Molinillo y Pelusa: no a las barreras arquitectónicas

Vecinos de la calle Hurtado, con representantes del grupo Libres./
Vecinos de la calle Hurtado, con representantes del grupo Libres.

José Manuel Alday
JOSÉ MANUEL ALDAY

Las dificultades para transitar que padecen a diario los vecinos de la calle Hurtado, en la zona de El Molinillo-Capuchinos, y los de las calles Sayalonga y Ciudad Real, en el barrio de La Pelusa, fueron denunciadas ayer por la formación Libres. Según sus representantes, en estas vías «hay vecinos de edad avanzada médicamente comprometidos y polimedicados de forma crónica, que durante muchos días optan por no salir de sus casas, habida cuenta de la dificultad que supone para su desplazamiento superar el gran número de escalones que el Ayuntamiento no ha compensado con la construcción de rampas de seguridad que suavicen la fuerte pendiente de la calzada y que permita el descanso del viandante durante unos segundos por cada tramo superado».

«Málaga, una ciudad que aspira a convertirse en una Smart City de pleno derecho y garantías, no puede permitirse que aún persistan en sus calles barreras arquitectónica prácticamente infranqueables», destacó al respecto Iván González, presidente nacional de Libres y candidato al Ayuntamiento. Por ello, esta formación pide al Ayuntamiento de Málaga «que implemente un verdadero Plan de Accesibilidad que erradique de verdad y por completo las barreras arquitectónicas que aún permanecen en nuestra ciudad, sobre todo las de las calles mencionadas anteriormente».

Libres cuestionó la actuación municipal realizada recientemente en el barrio de La Pelusa para la eliminación de cableado aéreo y dotación de infraestructuras en varias calles, al considerarla mal ejecutada e insuficiente.

Contenedores.
Contenedores.

Alamos reclama contenedores de reciclaje

En la calle Álamos, a la altura del número 13, hay cuatro contenedores soterrados que según indica una vecina, Marta Rodríguez, han pasado de ser dos para basura orgánica, uno de vidrio y otro de papel, a cuatro de basura orgánica, con lo que asegura en la zona se amontonan cartones y botellas de vidrio de los establecimientos cercanos. «A raíz del mal estado en que se encontraba un edificio que hay detrás, los contenedores fueron retirados mientras arreglaban la fachada. Poco tiempo después al reponerlos pusieron los cuatro de orgánica, por lo que todas las botellas y cartones de los bares de alrededor no disponen de contenedores donde tirar sus envases». «He llamado a Limasa y me dicen que si quiero que se cambien haga un escrito en el Ayuntamiento. Yo soy trabajadora y ciudadana, llamo y espero que mi llamada sirva pero parece ser que nos obligan a desplazarnos y a perder tiempo de nuestro trabajo. ¿Cómo pretende el Ayuntamiento que reciclemos? Solamente hay que pasarse por la noche por allí para ver cómo está todo rodeado de botellas y cartones».

 

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