Leandro Martínez: «Una subasta nacional de medicinas sería un descalabro para las farmacias»

Leandro Martínez, durante un momento de la entrevista. /SALVADOR SALAS
Leandro Martínez, durante un momento de la entrevista. / SALVADOR SALAS

Unos 500 farmacéuticos se reúnen hoy en Málaga en la asamblea de Bidafarma, cooperativa de la que es representante de Málaga

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Unos 500 farmacéuticos de toda España se reúnen hoy en Málaga, en la sede de Cofaran, para participar en la tercera asamblea general ordinaria de la cooperativa farmacéutica Bidafarma. Leandro Martínez, representante de Málaga en el consejo rector de Bidafarma –que preside Antonio Mingorance–, explica en esta entrevista las ventajas que ha supuesto la fusión de cooperativas y la creación de Bidafarma. Leandro Martínez, en relación a la idea que baraja el Gobierno de Pedro Sánchez sobre las medicinas, asegura que implantar en toda España la subasta de medicamentos supondría un descalabro para las farmacias.

–¿Cuántas cooperativas forman parte de Bidafarma?

–Bidafarma está compuesta en estos momentos por 12 excooperativas, ya que al fusionarnos somos una. En la asamblea se aprobarán las cuentas de 2018. En Málaga no volverá a haber una asamblea hasta dentro de 12 años. Está confirmada la presencia de unos 500 socios de toda España.

–¿Qué ventajas ha aportado la creación de Bidafarma tras la fusión de las cooperativas que la integran? 

–Esta es una historia de éxito. Llevamos unidos casi dos años y medio. En un proyecto estratégico como este hay que pensar a largo plazo y no a corto. Ahora estamos desarrollando sinergias basadas en la eficiencia para acoplarnos. También se ha defendido la paz social. Los socios están viendo la proyección de estar amparados por una gran empresa. Además de las farmacias, quien se tiene que sentir satisfecho es el ciudadano, que recibe la misma atención que tenía, pero con la garantía de que ese servicio está asegurado en el futuro.

–¿Cuál es la facturación anual que tiene Bidafarma? 

–Somos la segunda empresa en facturación de Andalucía tras Endesa, que está en torno a los 5.000 millones de euros. Nosotros facturamos 2.478 millones de euros en 2018. En el sector farmacéutico somos los primeros como grupo Bidafarma, con una cuota de facturación del 27,26 por ciento. Empezamos ocho cooperativas (las seis andaluzas, la de Extremadura y la de Ciudad Real) y luego se adhirieron una gallega y otra de Ávila. El año pasado entraron una cooperativa de Salamanca y otra de Zamora-Valladolid. En total, somos 12. Aparte, aunque no se fusionaron, las cooperativas de Tenerife, Gran Canaria y Palma de Mallorca pertenecen al grupo cooperativo Bidafarma. En España hay 30 cooperativas y la mitad está en el grupo Bidafarma.

«Nuestros vehículos de reparto de fármacos hacen al año el equivalente a 131 viajes a la Luna»

 –¿Al farmacéutico de a pie de qué modo le ha repercutido la fusión?

–Los socios estamos viendo una serie de transformaciones que nos posicionan muy bien cara al futuro. Entre las ventajas hay que citar que se está dentro de una gran empresa de distribución de medicamentos que, además, colabora profesionalmente con los socios con cursos de formación continuada, conferencias y con la llamada farmacia asistencial. Estamos dando servicios que antes no se podían ofrecer.

–¿En que situación está Bidafarma en estos momentos? 

–Hasta diciembre de 2021 estaremos en el periodo transitorio, que es de cinco años y que empezó en enero de 2017. Después habrá elecciones y se presentará el que quiera. Somos 8.000 socios.

–¿Cuántas rutas de distribución tiene Bidafarma en España?

–Tenemos 600 en 36 provincias (de las que 60 rutas son de Málaga), de 12 comunidades autónomas, lo que supone más de 50 millones de kilómetros al año, el equivalente a 131 viajes a la Luna. Contamos con 29 almacenes y llegamos a 10.000 oficinas de farmacia, de las que 8.000 son de socios de Bidafarma. Somos la única cooperativa eminentemente andaluza. Contamos con una plantilla de 1.700 personas que trabajan en Bidafarma.

–¿Cómo se encuentra ahora el sector farmacéutico español? 

–España es el país de Europa con más farmacias por habitante (hay 22.000), que tiene los medicamentos más baratos y que se enfrenta a los desabastecimientos de medicinas que a veces se producen. El nuestro es un sector muy castigado. Espero que tanto el nuevo gobierno que se forme en España como el de la Junta de Andalucía pongan a las farmacias en el lugar que les corresponde.

«La creación de Bidafarma permite dar servicios que antes no se podían ofrecer»

–¿Qué le parece la idea que baraja el gobierno de Pedro Sánchez de implantar en España el modelo de subasta de fármacos que la Junta de Andalucía quiere quitar?

–La implantación de una subasta nacional de medicamentos sería un descalabro para las farmacias. En ese caso, habría que poner un debe y un haber para saber lo que se ahorra y lo que se destruye. Por cuestiones personales no se debería diseñar el futuro de 47 millones de españoles.

–¿Cómo se combate el desabastecimiento de medicamentos desde la distribución farmacéutica? 

–Lo primero que hacemos es cuantificarlo y ver qué culpa tenemos las cooperativas. La responsabilidad del laboratorio de no servir un producto es del 99,15 por ciento; la nuestra solo es del 0,85 por ciento. El desabastecimiento es un mal endémico. Y no es un problema solo de Málaga, Andalucía o España, sino de Europa en su conjunto.

–¿Y qué pasa cuando no hay disponible un determinado fármaco?

–Casi todas las moléculas se pueden sustituir. Los farmacéuticos están capacitados para ello. El problema es que cuando a una persona se le cambia un medicamento por otro, sobre todo en el caso de los ancianos, se crea una falta de adherencia a los tratamientos y a veces hasta de duplicidad de tratamientos.