Día Mundial de los océanos: cada gota suma

Un momento del desfile en el Aula del Mar/félix palacios
Un momento del desfile en el Aula del Mar / félix palacios

En 2050 habrá más plásticos que peces en el mar, y cada año se vierten 8.000 millones de toneladas de este material al océano. La necesidad de revertir esta tendencia está en la base de la jornada internacional que se ha celebrado en el Aula del Mar

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Si la humanidad sigue viviendo como hasta hoy, a espaldas de la sostenibilidad, en 2050 habrá más plásticos que peces en el mar, donde se vierten más de 8.000 millones de toneladas de este material cada año. Hagan las cuentas. En esa ecuación dramática, los océanos son los primeros damnificados, y llegará un momento en que esta fuente de vida para el ser humano deje de serlo. Con todo lo que eso conlleva. Para tratar de revertir esta tendencia suicida, los países celebraban hace dos días (si es que hay algo que celebrar) el Día Mundial de los Océanos, una efeméride que se en el caso de Málaga se ha retrasado hasta hoy en el calendario y que ha tenido en el Aula del Mar, justo frente a ese medio y en pleno corazón del Palmeral de las Sorpresas, el escenario para su conmemoración.

Que la recuperación de este medio fundamental para la vida y el equilibrio de las especies depende de todos. Así se ha subrayado hoy en un multitudinario acto organizado por Cifal Málaga, el Aula del Mar, el Clúster Marítimo-Marino de Andalucía (CMMA), el Pacto Mundial Red España, Fashion Art y en el que han colaborado Nueva Moda y Grupo Tottem. Precisamente esta última disciplina, la moda, ha sido el argumento escogido por los impulsores de la idea para escenificar que, tratado de manera respetuosa, el océano puede ser un medio idóneo para cualquier actividad humana. Por ejemplo a través del diseño. Para ilustrarlo, uno de los laterales del Aula del Mar se ha convertido en una improvisada pasarela de moda por la que han desfilado una decena de creaciones impulsadas por Manu Fernández, presidente de Fashion Art, y el artista plástico submarino Alfonso Cruz, que alumbró bajo el agua esas creaciones de alta costura que hoy han salido a la superficie para concienciar de la importancia de los océanos.

El origen de este proyecto, que emplea materiales reciclados, está en Cuba y en una colaboración conjunta de ambos artistas en defensa de la posidonia. «Últimamente mi trabajo ha estado muy centrado en la agenda mundial 2030, y pensé que era una buena idea hacer obras de arte con los vestidos como soporte», ha destacado durante la presentación el presidente de Fashion Art mientras se proyectaba un vídeo de la modelo Cristina Piaget y la nadadora Gemma Mengual bajo el agua y bajo la dirección de Alfonso Cruz. Al lado de Fernández, la actriz Loles León, que ha participado en el acto central de Málaga como embajadora de Fashion Art y que ha puesto su singular sentido del humor admitiendo que «yo no pude hacer de modelo porque como soy pequeñita me ahogo rápido».

En un tono más institucional, la intérprete ha destacado que «aún estamos a tiempo de salvar a los océanos, porque tenemos que saber que si matamos el mar también acabaremos muriendo todos». León ha aprovechado también para aplaudir las palabras que unos minutos antes había pronunciado el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre -«tendría que hacer usted una gira por toda España con ese discurso», le pedía-, que se ha centrado en las actitudes cotidianas que, gota a gota, podrían ayudar a frenar la degradación del medio marino: «Cuando compro el pan por las mañanas ya lo hago con bolsas de papel. ¡En bolsa de plástico jamás!», ha destacado con entusiasmo el regidor, que además de alertar de los efectos «nefastos» de las toallitas que se desechan por el WC -«el test lo tenemos en cómo amanecen las playas cada 24 de junio», ha dicho- se ha referido a «una cuestión que desconocía y que descubrí gracias a Greenpeace: que las cremas solares contienen microplásticos que entran en la cadena trófica de los peces». «Tenemos que ser más militantes contra esas cosas», ha pedido De la Torre.

Por su parte, el anfitrión de la jornada, el director de CIFAL (Centro Internacional de Formación de Lideres de Agencia ONU-UNITAR), Julio Andrade, ha desgranado los datos que han puesto a todos los países en la necesaria alerta en la conservación del fondo marino y ha destacado el papel de Málaga como «una de las ciudades anfitrionas de esta fecha tan importante». De la importancia de esta fecha, que además coincide con el 30 aniversario del Aula del Mar, ha hablado su directora, Cristina Moreno, que ha querido dibujar un pequeño espacio para la esperanza destacando que «en los últimos tiempos nos hemos sentido arropados por una fuerza social muy importante, concienciada de la necesidad de cuidar el mar».

Y precisamente el mar como aliado perfecto para la actividad económica «respetuosa» ha sido el argumento que han empleado tanto el presidente del Cluster Marítimo, Javier Noriega, como la vicepresidenta de la CEM (Confederación de Empresarios de Málaga), Natalia Sánchez. Ambos han hecho referencia a la importancia de la economía azul como motor de desarrollo a través de actividades como la arqueología subacuática o la biotecnología. Por último, el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, ha coincidido con el resto de autoridades a la hora de destacar que el cuidado de los océanos «nos corresponde a todos». Es decir, que cada granito de arena suma. En este caso, cada gota.