La Junta aplaza hasta abril su propuesta para regular los VTC

Un VTC, en el entorno de la estación de trenes. :/F. SILVA
Un VTC, en el entorno de la estación de trenes. : / F. SILVA

Los taxistas malagueños reciben como «un jarro de agua fría» que Fomento diga ahora que tardará 45 días en presentarles un borrador

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Jarro de agua fría en el sector del taxi. La anunciada regulación de los vehículos de turismo con conductor (VTC) que la Junta de Andalucía se comprometió a avanzar en la reunión mantenida el pasado jueves no se conocerá hasta comienzos de abril. Si los representantes del sector salieron del maratoniano encuentro de más de cuatro horas con el convencimiento de que en una o dos semanas la Consejería de Fomento les remitiría un borrador de propuestas sobre la ordenación de la actividad de los servicios que prestan Uber y Cabify, la realidad será bien distinta. En un escrito remitido a las asociaciones del gremio participantes en las conversaciones (Federación Andaluza de Autónomos del Taxi, Taxi Élite, la Confederación del Taxi de la Costa del Sol y la asociación Solidaridad del Taxi Sevilla), el flamante director general de Movilidad, el malagueño Mario Muñoz-Atanet, comunica que el documento se les enviará «en el plazo de 45 días», remarcando además que se tratará de un borrador «para dar comienzo, en el marco de la legislación vigente, a la adopción de medidas para la modernización del taxi y la ordenación del sector del transporte de viajeros en vehículos turismo».

Desde el Ejecutivo regional justifican esta demora en la necesidad de contar con los pertinentes informes jurídicos que aporten seguridad a los pasos que se vayan a dar. Además, en los próximos días también están previstas reuniones con el resto de agentes implicados en el conflicto, tanto las empresas de VTC tradicionales como las que prestan servicio a través de las plataformas Uber y Cabify.

En el sector han recibido este escrito como «un jarro de agua fría» y advierten de que el margen de maniobra que concedieron a los nuevos responsables de la Consejería de Fomento al llevar apenas una semanas en el cargo empieza a dar síntomas de agotamiento. «Nos dijeron que lo tenían prácticamente hecho y que iba a ser cosa de poco tiempo a falta de las comprobaciones jurídicas necesarias para que luego nadie pueda tumbar el articulado, pero no que fueran a tardar tantísimo tiempo», lamenta el portavoz de la Confederación del Taxi de la Costa del Sol, Juan González, quien respecto a las dudas jurídicas invita a la Junta a «seguir el camino» de otros gobiernos regionales que ya están limitando la actividad de los VTC como Cataluña, Canarias, Galicia, País Vasco, Baleares o Comunidad Valenciana.

Un tiempo «inviable»

En la misma línea se pronuncia el responsable de Élite Costa del Sol, Guillermo Díaz, vaticinando que las medidas que se adopten no estarán vigente hasta dentro de un año. «Sabemos que la tramitación es larga periodo de alegaciones, aprobación y puesta en marcha, pero para presentarnos un borrador de propuestas consideramos inviable que se necesiten 45 días. Estamos hablando de dar respuesta a unas cuestiones muy concretas», precisa.

En este sentido, desde el gremio insisten en su principal línea roja, consistente en que se obligue a contratar los servicios de VTC con al menos media hora de antelación y que se dé libertar a los ayuntamientos para poder ampliar este margen mínimo de precontratación. Además, entre sus reivindicaciones también están que estos vehículos dejen de estar geolocalizados para que los usuarios no se decanten por estos coches porque estén más cerca; que tengan que regresar a su base cuando no estén de servicio en lugar de seguir circulando o aguardar en el entorno de áreas de gran afluencia a que les salga una carrera.

De momento, la Consejería de Fomento no ha dado al sector pista alguna sobre las propuestas que pondrá sobre la mesa para intentar garantizar el equilibrio entre taxis y VTC. En este sentido, lo que sí que les avanzó que va a acometer los cambios legislativos necesarios para cumplir dos históricas reivindicaciones del sector: el establecimiento de un precio cerrado a los clientes que contraten sus servicios vía telemática (igual que ocurre con Uber y Cabify) y la posibilidad de compartir taxi mediante un cambio legal que permita cobrar por plaza en cada viaje solicitado también por medio de una 'app'.