«Si llega a explotar la batería de la moto lo mismo estamos hablando en el hospital»

Estado en el que quedó la moto. /SUR
Estado en el que quedó la moto. / SUR

Muving investiga las causas del siniestro de uno de sus vehículos eléctricos, que empezó a echar humo mientras conducía un joven granadino

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Era un día normal. El trayecto, corto y sencillo en motocicleta: de Atarazanas a Plutarco, menos de seis kilómetros. José (que prefiere no utilizar su nombre real) cogió junto a un acompañante una motocicleta de la empresa de alquiler de vehículos eléctricos Muving, algo que hace «a menudo» tanto en Málaga como en Granada (ciudades en las que reside). Todo estaba siendo normal hasta que, llegando a Teatinos, a unos 200 metros de la Fuente de Colores, se encendió el piloto del motor. «Íbamos por el carril izquierdo y, como pude, me pasé al derecho hasta que se paró en seco». Fue su acompañante el que se percató de que salía humo del interior de la moto. Pusieron el caballete junto a un paso de cebra y, «en menos de dos minutos», estaba en llamas. «Si llega a explotar la batería lo mismo estamos hablando en el hospital», admite, todavía con el susto en el cuerpo.

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El incidente se produjo el pasado miércoles a eso de las 17.00 horas. El fuego se propagó desde las baterías al resto del chasis causando una gran humareda que requirió la intervención del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga. Los efectivos tardaron más de la cuenta en sofocar las llamas a causa del material de la cubierta, aunque por la posición en la que José consiguió estacionar no se registraron daños en otros vehículos ni en mobiliario urbano.

El usuario recuerda que consiguieron sacar sus objetos personales de la moto «de milagro» y que se quedaron mirando cómo iban creciendo las llamas. «De la batería salían pequeños proyectiles despedidos hasta varios metros de distancias, eran como pequeñas explosiones». Su acompañante llamó al 112, pero él se puso en contacto con la empresa. «Me daba la sensación de que el operario no se creía lo que le estaba contando, me pedía que me acercara a hacerle una foto a la moto y le mandase las imágenes por correo electrónico». Asegura que la conversación fue «surrealista», aunque más adelante recibió otra llamada en la que ya les preguntaron si estaban bien, si se habían caído.

Una tercera llamada de una responsable llevó la conversación a un punto «más lógico», en el que desde la compañía se interesó por el estado de los dos ocupantes, así como de las pertenencias. Al lugar de los hechos se desplazó un responsable de la compañía, que se puso a disposición de José, les ofreció un taxi e incluso llevarlos en su vehículo personal. Desde entonces la compañía ha vuelto a contactar con José una vez más para ofrecerle una forma de compensarle por lo ocurrido y escuchar sugerencias, aunque de momento el joven granadino no se ha decidido, ni siquiera sabe si emprenderá acciones legales ya que no sufrió lesiones.

Por parte de Muving, fuentes de la empresa han explicado a SUR que se trata de la primera vez que uno de sus vehículos se incendia en marcha de forma espontánea. En Zaragoza dos vehículos ardieron pero de forma intencionada. «Tenemos más de 3.000 motos en funcionamiento y es la primera vez que ocurre», remarcan. Actualmente los técnicos de la compañía están intentando averiguar lo ocurrido, aunque no será fácil, ya que el vehículo se calcinó hasta la estructura, lo que dificulta el análisis de los componentes.