casos ahora).

Quejas ciudadanas

La ocupación de las aceras está provocando un aluvión de quejas por parte de vecinos y personas con algún tipo de discapacidad, física o visual, respecto al hecho de que algunos usuarios los abandonen sin control. La edil asegura comprender estas críticas y esgrime que la Policía Local ya está denunciando a las empresas. «No pueden estar tirados en mitad de la calle», afirma, y añade: «Me gustan los patinetes, pero tienen que estar regulados. Hay que hacer compatible su uso con la vida de las personas».

Vecinos y personas con discapacidad critican la invasión de las aceras con vehículos aparcados

Ya se han puesto más de 40 multas a las cuatro operadoras que están en la ciudad, y se está trabajando en una nueva ordenanza de vía pública, que permitirá la retirada inmediata de elementos abandonados. «Queremos que la incorporación se haga de forma ordenada, integrada y asumible por la ciudad». Pero reconoce que el Ayuntamiento, por ahora, sólo actúa cuando estos impiden el paso de los peatones. Maeso reconoce la falta de herramientas legales para actuar, y se queja de que, mientras no cambie la normativa de la DGT, no se podrá modificar la ordenanza.

El organismo estatal sólo ha aportado de momento una instrucción (ya desfasada por el avance tecnológico) que propone de forma provisional criterios hasta que exista una normativa, «pero no tiene peso jurídico suficiente y todas las ciudades nos encontramos con el mismo problema. Hemos pedido incluso con mociones a la DGT y a la Femp que actúen», y aboga por contar con la colaboración de los colectivos de personas con discapacidad y la Once. En este texto tendrá que aclararse por dónde pueden circular con carácter general (acera o carretera); la edad mínima y si es obligatorio el casco. «Ahora mismo ni siquiera se consideran vehículos de motor, por tanto tampoco requieren seguro, ni tienen una velocidad máxima, ni matrícula ni autorización municipal, es un limbo», se lamenta.

Al mismo ritmo que crece la oferta de alquiler lo hacen las críticas de los peatones y de los colectivos de personas con movilidad reducida y discapacidad visual, entre otros. Alejandro Villén, vicepresidente de la asociación de vecinos Centro Antiguo, recibe con esperanzas el hecho de el número de denuncias aumente día tras día, pero el colectivo tiene «desconfianza» hacia la gestión municipal cuando habla de sanciones, a tenor de las escasas que se llegan a tramitar en el caso de los incumplimientos en las terrazas. «No sabemos cuántas de esas multas van a llegar realmente a las empresas».

Al tiempo, se muestra crítico con la falta de iniciativa del Área de Movilidad, y pone de relieve que la directriz de la DGT sobre este tipo de vehículos especifica que sólo pueden circular por las aceras cuando la autoridad municipal lo habilite de modo expreso. «No entendemos que se esté permitiendo, aparte de que nadie respeta los límites de velocidad». «Cambian continuamente de criterio», añade el líder vecinal, y muestra su temor ante la posibilidad de que la nueva normativa «abra todavía más las puertas».

Villén se pregunta por qué en otras ciudades, como Sevilla, las calles no están plagadas de patinetes y aquí sí. Y es que, a su juicio, el Ayuntamiento hispalense «no lo ha permitido». «Esto es un despropósito, un descontrol, han inundado la ciudad y la norma va muy lenta». Por último, critica que la Policía Local tampoco tiene un criterio uniforme para actuar cuando se les llama: «Unas veces viene a multar y otras no».

¿Cómo se pretende regular este nuevo fenómeno?

De entrada, el principal problema es que este tipo de vehículos, a pesar de la alta potencia que alcanzan algunos, todavía están en limbo legal. De manera que, como insiste el Área de Movilidad, el primer paso es que la DGT siente las bases, ya que el Estado tiene la competencia exclusiva sobre el tráfico y la circulación, así como para la homologación, velocidades máximas, uso por menores, obligatoriedad del casco, matriculaciones, etc.

Sobre esta base, la futura ordenanza podrá especificar por las calles o zonas por las que pueden y no pueden ir. En este punto, aparece la propuesta de los carriles multiusos, y que serán vías de una sola vía por sentido, donde la velocidad estará limitada a 30 km/h, y que serán las más adecuadas para los patinetes eléctricos.

Otra cuestión es la administrativa y fiscal. La concejala de Movilidad, Elvira Maeso, recalca que a nivel municipal no se ha dado «ninguna licencia ni autorización» para que se implanten. De ahí que la edil inste a otras áreas para que asuman sus competencias en cuanto al uso de espacio público, tales como las autorizaciones o concesiones, que dependen del área de Promoción Empresarial y Empleo. A esta le corresponde analizar si cabe algún tipo de exigencia para las empresas que están realizando una actividad económica en las calles de la ciudad. En la misma línea, hay que estudiar el número máximo de vehículos de alquiler asumible por parte de la ciudad, para evitar la saturación.

 

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