México celebra cinco siglos de devoción a la patrona de Málaga

Saúl Solís, vicario de Pastoral y Antonio Ovando, sacerdote de la diócesis de Tabasco, junto a la talla. /  SUR
Saúl Solís, vicario de Pastoral y Antonio Ovando, sacerdote de la diócesis de Tabasco, junto a la talla. / SUR

La diócesis mexicana de Tabasco recibe la nueva imagen de Santa María de la Victoria, llevada desde Málaga y que sustituirá a la desaparecida talla que se donó hace 500 años

ANTONIO MORENO MÁLAGA.

El 17 de abril de 1519, frente a una gran cruz y ante una imagen de la Virgen de la Victoria, Fray Bartolomé de Olmedo celebró la primera Misa en lo que hoy es México. La ceremonia tuvo lugar en la población bautizada también entonces como Santa María de la Victoria, fundada por Hernán Cortés, que se corresponde con la actual ciudad de Frontera. Pero aquella imagen de la patrona de Málaga desapareció durante la persecución religiosa que vivió aquel país en el primer tercio del siglo XX. Cuando está a punto de celebrarse el V Centenario de aquella primera Misa, el obispo actual, Mons. Gerardo de Jesús Rojas (Teocaltiche -Jalisco-, 1957), envió a Málaga hace unas semanas a un vicario para adquirir una nueva imagen.

Después de complicados trámites burocráticos para su transporte, la reproducción de la patrona de Málaga llegó a su destino y fue recibida, el domingo 10 de marzo en una gran celebración eucarística en la que participaron todos los obispos de la provincia eclesiástica junto a más de 6.000 catequistas. El encuentro festivo tuvo que ser celebrado en una gran nave cedida por el gobierno local.

Para el obispo de la diócesis mexicana, recuperar esta advocación de Santa María de la Victoria es muy importante para aquella comunidad cristiana, porque significa recuperar las raíces de su fe: «Nos ha movido una búsqueda. Dice el Evangelio que todo el que busca encuentra, el que pide recibe y al que toca se le abre. Estamos próximos a celebrar los 500 años de la primera Eucaristía en nuestro suelo tabasqueño en México. Buscamos origen, buscamos ese puente que nos une como Iglesia y que nos congrega como hermanos. Ese puente es Santa María de la Victoria».

La imagen original que los primeros colonizadores llevaron desde Málaga desapareció durante la guerra cristera. Nunca más se supo de ella ni hay constancia de que fuera destruida. Sin embargo, la Virgen de la Victoria ha seguido estando muy presente en el corazón de los tabasqueños.

Para Monseñor Rojas, «el pueblo mexicano y tabasqueño tiene una religiosidad popular muy arraigada en la Santísima Virgen María como madre, como maestra, como protectora. Consideramos que la evangelización entró por Jesucristo, único Dios vivo y verdadero, pero también por la Virgen María, que de la mano nos lleva a Jesús y que nos invita, como en el evangelio de San Juan, a hacer lo que Él nos diga. Amamos a María, la buscamos y también la tenemos en el corazón. La Iglesia Mexicana tiene signos y símbolos muy importantes. Cuando la independencia, con el cura Miguel Hidalgo, el estandarte que dio la libertad a México fue el estandarte de la Virgen María. Nuestra ciudad y nuestro estado de Tabasco, aun siendo laico y un poco con sabor laicista, tiene en el escudo la imagen de Nuestra Señora de la Victoria. Así es como se identifican los tabasqueños, con la madre señora protectora».

Devoción arraigada

La nueva imagen quedará expuesta al culto en la parroquia de la ciudad de Frontera, donde se celebró aquella primera eucaristía en México. «Se lo comentamos al párroco -relata el obispo- e inmediatamente dijo que la quería. Es una forma de evangelizar, una manera de acercarnos a Jesús, porque la Virgen congrega, bendice y santifica con su presencia maternal y misericordiosa».

La patrona de Málaga tiene, para el prelado mexicano un mensaje actual tanto para los tabasqueños como para los malagueños: «La Virgen María, siempre y al pie de la cruz, sufrió con Él y reinará con Él. Nosotros como creyentes también corremos en la carrera, luchamos en el combate y a imagen de la Virgen María, si sufrimos con Cristo reinaremos con Él».

Los lazos victorianos entre Málaga y Tabasco vuelven a estrecharse tras la adquisición de esta nueva imagen. Una oportunidad para que crezca la comunión entre ambas iglesias locales. Como señala Monseñor Rojas, «es fundamental la fraternidad, son esenciales los puentes. Gracias a Málaga por recibir a nuestro vicario de pastoral, que Dios les bendiga. Sería bueno podernos seguir comunicándonos frecuentemente. Gracias por darnos la oportunidad de encontrar a nuestra madre que sin duda ella desde el cielo nos sigue bendiciendo en todo lugar y en cada momento. Que Dios les bendiga».