El parricida de Puerto de la Torre tiene tres escopetas a su nombre

Agentes desplegados en la zona en la que ocurrieron los hechos. / Fernando Torres

Antonio, el vigilante de seguridad detenido por matar a su madre deun disparo en la cabeza, cuenta con licencia de armas de caza

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

La investigación sobre el crimen del Puerto de la Torre, en el que un hombre de 50 años fue detenido acusado de matar de un disparo en la cabeza a su madre, sigue su curso. Según han informado las fuentes consultadas por este periódico, los agentes del Grupo de Homicidios tratan de dilucidar las circunstancias en las que actuó el parricida, en cuya casa fue hallado un pequeño arsenal. De hecho, el sospechoso cuenta con al menos tres escopetas registradas a su nombre.

Antonio, como se llama el detenido, trabaja como vigilante de seguridad privada, aunque su gran afición es la caza. Así lo han relatado varios vecinos cercanos a la familia, que recuerdan que la relación del sospechoso con las armas viene de largo. En este sentido, han precisado que su madre, que ha fallecido con 81 años, tenía una armería como negocio, aunque acabó cerrándola y alquilando el local.

La vinculación con las armas del detenido es uno de los aspectos en los que se centra la investigación de los policías nacionales del Grupo de Homicidios. Las fuentes consultadas por este periódico han asegurado que Antonio tenía licencia para armas de caza, por lo que debía reunir los diversos requisitos necesarios. Entre otros, las personas tienen que pasar un examen teórico y práctico, además de aportar un certificado expedido por un médico habilitado en el que se recoja que se reúnen las condiciones psicofísicas necesarias y un informe de conducta policial y de antecedentes.

El hermano del detenido aseguró a este periódico que Antonio contaba con licencia de armas. Aun así, insistió en que no sabía cómo podía tener este permiso, ya que estaba diagnosticado de un trastorno mental: «En la mili le dijeron que tenía esquizofrenia, algo que llevó en secreto con mi madre hasta que hace poco tiempo nos informaron de ello a la familia».

Precisamente, esta es otra de las cuestiones que tratan de dilucidar los investigadores de este caso: conocer si Antonio tenía diagnosticado algún trastorno mental. Para ello están tomando declaración a familiares y testigos, entre los que se encuentra la asistenta que trabajaba en la casa y que fue hallada escondida en la cocina de la casa después de que el parricida matara de un disparo a su madre y regresara al interior de la vivienda.

Numerosos testigos presenciaron los hechos, ya que el crimen se cometió en una calle muy transitada, con varios negocios en la zona. Uno de ellos es Manuel Valle, que iba conduciendo cuando se dio cuenta de que a su izquierda había un hombre encañonando con una escopeta una mujer que estaba «tirada en el suelo». Trató de acelerar para alejarse de la escena pero un vehículo le impedía avanzar, hasta que escuchó una detonación: «Estaba justo mirando por el retrovisor y lo vi todo, le disparó a la cabeza sin pensárselo, fue una imagen muy desagradable».

En el bar más cercano a la vivienda en la que vivía la víctima también hubo varios testigos. Una de las camareras, que prefiere no decir su nombre, estaba atendiendo a los clientes dentro del establecimiento cuando sonaron los disparos: «Primero uno y al poco el segundo. Mi compañero se metió corriendo y gritando: '¡que la ha matado, que le ha dado dos tiros y la ha matado!'; yo me asomé y en cuanto vi el cuerpo me descompuse y me quedé un rato sin saber qué hacer, no puedo ver estas cosas».

La detención

Tras ello, un fuerte dispositivo se estableció en la zona. Los agentes de la Policía Local de Málaga fueron los primeros en llegar y detuvieron al sospechoso en el interior de la vivienda. Se había vuelto a meter en la casa tras acabar con la vida de su madre.

Una vez reducido y engrilletado, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía se hicieron cargo de Antonio, quien permanece en los calabozos de la Comisaría Provincial. Siempre según las fuentes consultadas por este periódico, está previsto que a lo largo de la jornada de hoy el hombre sea puesto a disposición judicial.

Los dos tipos de licencia para obtener armas de caza

Entre los diferentes cometidos que tiene asignada la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil se encuentra el del control de la circulación, almacenamiento, comercio, adquisición, tenencia y uso de las armas. Ellos se encargan de las licencias, de las que hay dos para caza, que son la tipo e y la tipo d. La primera de ellas es de caza menor y tiro al plato, mientras que la segunda es para caza mayor. Para obtener estas licencias hace falta pasar un examen teórico y práctico, así como presentar varios certificados, como uno médico de capacidades psicofísicas y otro de antecedentes policiales. Desde la Guardia Civil insisten en que estos permisos se renuevan cada cinco años y que se pueden revocar en cualquier momento si se tiene conocimiento de que se incumple con alguno de los requisitos necesarios para su obtención. Además, se indica que hay un registro en el que, si no se pasa un examen médico, se comunica inmediatamente a los servicios del Instituto Armado.