Los promotores de La Térmica apuestan por una arquitectura innovadora

Recreación virtual de la arquitectura que se quiere ejecutar en La Térmica, vista desde la calle Pacífico./
Recreación virtual de la arquitectura que se quiere ejecutar en La Térmica, vista desde la calle Pacífico.

El estudio francés de Francois Leclercq desarrollará la actuación, cuyas obras podrían comenzar a finales del año que viene

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Los nuevos promotores privados de la operación urbanística para construir 874 viviendas, comercios, oficinas y un hotel en la parcela que albergó la instalación eléctrica de La Térmica, en el extremo oeste de la fachada marítima de la capital, dan un cambio de rumbo a la concepción del proyecto que hizo el vigente Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de Málaga hace una década. El fondo inversor Ginkgo, que a finales del año pasado adquirió el 46% de los derechos urbanísticos en este ámbito (el resto está en manos del Ayuntamiento) y que se ha asociado con la promotora de Martiricos Espacio Medina para su desarrollo, presentó ayer al alcalde, Francisco de la Torre, y al concejal de Urbanismo, Francisco Pomares, la propuesta del estudio de arquitectura elegido para desarrollar el nuevo modelo de intervención urbanística que estos promotores quieren ejecutar en el sector y que, a diferencia de otros espacios por urbanizar, huye de las torres en altura.

La propuesta seleccionada por Ginkgo y Espacio Medina ha sido elaborada por el prestigioso estudio del arquitecto francés Francois Leclercq, que compitió para obtener el plácet de estos promotores con los estudios españoles de Carlos Lamela y Carlos Rubio, con el franco-belga Valode et Pistre y con el japonés Sou Fujimoto. Los nacionales y Valode et Pistre apostaban por edificios en altura frente a la propuesta seleccionada de Leclercq, que basa la ordenación de estos 115.000 metros cuadrados de solar en conjuntos de edificios a modo de 'islas' con una planta de forma orgánica que recuerda al delta de la cercana desembocadura del Guadalhorce. En cada una de estas islas, en las que la vegetación estará muy presente, se mezclan los usos residenciales y comerciales previstos por el PGOU. «Hemos apostado por un modelo de arquitectura de diseño único, muy sostenible, que empleará la energía solar al máximo y reciclará el agua de la lluvia para el riego», destacó Antonio Truán, responsable en España de Ginkgo.

Los trabajos están condicionados a la modificación del plan urbanístico del sector

En la primera línea de la fachada hacia la calle Pacífico se levantarán los edificios para las viviendas de renta libre (el plan contempla un total de 601), y en la parte este los que albergarán las viviendas de protección oficial (273). No superarán los 60 metros de altura (siete u ocho plantas) para respetar las servidumbres impuestas por las maniobras de vuelo del aeropuerto. El proyecto, que supone una inversión de unos 120 millones de euros, prevé cubrir con una fachada metálica una subestación eléctrica que permanecerá en la zona y junto a la que se construirán varios equipamientos. En la parte más occidental se levantará el hotel (de 12.650 metros cuadrados construidos), y las oficinas (10.125 metros cuadrados de techo). También se prevén 1.225 metros cuadrados de comercios y 14.648 metros cuadrados para restaurantes repartidos en los bajos de los edificios.

Pendientes del Supremo

¿Cuándo podrán comenzar las obras de urbanización de la parcela? Antonio Truán confía en poder pedir las primeras licencias para septiembre del año que viene. Antes debe salvarse el freno que supuso para el proyecto una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), a raíz de un recurso del grupo IU-Málaga para la Gente, que anuló el plan urbanístico del sector por faltarle un informe económico. El responsable de Ginkgo remarcó que ese informe ya está presentado desde el pasado mes de mayo y desveló que, en un reciente auto, el Tribunal Supremo ha admitido revisar la sentencia del TSJA.

A la espera de lo que determine el alto tribunal nacional, la intención de los promotores es modificar el plan para que incluya el informe, lo que en la práctica supone tramitarlo de nuevo, un procedimiento que podría durar más de un año. Según expuso Truán, la aprobación inicial de esa modificación podría producirse el próximo mes de noviembre y a ella seguirían más trámites pendientes hasta llegar al momento en que se pueda iniciar la obra de la urbanización de los terrenos. La construcción de las primeras viviendas podría acometerse para el año 2021.

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