El otoño llega a las relaciones entre populares y naranjas

El otoño llega a las relaciones entre populares y naranjas

Aunque las conversaciones entre ambos partidos siguen vivas, en Cs están dolidos porque el PP les obvió a la hora de aprobar las ordenanzas fiscales

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Se les acabó el amor de tanto usarlo podría ser el estribillo si no fuera porque a la vuelta de la esquina están las elecciones municipales de mayo y toca divorciarse, romper y escenificarlo. Las relaciones entre el PPy su socio de investidura, esta pareja de conveniencia, empezaron a flaquear en lo más álgido del verano, cuando los enamorados se prometen amor eterno aprovechando que los días son más largos y el sol todo lo baña.

Era en julio cuando Ciudadanos enviaba su propuesta de ordenanzas fiscales y de presupuestos para 2018. Suena poco romántico pero ya saben, las cuentas son las cuentas. Nada supieron hasta que llegó el primer desenlace.En el último pleno ordinario del mes de septiembre, el del inicio del curso político, el equipo de gobierno del PP se descantilló,se saltó a su socio, con el que ni siquiera entró a negociar a la hora de aprobar las ordenanzas fiscales y dejar atrás la plusvalía. Cs no tocó bola. Así que los naranjas están mohínos, que en política podría ser el principio del desamor.

Las relaciones no se han roto, ni la cordialidad –palabra que adora el alcalde Francisco de la Torre– pero ya no 'hacen manitas'. De hecho, tanto el regidor como el portavoz naranja Juan Cassá se sentaron a charlar la semana pasada. Pero sin trascendencia. Y lo peor es que no tienen proyectos juntos. La llama se apaga tras un verano aciago en el que ha faltado una foto que otros años, aunque no todos, ha sido posible:la de Juan Cassá y Teresa Porras celebrando la feria. Ningún edil popular le ha dado tanta coba a la relación como la concejala fiestera y limasera porque aunque el trato con el portavoz popular Carlos Conde era cercano, nunca se llegaron a tocar las castañuelas en las reuniones, según cuentan. Y hablamos de Andalucía. Que a nadie se le olvide.

Si esa fue la tónica con las ordenanzas, imagínense qué puede pasar con los presupuestos. Por ahora, todos los grupos tienen de plazo el próximo lunes para entregar una propuesta de cuentas para el año 2019. Cs tiene claro que no reenviará el documento que ya mandó en el mes de julio. Esta frialdad podría acabar con que al PPno le quedara otra que prorrogar los presupuestos de 2018, señal inequívoca de que escenifican su ruptura cara a las elecciones.

El guión podría ser el mismo que el que han seguido los socios en la Junta, en ese caso PSOEy Ciudadanos. La única diferencia es que en un gran ayuntamiento, en el que el grueso del poder ejecutivo reside en Alcaldía y en la junta de gobierno local, que puede, y ya lo ha hecho, sobrevivir a las malas medio año con los presupuestos prorrogados, el desenlace de la relación entre los socios podría ser incierto. Lo único meridiano es que detrás del otoño está el invierno.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos