La mitad de los patinetes saldrán de Málaga con la nueva ordenanza

Patinetes que estaban mal aparcados en el Centro y que fueron retirados por la grúa. /Salvador Salas
Patinetes que estaban mal aparcados en el Centro y que fueron retirados por la grúa. / Salvador Salas

Vecinos y colectivos de personas con movilidad reducida aplauden que se endurezca la normativa, pero piden más recursos para que se cumpla

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

La nueva ordenanza de movilidad de Málaga va a ser «un punto de inflexión» en el actual panorama de movilidad urbana derivado de la irrupción de las empresas de alquiler de patinetes. En el sector reconocen que las medidas reveladas ayer por SUR supondrán la salida de la ciudad de al menos la mitad de los operadores actuales. Ahora son ocho: Voi, Lime, Tier, Wind, Ufo, Movo, Helbiz y Jump, con una flota conjunta de unas 2.000 unidades.

Lo previsible es que los fuertes saldrán reforzados de esta reorganización, y los patinetes que no tengan suficiente rotación se retirarán. En el sector llegan a reconocer que era necesario tomar medidas para poner orden, ante las quejas de los ciudadanos. «No se pueden soltar 300 patinetes y contratar a unas cuantas personas para que los carguen, sin más control», explica un directivo. De manera que finalmente quedarán únicamente aquellas empresas que apuesten por la vigilancia y el control de su flota, con buen mantenimiento y atención al público. «Ha faltado inversión en personal y medios e interlocución con los ciudadanos, y ha sobrado exceso de oferta».

Al tiempo, la obligación de circular por la calzada hará que lleguen antes las nuevas generaciones de patinetes, de mayor tamaño, potencia y prestaciones, como ya ha hecho Wind, que ha lazando su último modelo en Málaga como primera ciudad de España y del sur de Europa. Además, los operadores piden más espacio de aparcamientos reservados en los barrios, y calles 30 (limitadas a esa velocidad) donde puedan convivir todos los medios de transporte.

«Queremos seguridad legal ante todo», afirma Gerard Sellarés, responsable en España de la firma alemana Wind, una de las que tiene mayor implantación local. «Me parece bien que no se pueda ir por las aceras, porque hay que quitarle espacio al coche, y que se multe a los usuarios que incumplan. Pero, a renglón seguido, advierte de que los 29 puntos de aparcamiento existentes no son suficientes para cubrir la demanda en la ciudad: «El trayecto medio es de dos a tres kilómetros, los que hay están saturados y cuando te alejas del Centro y del paseo marítimo no hay ningún punto intermedio hasta Teatinos». También reclama que se permitan espacios para dejarlos junto a las bocas del metro, para favorecer la intermodalidad. Si no se amplía el mapa de espacios habrá que reducir sustancialmente la flota, porque los que hay ya no caben. «Mantenemos la apuesta por Málaga, nos adaptaremos porque estamos muy contentos con la aceptación, pero somos sólo una empresa».

María Urrea, coordinadora de área de España de Voi, considera «bastante lógico» que no se pueda circular por las aceras, en línea con el resto de ciudades europeas y del decreto que la DGT sacará este año. A su juicio, es necesario tomar medidas, y asegura que por su parte no se escatiman esfuerzos de concienciación. «El hecho de molestar a colectivos vulnerables espero que sea una situación transitoria, en Málaga hacemos una operativa específica que no hacemos en otras ciudades para recolocar permanentemente los patinetes, aunque hace falta un tiempo mínimo para llegar».

La directiva describe al Ayuntamiento de Málaga como «pionero» en España y aplaude que mantiene una posición abierta. Pero, a renglón seguido, coincide en reivindicar más puntos de aparcamiento para garantizar que los patinetes salgan de las aceras. «Es necesaria una red extensa de sitios donde dejarlos, como en otras grandes capitales europeas».

Falta de medios de control

Enrique San Miguel, presidente de la Asociación Malagueña de Empresarios de Turismo de Movilidad Sostenible (Ametmos), que agrupa a los negocios que ofrecen este tipo de vehículos de forma tradicional, reclama al Ayuntamiento que, con la nueva ordenanza, sea «muy duro» con el estacionamiento de los patinetes fuera de las zonas reservadas. «Tenemos el temor y las dudas de si tiene los recursos necesarios para sancionar, tendrían que estar varios policías todo el día dedicados a eso, y a controlar que no circulen por las aceras».

