Juzgan a un hombre por apropiarse de 210.000 euros del exfutbolista del Málaga Salva Ballesta

Salva Ballesta. /SUR
Salva Ballesta. / SUR

El acusado se enfrenta a una posible condena a cinco años de cárcel, que es la pena que pide para él la Fiscalía

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

Un hombre se sienta hoy en el banquillo para enfrentarse a una posible condena a cinco años de cárcel por hacerse pasar por abogado y, supuestamente, apropiarse de 210.000 euros del exfutbolista Salva Ballesta, que entonces militaba en el Málaga. Esta previsto que el juicio se celebre a lo largo de esta mañana en la Ciudad de la Justicia de la capital.

Los hechos se remontan al mes de mayo del año 2008, cuando el acusado contactó con Salva Ballesta presentándose como letrado «sin serlo en realidad», según el escrito de acusación de la fiscal. El falso abogado planteó al futbolista una inversión inmobiliaria (era el final del boom de la construcción y la antesala de la crisis). Al parecer, le dijo que podía ganar más de 250.000 euros mediante la adquisición de varias casas.

En concreto, le ofreció participar en la compra de una serie de viviendas sin terminar que se encontraban en un campo de golf de Mijas. Según el escrito de la representante del Ministerio Público, le hizo creer que el Banco Andalucía las estaba ejecutando por incumplimiento hipotecario.

El procesado, «continuando su ardid y aparentando gran solvencia y conocimiento en la materia objeto de inversión», presuntamente le dijo a Ballesta que debía desembolsar previamente la suma de 210.000 euros en concepto de depósito sin disposición en una cuenta del mismo banco en la sucursal de la calle Larios.

El exjugador del Málaga, «engañado por la actividad embaucadora» del acusado, según la fiscal, acudió a la entidad, abrió la cuenta e ingresó el saldo de 210.000 euros, que quedaron en depósito hasta que se llevara a cabo el negocio.

Sin embargo, transcurrido un tiempo sin noticias del supuesto abogado, Ballesta se puso en contacto con él para saber qué estaba pasando con la inversión. La representante del Ministerio Público afirma que el individuo le respondió en sentido afirmativo y que incluso le genero «mayores expectativas» de beneficio.

Ante la ausencia de resultados y la insistencia de Ballesta, el procesado –«para tranquilizarlo y ganar tiempo»– le entregó un pagaré en junio de 2009 que vencía en nueve días. El acusado le dijo que si llegaba esa fecha sin que el negocio se fraguara, podía cobrarlo, según el escrito.

Finalmente, Ballesta acudió al banco para recuperar su dinero, «siendo su sorpresa que el dinero no estaba». El 29 de mayo, solo unos días después de que él lo depositara, se había emitido un cheque bancario a favor de una entidad y supuestamente firmado por el exfutbolista, algo que él niega tajantemente.

La fiscal sostiene que el cheque fue retirado por el acusado o por un tercero, ingresado en una cuenta de otro banco y transferido al extranjero, por lo que considera que el procesado ha obtenido un beneficio económico de 210.000 euros y lo acusa de un presunto delito de apropiación indebida.

Por todo lo anterior, solicita la fiscal una pena de cinco años de cárcel, una multa de 18.000 euros y una indemnización de 210.000 euros que deberá pagar, en caso de ser condenado, a Salva Ballesta.