Investigada por denuncia falsa la joven que dijo haber sido violada en el Guadalmedina

Lugar donde sucedieron presuntamente los hechos denunciados/GOOGLE MAPS
Lugar donde sucedieron presuntamente los hechos denunciados / GOOGLE MAPS

Las pesquisas concluyeron que se habría inventado la agresión sexual, por la que llegó incluso a ser detenido un chico

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

El caso provocó cierto revuelo mediático. Una chica de 21 años denunció que,tras discutir con su novio, fue abordada por tres desconocidos cuando caminaba por el cauce seco del río Guadalmedina y que la forzaron a mantener relaciones sexuales. La policía llegó incluso a detener a un joven en este caso, aunque quedó en libertad sin cargos.

Ahora, la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional ha entregado en el juzgado un informe que desmonta punto por punto la versión de la supuesta víctima. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) han confirmado a SUR que la jueza ha abierto una causa contra ella por denuncia falsa y ya ha citado a los primeros testigos.

La denuncia de la joven data del 30 de julio. Según relató entonces en comisaría, los hechos habrían sucedido la madrugada anterior. Después de discutir con su novio, ella se bajó del coche y estuvo un rato sentada en la avenida Arroyo de los Ángeles. Tras caminar por la avenida de Fátima –detalló a los policías– bajó al cauce del río Guadalmedina.

Contó que, bajo el puente de la Goleta, tres jóvenes se acercaron a ella y, mientras dos la sujetaban por los brazos, el tercero le quitó los pantalones y la ropa interior. Dijo que este último la violó, mientras los otros dos la inmovilizaban.

La joven relató a los agentes que intentó zafarse de ellos. Quiso gritar, según su declaración policial, pero no pudo porque los dos individuos que la tenían sujeta por los brazos también le tapaban la boca. Luego la dejaron y se marcharon.

En la denuncia se recoge también que la chica se cambió de ropa, con otra que llevaba en el bolso, y se fue de la zona. Una vez fuera del cauce, señala que tiró las prendas de vestir a un contenedor y siguió caminando hasta que se sentó en unas escaleras y se encontró con una conocida. Entonces, fue a su casa y se duchó. Según dijo, no pudo alertar a la policía porque no tenía batería en el teléfono móvil, pero sí llamó a su pareja, que acudió a buscarla y la trasladó hasta el hospital para que fuese asistida.

Arresto de un joven

La única pista que pudo aportar del supuesto violador era que tenía entre 20 y 30 años y que vestía una camisa negra con puntos blancos. En base a aquel testimonio, los investigadores de la UFAM llegaron incluso a detener a un chico tras ser señalado por ella. Sin embargo, las sospechas iniciales se desvanecieron y fue puesto en libertad sin cargos.

Al reconstruir paso a paso el itinerario de la denunciante, los agentes detectaron que había algunas piezas que no encajaban. Sin perder de vista que su versión también podía ser cierta, se dedicaron a comprobar punto por punto cada extremo de la declaración. Y a medida que avanzaban, la supuesta víctima se convertía cada vez más en sospechosa.

Después de meses de paciente trabajo, los policías de la UFAM han desmontado el testimonio de la chica y han pedido al juzgado que actúe contra ella por denuncia falsa. La hipótesis que manejan es que probablemente se inventó la violación para ocultar un contacto sexual que habría mantenido aquella noche con otro joven, que también habría sido identificado por los agentes.

El caso ha coincidido en el tiempo con otra investigación, en este caso por simulación de delito, que condujo la semana pasada al arresto de una mujer de mediana edad, también en Málaga capital, acusada de fingir una violación múltiple para ocultar que habría tenido sexo con un vecino.

Caso similar

La supuesta víctima, ahora investigada, declaró a los agentes que cuatro hombres la abordaron cuando estaba sentada en una parada de autobús del centro y la obligaron a subir por la fuerza a un coche. Según dijo, la llevaron a una casa en un lugar apartado, donde la violaron, y posteriormente la devolvieron al punto de origen. Sólo pudo aportar un detalle de uno de los autores: un tatuaje.

Grosso modo, la diferencia entre ambos casos radica en que, en el primero, la denunciante sí habría identificado a un autor que resultó no serlo (denuncia falsa), mientras que, en el segundo, no se señala a un responsable concreto, sino que se finje un hecho delictivo (simulación de delito).