Málaga descarta por ahora una gran incineradora para eliminar los residuos que no se pueden reciclar
Así lo expone en una respuesta a la viceportavoz de Con Málaga, Toni Morillas, que preguntó a raíz de la información de SUR sobre los planes de Diputación y Mancomunidad Occidental de crear plantas de valorización
Son asuntos técnicos y la divulgación es importante. Los objetivos que impone Europa sobre reciclaje son exigentes. Se trata de que cada vez un porcentaje ... mayor de residuos tenga una segunda vida. Economía circular pura y dura. La recogida separada con los contenedores de colores es clave. En el gris, lo que se conoce como fracción resto, existe otro concepto a tener en cuenta: el de rechazo. Es ni más ni menos la basura que por más que se quiera no se puede reciclar de ningún modo. Y debe ser enterrada o incinerada. El objetivo en 2035 para España es que este rechazo sólo suponga el 10%.
Desde el año 2022, en la mesa provincial de residuos, y tal como ha venido informando SUR, tanto la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental como la Diputación, responsables de los centros ambientales de Casares y Valsequillo (Antequera) respectivamente, han manifestado su interés en construir grandes plantas de valorización e incineración, lo que, a su vez, permite la cogeneración energética no sólo para autoabastecer el proceso, sino también para inyectar a la red eléctrica. En esto se cimenta un pilar clave de la rentabilidad de estas instalaciones cuyo coste es millonario.
En los dos casos referidos, las instituciones están aprovechando el bagaje de Urbaser, que opera en ambas plantas, para ir avanzando en los estudios previos. Se han hecho viajes para que los dirigentes políticos y técnicos conozcan, por ejemplo, el funcionamiento de estas plantas que ya operan en otros lugares de España y Europa.
Dudas municipales
Sin embargo, el Ayuntamiento de Málaga tiene serias dudas sobre la idoneidad de optar por una gran incineradora. Y así lo ha expuesto en una respuesta escrita oficial a las preguntas formuladas por la viceportavoz del grupo municipal Con Málaga, que se interesó por la cuestión tras la información publicada por este diario.
«En entidades locales, supramunicipales y provinciales se está avanzando y trabajando en proyectos de cogeneración e incineración, bajos los principios de seguridad ambiental y con la idea de generar capacidad para producir energía, ante la prohibición de enterrar basura en los vertederos y por los porcentajes y tasas demasiado bajas de compostaje y digestión anaeróbica de esos residuos», recogía la iniciativa de Con Málaga, antes de pasar a cuestionar directamente por los planes municipales de Limasam.
«[...] Por el momento tanto la Diputación como la Mancomunidad de la Costa Occidental han manifestado su interés y están considerando su implantación. Por parte del Ayuntamiento aún no se ha tomado la decisión de ir hacia esta solución. Digestión anaeróbica no es una tecnología que por el momento se haya utilizado para la gestión de los residuos sólidos municipales. Si se viene utilizando para las aguas residuales (EMASA)», responde el gerente de Limasam, Raúl García.
Fabricación de compost
El responsable de la empresa de limpieza municipal, añade que en este semestre, el centro ambiental de Los Ruices ha iniciado la fabricación de compost a partir de una planta específica. Para ello, ha contado con fondos europeos de la línea Next Generation.
La valorización de residuos, explican a SUR fuentes técnicas, es una tecnología madura, contrastada y con un impacto ambiental muy controlado. A medio o largo plazo, se abren otros sistemas más innovadores como el de la limpulación.
¿Está el futuro en la limpulación?
En este sentido, la directora de la Fundación Ciedes, María del Carmen García Peña, viajó hace unas semanas a Teruel acompañada de Ezequiel Navarro Pérez, consejero delegado y presidente de Innova-Ricardo Valle, para conocer de primera mano el Centro de Ensamblaje y Ensayos de Thermowaste (CEET). La delegación malagueña estuvo formada por directivos del Consorcio de RSU de la Diputación Provincial de Málaga y de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental.
«Durante la jornada, la delegación malagueña ha recorrido la planta de limpulación y ha conocido el funcionamiento de la tecnología patentada de esterilización de residuos sólidos urbanos y las ventajas que aporta en términos de recuperación de materiales, reducción de peso, volumen y sostenibilidad. La visita ha sido una excelente oportunidad para compartir experiencias y explorar posibles sinergias entre Málaga y Thermowaste en el ámbito de la economía circular y la gestión avanzada de residuos», manifestaba la nota de prensa alusiva. Pero tampoco se ha tomado decisión alguna.
Los problemas de contaminación
La descomposición de la materia orgánica en los vertederos plantea un preocupante desafío ambiental. En Málaga, también es cuestión de espacio. Ya se selló hace años el vertedero de Los Asperones y, en Los Ruices, el vaso agota su vida útil. Se ha optado por tratar de ampliar el existente en lugar de construir uno nuevo, lo que comportaba mayores complicaciones ambientales.
Cuando los residuos orgánicos se van descomponiendo, liberan gases de efecto invernadero, como el metano. Además, los lixiviados tóxicos pueden contaminar el suelo y las fuentes de agua cercanas. De ahí la importancia de los marcos normativos y de la adopción de soluciones técnicas.
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