«Lo mejor de estos 50 años de Cáritas en Málaga ha sido el voluntariado»

El Secretariado de Caridad puesto en marcha por Acción Católica fue el germen de Cáritas Diocesana. :: sur/
El Secretariado de Caridad puesto en marcha por Acción Católica fue el germen de Cáritas Diocesana. :: sur

El historiador Pablo Benítez investiga este movimiento desde sus orígenes y destaca su empuje en tiempos del obispo Ramón Buxarráis

ANTONIO MORENO MÁLAGA.

Cáritas Diocesana de Málaga ha organizado un ciclo de conferencias con motivo de la celebración de su 50 aniversario. Las ponencias tendrán lugar los días 15, 22 y 28 de enero, a las 19.00 horas, en el salón de actos del Centro de Estudios Teológicos, situado en la calle Abadía de Santa Ana, 4.

La primera de las charlas, correrá a cargo del secretario técnico de la entidad, el historiador Pablo Benítez, que repasará en su ponencia este medio siglo de historia con los datos que ha recopilado buceando en los archivos de la entidad.

Fue en marzo del año 1968 cuando se erigió canónicamente Cáritas Diocesana de Málaga, la institución que tiene por objeto la realización de la acción caritativa y social de la Iglesia Católica; pero la historia de Cáritas es mucho más antigua. Para su secretario técnico, «Cáritas ha existido toda la vida. Lo que celebramos es su institucionalización, pero Cáritas ha existido desde que la Iglesia es Iglesia porque es la expresión de la caridad. En el año 68 lo que se hizo fue dotarla de una estructura que permitiera configurarla a las leyes civiles para que pudiera ejercer según el derecho».

Al igual que tantas otras instituciones, Cáritas Diocesana de Málaga nació en el seno de la Acción Católica. «Podríamos decir que Cáritas existía, en germen, en el entonces llamado Secretariado de Caridad -apunta Pablo Benítez-. Era una rama de la Acción Católica en Málaga y venía funcionando desde el año 43».

Este Secretariado de Caridad contaba con el impulso del Cardenal Ángel Herrera Oria. «D. Ángel era una eminencia en los temas sociales -afirma Benítez- y Málaga era una diócesis puntera en este ámbito. El bagaje que tenía ya era muy importante. En mi opinión, esta fue incluso la causa de que la institucionalización aquí fuera más tardía que en otras diócesis, porque como funcionaba tan bien no había esa necesidad».

En opinión de este historiador, lo más destacable de estos 50 años de vida es el trabajo de los voluntarios: «Son la mayor riqueza de Cáritas. No podría hacer nada sin ellos. La Iglesia tiene que agradecer muchísimo a todo el voluntariado, no solo de los Servicios Generales, sino de todas las Cáritas parroquiales, en cada barrio, en cada pueblo».

Repasando los momentos más importantes de este medio siglo de vida, Benítez recuerda que «los primeros años, estuvieron marcados por las grandes obras. En la capital nos volcamos en grandes proyectos, siempre desde las necesidades que se iban detectando».

Residencia asistida

Entre las primeras iniciativas, los talleres de formación para chavales que no tenían cabida en el sistema educativo de aquel entonces y que siguen funcionando muy bien hoy, o el Centro Gerontológico Buen Samaritano. «Este centro socio-sanitario fue la primera residencia asistida de la provincia de Málaga -remarca-. Aunque había plazas en las residencias, detectamos que ninguna acogía a mayores que ya tuvieran un alto grado de dependencia. Otro puntal fueron los apartamentos Tomás de Cózar, que surgieron con la catástrofe de las inundaciones del año 89. Cáritas se volcó entonces con las personas mayores que vivían en corralones y que se habían quedado sin hogar. A esta iniciativa, hace solo unas semanas, se le han sumado los apartamentos de la calle Alfonso XII para configurar el proyecto que hemos denominado 'Ramón Buxarráis', porque entendemos que fue el obispo al que le tocó dar el gran impulso a la labor social de Cáritas en aquellos años». También destacaría el Hogar Pozo Dulce, que surgió como gesto diocesano con motivo del año Jubilar del 2000.

En cuanto a las sedes, la entidad ha ido ocupando distintos edificios pertenecientes al Obispado. «La primera sede se instaló en los bajos del Palacio Episcopal; luego se trasladó a la Rampa de la Aurora; posteriormente a otro edificio, en Calle Fresca; y, hace ahora unos años, volvimos a la Rampa de la Aurora pero ya con el edificio en propiedad».

En su ponencia del próximo martes, Benítez, licenciado en Historia por la UMA y experto universitario en Archivística por la Fundación Carlos de Amberes de Madrid, profundizará en el análisis de la realidad social que, desde la perspectiva de estos 50 años, realiza la institución: «La falta de vivienda sigue siendo hoy, como en los tiempos de Herrera Oria, el principal problema de Málaga».

Después de la del próximo martes, las siguientes conferencias del ciclo tendrán lugar el 22 de enero, con Natalia Peiró Pérez, secretaria general de Cáritas Española, que abordará los 'Retos de Cáritas en la sociedad española actual' y el lunes 28, con 'Cáritas en una Iglesia en salida misionera', impartida por el Cardenal Juan J. Omella, arzobispo de Barcelona.