Las obras de La Academia sacan a la luz una pileta que podría ser de la época romana

Las obras de La Academia cuentan con vigilancia arqueológica permanente. /Salvador Salas
Las obras de La Academia cuentan con vigilancia arqueológica permanente. / Salvador Salas

El hallazgo, similar a los encontrados años atrás en el lugar, se ha producido fuera de la zona de protección arqueológica establecida por el PGOU

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Como era de esperar, el movimiento de tierras generado en los suelos de Arraijanal para la construcción de la primera fase de La Academia del Málaga ha sacado a la luz restos arqueológicos, aunque por el momento sin una gran relevancia, según las fuentes consultadas por este periódico. El hallazgo realizado hasta ahora por las obras que acomete la empresa Bilba, con la vigilancia arqueológica de Arqueosur, es una pileta, de un metro por un metro, aproximadamente, que podría pertenecer a la época romana, si bien aún no ha sido analizada en profundidad.

Según fuentes consultadas, podría pertenecer a las factorías de la época romana que se presume que existían en esta zona relacionadas con la pesca. El informe que la sección de Arqueología de la Gerencia Municipal de Urbanismo realizó para la aprobación del plan especial de Arraijanal ya recordó que, en este ámbito, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) delimita dos sectores de posibles hallazgos de la época romana, datados entre los siglos II al V después de Cristo. En la parte más oriental de los terrenos aparecieron, a raíz de unos sondeos realizados en el año 2003, los restos de tres naves paralelas a la costa, separadas entre sí por pasillos. En la de mayor tamaño y más próxima a la playa, de planta rectangular, se pudo documentar el trazado de tres habitaciones, los restos de una cuarta y cinco piletas salsarias, posiblemente para la fabricación del 'garum', una salsa preparada con vísceras fermentadas de pescado que era considerada por los habitantes de la Antigua Roma como un alimento afrodisíaco, solamente consumido por las clases altas de la sociedad. Una de las habitaciones conserva un pavimento hidráulico y cuenta con acceso directo a la batería de piletas, lo que llevó a los arqueólogos a interpretarla como una sala destinada al despiece del pescado para su posterior transformación.

No obstante, la pileta encontrada hasta el momento en la obra de La Academia ha aparecido aislada, según apuntaron las fuentes, sin que esté comunicada con los restos de alguna otra estancia. La delegación provincial de la Consejería de Cultura determinará cuál será el tratamiento que se deberá dar a este hallazgo y a otros que pudieran surgir durante la obra. Con todo, según las fuentes, es probable que simplemente dictamine su documentación y su ocultación tras una capa geotextil.

Este hallazgo ha aparecido con excavaciones que apenas llegan a los dos metros de profundidad y que se han realizado separadas de la zona en la que el PGOU determina la existencia de posibles restos de la época romana. En 1991 se realizaron unos movimientos de tierra que dejaron al descubierto restos de un cementerio. En concreto, se encontraron cuatro inhumaciones cubiertas con baldosas de barro. No obstante, en las excavaciones de 2003, Urbanismo detectó «la práctica destrucción de la necrópolis provocada por los expolios y la extracción incontrolada de áridos», apunta el informe de Arqueología.

 

Fotos

Vídeos