El Materno renueva un equipo que detecta si un niño se ha tragado un cuerpo extraño

Nuevo equipo de telemando con el que se ha dotado el Materno. /SUR
Nuevo equipo de telemando con el que se ha dotado el Materno. / SUR

La máquina, que ofrece imágenes más precisas que una anterior, se usa para hacer estudios del tubo digestivo y del tracto urinario

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha dotado al Hospital Materno Infantil de un equipo que, entre otras funciones, permite detectar si un niño se ha tragado un cuerpo extraño –definición que hace referencia a objetos procedentes de fuera del cuerpo–. Esta máquina (telemando) sustituye a otra que el hospital tenía antes y presenta la característica de que ofrece unas imágenes más precisas, lo que facilita la labor de los radiólogos. Ese equipo se utiliza tanto en pacientes pediátricos como en enfermas ginecológicas, explicaron fuentes oficiales del centro hospitalario, que indicaron que se hacen unos 300 estudios anuales, 200 a niños y un centenar del área de ginecología.

Aunque hay pruebas que antes se realizaban con el telemando y ahora se llevan cabo a través de ecografías, ese equipo es imprescindible, porque hay una serie de estudios que solo se pueden hacer con el telemando, explicó a este periódico la radióloga pediátrica Cristina Bravo.

El telemando se utiliza con una radiación llamada fluoroscopia, que es una forma de diagnóstico radiológico que, a través de rayos X y con la ayuda de un agente o medio de contraste, permite al médico visualizar el órgano del paciente. La fluoroscopia es un estudio de las estructuras del cuerpo en movimiento, similar a una película de rayos X. La gran ventaja es que mientras que una radiografía es una foto fija, el telemando ofrece imágenes en movimiento (es como hacer un vídeo de radiografías). De ese modo, se puede ver el movimiento del tubo digestivo (exploración del intestino y del esófago) y del tracto urinario.

La fluoroscopia se emplea para visualizar el movimiento de estructuras y líquidos internos. Su principal función es la realización de exámenes dinámicos. Su funcionamiento consiste en hacer pasar un haz continuo de Rx a través de la parte a examinar. La imagen obtenida se transmite a un monitor de forma que se pueda ver en detalle la parte del cuerpo y su movimiento. El técnico visualiza las imágenes de las estructuras atravesadas por dicho haz y aprecia el movimiento y, si detecta algo de interés, realiza la radiografía es interrumpe la fluoroscopia. A esto se le denomina serirradiografía.

En el caso de los niños, el telemando presenta la gran ventaja de que los radiólogos pediátricos pueden observar cómo tragan y dónde está alojado un cuerpo extraño en los casos de atragantamiento de un menor. La doctora Bravo destacó que el nuevo telemando que ha recibido el Hospital Materno Infantil es mejor que el anterior, ya que las imágenes son de mayor calidad. «Este máquina es imprescindible, aunque no se use demasiado, porque hay exploraciones que solo se pueden llevar a cabo con ella como el estudio de fístulas», indicó la radióloga pediátrica.

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