El origen de tantas toallitas

El origen de tantas toallitas

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Hace unos días se daba a conocer un estudio de la Universidad de Málaga encargado por el Ayuntamiento de la ciudad que concluía que la presencia de toallitas en la playa de la Misericordia no se debía a averías en la red de saneamiento, sino que procedían del mar. Al respecto, Amador Díaz Podadera, nos escribe dando su opinión. «Es curioso intentar explicar algo evidente a base de estudios geológicos, de corrientes marinas, mareas, etc. Todo esto está muy bien y nos ayuda, pero sin gastarme un solo euro he llegado a la verdadera conclusión que creo que todo el que lo lea lo entenderá y todo de forma muy coloquial», dice. «Sin mayores estudios, sé que el origen de estos residuos está muy cerca de cada uno de nosotros: nuestra propia casa (váter, cubo de basura) en los vertidos incontrolados desde los polígonos industriales a canales de pluviales, arroyos y cauces, pueblos sin depuradora, ni gestión seria de residuos, empresas y particulares que cuando realizan limpieza de naves, obras, etc., no llevan los residuos a puntos limpios o vertederos, sino que es más cómodo y barato tirarlo en cualquier rincón oculto de un arroyo. Al fin y al cabo parece ser que el planeta no es de todos».

Con lluvias

«Todo esto lo hacemos durante el año, pero vienen los meses de otoño e invierno donde se producen unos cambios meteorológicos y vienen las lluvias, vientos, mareas, tormentas, etc. Y gracias a Dios que vienen. Estas lluvias tan deseadas y necesarias llegan a ríos, arroyos y cauces secos hasta ahora, provocando que todos estos residuos urbanos acaben en el mar, pues ninguna administración (Ayuntamientos, Emasa, Consejería) ha hecho nada o muy poco para impedirlo. Estamos hablando no solo de toallitas sino de todo tipo de residuos urbanos y algunos contaminantes: botellas de plástico, bastoncillos, residuos agrícolas, bolsas, neumáticos, compresas, tampones, pinturas, pilas, electrodomésticos, colchones, etc. El mar no es origen, ni culpable de vomitarnos parte de la basura que le echamos, pues parece que le sienta mal. El origen está en una mala gestión por parte de todos los ciudadanos y Administraciones. Como sigamos así vamos a tener en nuestras playas más variedad de basura que de peces. Podríamos aplicar el refrán: entre todos lo mataron y ella sola se murió. Esta es la cruda realidad de Málaga y provincia. El desinterés ciudadano por el Medio Ambiente y la mala gestión de las Administraciones. Llegará el verano y nos podrán una bandera azul por nuestras playas y equipamientos (duchas, hamacas, accesos, restaurantes) aunque tengamos nuestro fondos marinos llenos de residuos (como no se ve). Para concluir diré que hay unas frases de ese estudio que me encanta: «Esos residuos han sido depositados por aportes históricos en momentos de lluvia y no proceden de vertidos que se están produciendo por una deficiente gestión de las aguas residuales en la ciudad. Vaya, nosotros sin saberlo y parece que los residuos pueden ser restos arqueológicos de Fenicios y Romanos».

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