En libertad bajo fianza la mujer detenida por el crimen de Joshua Batún

Imagen de archivo de la mañana en la que fue hallado el cadáver. /Sur
Imagen de archivo de la mañana en la que fue hallado el cadáver. / Sur

La jueza emitió un auto en el que acordaba que la investigada por un delito de asesinato pudiera abandonar la prisión de Alhaurín de la Torre tras el pago de 5.000 euros

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

La Policía removió cielo y tierra durante 25 días para dar con ella. La buscaban por el crimen de Joshua Batún, cuyo cuerpo fue hallado el 30 de diciembre en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso de la capital después de haber sido apuñalado hasta la muerte y arrojado desde un coche. No la detuvieron hasta que se entregó, tras lo que la jueza la envió a prisión incondicional investigada por un supuesto delito de asesinato. Sin embargo, la sospechosa acaba de recuperar la libertad.

La mujer se encontraba en prisión preventiva interna en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre, hasta que la titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Málaga, que es la encargada de la investigación de este caso, emitió hace unos días un auto en el que acordaba reformar la situación de la sospechosa para que pudiera salir de la cárcel si pagaba una fianza.

En el documento judicial, la magistrada considera proporcionada la cantidad de 5.000 euros que se solicitó por el Ministerio Fiscal. Así, estableció esta suma como la cantidad que debía pagar la mujer para abandonar el centro penitenciario malagueño.

No es la única medida que la jueza establece con el objetivo de que la sospechosa cumpla con su obligación con la Justicia. En este sentido, la titular del juzgado de instrucción le ordena que comparezca todos los lunes en el juzgado, le prohíbe la salida del país –asimismo acuerda la retirada del pasaporte– y que notifique si cambia de domicilio.

Desde su detención el 24 de enero la mujer siempre se ha desvinculado del crimen. Explicó que aquella noche ella y su pareja, Andrés Ismael –arrestado acusado de asesinar a Joshua– habían salido a cenar con unos amigos. Más tarde, en un pub de la capital, coincidieron con la víctima.

La noche continuó y Joshua acabó en la zona de Sacaba junto a la arrestada y Andrés Ismael, al parecer, bebiendo unas cervezas. Siempre según el relato que ofreció en comisaría, indicó que llegaron a este punto de la capital en su coche, viajando ella en el asiento trasero y los dos hombres delante.

Aseguró a los investigadores que su pareja puso la música fuerte y le dijo que se quedara en el coche, que no se bajara. Tras andar unos metros hacia el mar, continuó afirmando que vio un forcejeo entre ambos, cayendo uno de los hombres al suelo.

La detenida manifestó que Andrés Ismael arrastró el cadáver y lo introdujo en el maletero, tras lo que circularon en dirección a El Palo. Aseveró que su pareja le dijo que iba a llevar el cuerpo a los montes para tirarlo allí.

Pero cuando se encontraban en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso escucharon un ruido como de que se había abierto el maletero, según señaló a los policías, añadiendo que su pareja se bajó del coche y dijo que el cuerpo no estaba, que se había caído.

Desde entonces, la mujer convivió con el sospechoso eludiendo la acción de la Justicia. Contó a los policías nacionales que malvivían entre casas okupadas y noches a la intemperie, alimentándose de lo que robaban en supermercados, sobre todo, en la zona de Las Flores de la capital. La detenida expuso que incluso llegaron a estar en lugares públicos cerca de policías uniformados.

Pero en su argumentación aseguró que su pareja la tenía amenazada de muerte, así como a su familia, por lo que no escapó hasta aquel 24 de enero, en un despiste de Andrés Ismael, sobre el que afirmó que también la maltrataba.

Él fue detenido más tarde. Fue localizado el 21 de marzo en la barriada sevillana de Las Tres Mil Viviendas. Desde entonces, no ha declarado.