El Parlamento andaluz impulsa la reforestación del Guadalmedina

Imagen de archivo de la cuenca del Guadalmedina./SUR
Imagen de archivo de la cuenca del Guadalmedina. / SUR

Aprueba a instancias de Cs retomar una actuación clave para reducir el riesgo de inundaciones en Málaga y que quedó inconclusa tras iniciarse a raíz de las riadas de 1989

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Un monte repleto de árboles y vegetación puede absorber los primeros cien litros de precipitaciones sin que se produzca escorrentía, mientras una deforestada o impermeabilizada puede producir circulación superficial del agua a partir de los primeros cinco litros. Con esa premisa, cuesta imaginar que la reforestación de la cuenca del Guadalmedina, que es la actuación clave para reducir el riesgo de inundaciones en Málaga capital, siga siendo una asignatura pendiente desde que se puso en marcha tras las riadas de 1989. Aquellas plantaciones que se llevaron a cabo no se completaron, y donde se hizo apenas sobrevivió uno de cada diez árboles, fundamentalmente pinos. Ahora, el Parlamento andaluz pretende que la Junta retome el proyecto, algo que en la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente ya tenían en mente pero que ahora le llega por mandato de la Cámara autonómica.

La comisión de Agricultura y Pesca del Parlamento andaluz ha aprobado por unanimidad una proposición no de ley presentada por el grupo de Ciudadanos para recuperar y acometer el Plan de Reforestación de los ríos Guadalmedina y Campanillas. La iniciativa, defendida por el parlamentario malagueño Javier Pareja, insta al Gobierno regional que conforman PP y Cs a realizar un estudio de las medidas a tomar, habida cuenta de que el decreto que declaraba zona protectora de interés forestal y de repoblación obligatoria de ambas tiene fecha de marzo de 1990. También se reclama iniciar las actuaciones de reforestación dentro del Plan Andaluz de Reforestación, así como contemplar actuaciones de riego y cuidado de las zonas plantas para que la recuperación se produzca en la mejor forma y tiempo posible.

Una cuenca forestada absorbe los primeros cien litros de lluvia sin que se produzca escorrentía

La Junta de Andalucía, a través del decreto 119/1990 de 17 de abril, contempló la necesidad urgente de acometer una actuación integral de repoblación y obras complementarias a las cuencas que afectaban a la ciudad de Málaga, una actuación que aún hoy sigue sin completarse. Posteriormente se aprobó el proyecto de defensa hidrológico-forestal de la ciudad de Málaga frente a las avenidas, que establecía la incidencia de la reforestación sobre los procesos de erosión e inundaciones. La superficie fijada para reforestar era de 31.958 hectáreas.

«Una deuda histórica»

El parlamentario de Ciudadanos por Málaga, Javier Pareja, impulsor de la iniciativa, asegura que el acuerdo de todos los partidos ha sido posible «ante la evidencia de la necesidad de impulsar la reforestación de estos cauces» que bordean la capital y representa que «por fin se va a saldar una deuda histórica de la Junta de Andalucía con Málaga». «Ha tenido que llegar Ciudadanos al Gobierno andaluz para que se adopte una solución a este problema, que los socialistas no han acometido en tres décadas», remarca Pareja, quien incide en que el primer paso para conseguir este hito debe ser hacer una evaluación de la situación actual, aunque aprovechando el camino ya andado en las conclusiones del proyecto de defensa hidrológico-forestal de Málaga. «Pueden pasar 20 ó 30 años para verle resultados a este plan, pero si no se echa a andar nunca lo vamos a lograr. Y estamos hablando de una actuación fundamental para Málaga», subraya el diputado autonómico.

Una valoración en la que coincide con el doctor en Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Málaga, Antonio Gallegos. «Sin duda alguna, la reforestación de la cuenca del Guadalmedina es una actuación fundamental que venimos arrastrando desde hace décadas. Hubo una primera fase durante la II República y que fue culminada durante la Dictadura dando lugar a lo que hoy es el parque natural de Los Montes de Málaga, pero quedó mucho por hacer. Luego, tras las inundaciones, se retomó con algunas plantaciones en la zona donde se encuentra el Centro Zoosanitario, pero se secaron rápidamente y no salió adelante», recuerda este experto.

«Es una actuación fundamental para Málaga», remarca el parlamentario de Cs, Javier Pareja

Aunque los pinos son más resistentes y se recuperan más fácilmente de un incendio, para este experto «lo más efectivo» es plantar especies autóctonas como encinas y alcornoques porque sus raíces tienen una mayor capacidad de retención. En este sentido, Gallegos no sólo pone el acento en el papel que la repoblación de la cuenca del Guadalmedina jugaría para evitar la erosión del suelo, sino también en su valor recreativo y turístico. «La sociedad ha cambiado y los espacios forestales se valoran mucho más que antes», subraya.

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