San Miguel propone al equipo de gobierno el cobro de un canon por el uso de esos espacios reservados para estacionarlos, porque ahora se produce un agravio comparativo con las empresas locales. «Es un problema de imagen para la ciudad, con lo que ha costado levantarla». Para el empresario, también es urgente reducir el parque de vehículos, porque, a su juicio, realmente sólo se utilizan el 50%. «Tienen que ser muy exigentes, incluso expulsar a las operadoras que no cumplan después de un plazo», advierte.

Las asociaciones de vecinos y colectivos de personas con movilidad reducida aplauden la iniciativa municipal, aunque reclaman los medios necesarios para que se cumpla. «Si la ordenanza está en esos términos (en referencia a la información adelantada por SUR) nos parece muy positivo», afirma Alfredo de Pablos, presidente de Málaga Accesible. «Los peatones no pueden ir por las aceras mirando para atrás por miedo, los patinetes tienen que salir de las aceras», sentencia.

De Pablos defiende los sistemas de movilidad sostenible y no contaminantes. «Nos preocupa la seguridad de los usuarios, igual que la nuestra en las aceras», comenta, y por eso ve en la nueva ordenanza una oportunidad para que el Ayuntamiento reflexione sobre la movilidad general. «Los carriles bici no son la solución, son una fórmula antigua, no podrán absorber todo el trafico de vehículos de movilidad personal que viene, sino que estos necesitan espacio en la calzada, que ayude a quitar coches de las calles dejando espacio a estos nuevos medios». Por ello, el experto aboga por repartir la calzada con un calmado de tráfico, con una menor velocidad máxima en todas aquellas que no sean las principales vías.

Antonio Delgado, delegado de la federación vecinal Unidad en el distrito Este, denuncia que existe un verdadero problema de convivencia en zonas de Pedregalejo, donde «los vecinos tienen que ir saltando para poder andar». Por eso, se ha propuesto al distrito que saque la parada que hay en la zona del Varadero a la calle Bolivia. «Es una anarquía total, espero que la ordenanza contemple una regulación porque te pasan lanzados por el paseo marítimo, y que no puedan dejarlos en cualquier sitio; hacia falta como agua de mayo».

El vicepresidente de la Asociación de Vecinos Centro Antiguo, Alejandro Villén, pone el foco en el hecho de que las operadoras de alquiler tendrán que disponer de locales para trabajar, «ahora sospechamos que tienen las sedes fiscales fuera y las multas no llegan». Por lo demás, aplaude la norma y pide «mano dura» para lograr que salgan de las aceras, ya que el bando anterior no se cumplió. «Suena bien pero siempre van tarde».

«Los peatones no pueden ir por las aceras mirando hacia atrás por miedo»

Las asociaciones de vecinos y colectivos de personas con movilidad reducida aplauden la iniciativa municipal, aunque reclaman los medios necesarios para que se cumpla. «Si la ordenanza está en esos términos (en referencia a la información adelantada por SUR) nos parece muy positivo», afirma Alfredo de Pablos, presidente de Málaga Accesible. «Los peatones no pueden ir por las aceras mirando para atrás por miedo, los patinetes tienen que salir de las aceras», sentencia.

De Pablos defiende los sistemas de movilidad sostenible y no contaminantes. «Nos preocupa la seguridad de los usuarios, igual que la nuestra en las aceras», comenta, y por eso ve en la nueva ordenanza una oportunidad para que el Ayuntamiento reflexione sobre la movilidad general. «Los carriles bici no son la solución, son una fórmula antigua, no podrán absorber todo el trafico de vehículos de movilidad personal que viene, sino que estos necesitan espacio en la calzada, que ayude a quitar coches de las calles dejando espacio a estos nuevos medios». Por ello, el experto aboga por repartir la calzada con un calmado de tráfico, con una menor velocidad máxima en todas aquellas que no sean las principales vías.

Antonio Delgado, delegado de la federación vecinal Unidad en el distrito Este, denuncia que existe un verdadero problema de convivencia en zonas de Pedregalejo, donde «los vecinos tienen que ir saltando para poder andar». Por eso, se ha propuesto al distrito que saque la parada que hay en la zona del Varadero a la calle Bolivia. «Es una anarquía total, espero que la ordenanza contemple una regulación porque te pasan lanzados por el paseo marítimo, y que no puedan dejarlos en cualquier sitio; hacia falta como agua de mayo».

El vicepresidente de la Asociación de Vecinos Centro Antiguo, Alejandro Villén, pone el foco en el hecho de que las operadoras de alquiler tendrán que disponer de locales para trabajar, «ahora sospechamos que tienen las sedes fiscales fuera y las multas no llegan». Por lo demás, aplaude la norma y pide «mano dura» para lograr que salgan de las aceras, ya que el bando anterior no se cumplió. «Suena bien pero siempre van tarde».