Una investigación con drones permite medir la pérdida de playas en Málaga

Imagen de un tramo de la costa tomada con uno de los drones de investigación de Sando. /SUR
Imagen de un tramo de la costa tomada con uno de los drones de investigación de Sando. / SUR

Un estudio de Sando certifica el uso de esta tecnología para analizar la regresión del litoral y predecir cómo afectará a las infraestructuras

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Las playas de la Costa del Sol están perdiendo terreno, acorraladas entre el mar y las construcciones. Es un hecho que conocen bien los científicos y los ecologistas. Ahora, la aplicación de la tecnología de los drones permite analizar con máxima precisión cómo ocurre este fenómeno y hasta qué punto afectará en el futuro a las infraestructuras (como los paseos marítimos). Así lo han constatado los investigadores del grupo de empresas Sando, que han certificado como Innovación Tecnológica el proyecto Costaver, a través de la entidad European Quality Assurance (EQA).

El sistema permite la toma de datos cartográficos mediante vehículos aéreos no tripulados, con lo que es posible estimar la erosión costera que se produce en los arenales, y que tiene implicaciones directas sobre el sector turístico, el medio ambiente, la ordenación del territorio y la definición del Dominio Público Marítimo Terrestre, entre otras. Para ello, los drones emplean sensores térmicos, multiespectrales y escáner láser, que analizan el comportamiento del terreno y pueden llegar a predecir posibles afecciones a elementos tales como canalizaciones y servicios.

El empleo de drones mejora la toma de datos y la planificación de obras a largo plazo

Juan Antonio Báez, director del departamento de I+D+i de Sando, explica que la constructora ya aplicaba estas herramientas en diferentes líneas de trabajo en topografía y fotogrametría, para sacar planos de las obras, y especialmente en el caso de las canteras, para las que es «la solución ideal». «Con la experiencia que tenemos vimos que se podía aplicar en las costas, en la línea de dominio publico marítimo terrestre, que depende del perfil de la playa, por lo que varía y afecta a multitud de infraestructuras, a los paseos marítimos, puertos, diques, etc». También sirve para analizar el estado de las edificaciones que están cercanas a la playa.

Planificación a largo plazo

Las aeronaves, provistas con cámaras y sistemas láser, permiten seguir la evolución de la playa y la erosión e incluso predecir como le afectará en un periodo de retorno de cinco a quince años; de manera que se puedan anticipar soluciones, tales como aportes de arena o la construcción de espigones. «Con estos datos se puede hacer una planificación a largo plazo, los drones aportan una información más completa y rápida». Esta tecnología ya se ha empleado en puntos del litoral malagueño y almeriense. En esta última, en colaboración con la universidad, se han hecho pruebas para comprobar que los datos obtenidos por esta vía son suficientes para conseguir los objetivos de seguimiento del perfil costero.

Sando ha desarrollado el estudio Costaver entre 2017 y 2018 junto con la empresa tecnológica Nadir, especializada en geomática, cartografía y topografía. Se trata de una evolución del Estudio de Viabilidad Técnica 3D-Coast que la constructora llevó a cabo en 2016, con ayuda de la Corporación Tecnológica de Andalucía, para la obtención de información en zonas de playa, empleando los sistemas de láser tipo LiDAR. Durante la investigación se han evaluado distintos sistemas en las aeronaves, embarcando varios tipos de sensores y láser para evaluar la precisión de modelos digitales de superficie del terreno. La aplicación de Costaver reducirá los tiempos en las acciones de inspección y análisis de grandes áreas, con un registro detallado de la evolución de las diferentes zonas.