«No nos interesan los cantos de sirena de técnicas que no están contrastadas»

Manuel Viola, especialista en medicina intensiva, en su despacho del Hospital HLA El Ángel. /Francis Silva
Manuel Viola, especialista en medicina intensiva, en su despacho del Hospital HLA El Ángel. / Francis Silva

Manuel Viola, director médico del Hospital HLA El Ángel

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Abierto en noviembre de 1982, el Hospital HLA El Ángel ha experimentado una reforma integral y modernización de sus instalaciones. En esta entrevista, el director médico del centro hospitalario, Manuel Viola, relata las actuaciones llevadas a cabo y dice que El Ángel se caracteriza por hacer una medicina basada en la evidencia, que da de lado a «los cantos de sirena de técnicas que no están contrastadas». El doctor Viola explica que al no tener que repartir dividendos, la política del hospital es ofrecer a los pacientes la asistencia y tratamientos que necesitan.

–¿Qué tipo de mejora se ha llevado a cabo en el hospital?

–Ahora estamos poniéndole la piel a un organismo nuevo una vez que se ha hecho la remodelación de todo el hospital. Teníamos una fachada que no se correspondía con los tiempos, queríamos rejuvenecerla y modernizarla. También vamos a ampliar y a modernizar la entrada al hospital.

O sea, que se ha hecho una reforma integral de El Ángel.

–El hospital se ha reformado entero. Hay que conocer los principios de nuestra casa matriz. Esta es una empresa de médicos y tiene una sensibilidad especial hacia la calidad asistencial. Es un tema prioritario. Somos una empresa sin ánimo de lucro. Eso quiere decir que, al no haber accionistas que tengan que recibir dividendos, todos los excedentes se reinvierten. Eso ha hecho que tengamos los mayores estándares de calidad. La calidad es lo que imprime el sello a nuestra actividad hospitalaria y asistencial. Nosotros practicamos una medicina basada absolutamente en la evidencia. No nos interesan los cantos de sirena de técnicas que no están contrastadas. Tenemos un importante compromiso con la ética.Por eso, patrocinamos una cátedra de ética médica en colaboración con la Facultad de Medicina.

El doctor Viola destaca la reforma integral llevada a cabo en el hospital y la apuesta por la tecnología y por la medicina basada en la evidencia

–¿De qué modo influye la ética en el ejercicio de la medicina?

–Apostar por la ética médica es un elemento fundamental para tener unas señas de identidad en la forma de practicar la medicina.

Otro elemento importante es la apuesta por la tecnología aplicada a la asistencia a los enfermos, ¿no?

–Sin duda. Nosotros siempre hemos tenido un gran desarrollo tecnológico. Ahora puedo asegurar que este hospital es el más dotado tecnológicamente de Andalucía. Estamos montando una unidad para atender de manera integral los problemas del cáncer de mama. Para ello hemos cogido a los mejores profesionales. Además, hemos comprado algo que en Málaga no existe todavía ni siquiera en la sanidad pública: un mamógrafo con capacidad de tomosíntesis, con una precisión diagnóstica hasta ahora no conocida. A ello se une la adquisición de una mesa prona para las biopsias de la mama. En el tema del corazón, que es otra de nuestras señas de identidad, hemos montado una nueva unidad de hemodinámica, que dispone de un gran nivel, con los mejores hemodinamistas. El bloque quirúrgico, asimismo, lo hemos renovado. También es destacable que contamos con un robot Da Vinci para la cirugía robótica.

–¿Qué retos pendientes tienen?

–En medicina nunca se para. La revolución tecnológica es permanente. Ahora mismo no tenemos una necesidad concreta de renovación, pero eso no quita para que dentro de tres meses salgo algo y lo debamos cambiar. La consolidación y el funcionamiento de las nuevas unidades integradas en nuestro sistema de calidad es un reto. Disponemos de un programa informático que estamos exportando al resto de Europa y de otros países del mundo. Es un programa que integra gestión hospitalaria con gestión financiera del hospital. Eso hace que tengamos el hospital muy en la mano.

«Al no tener que repartir dividendos nuestra medicina es aportar al paciente lo que necesita» asistencia

«En junio se celebrará en Málaga una asamblea nacional de delegados de nuestro grupo» encuentro de lavinia

«Este es el hospital al que vienen los médicos y sus familias cuando se ponen malos» confianza

–¿Con qué personal propio cuenta El Ángel?

–Con unos 320 profesionales. Aparte están los médicos especialistas que colaboran con nosotros.

–¿Qué se va a celebrar en Málaga en el mes de junio dentro del grupo al que El Ángel pertenece?

–Los días 10 y 11 de junio se celebrará la asamblea nacional de Lavinia, que es la cooperativa propietaria de Asisa y del grupo HLA. En la asamblea participan los delegados de toda España y se presenta un resumen de cómo ha ido el grupo a lo largo de un año, se plantean los retos y se dice cómo se van a conseguir. La asamblea se desarrollará en el Museo Picasso.

–¿Cuáles son las patologías con un mayor volumen de actividad?

–Nosotros no tenemos limitación de patologías. Funcionamos como un hospital de especialidades. Abordamos todas las especialidades. Lo único que no tenemos es diálisis de pacientes crónicos.

–¿Cuándo se abrió El Ángel?

–El 29 de noviembre de 1982. El Ángel nació con la vocación de ser hospital y no una clínica que atiende patología menor. La diferencia se estableció montando una unidad de cuidados intensivos real para poder abordar patología quirúrgica compleja que necesita mucho soporte.

–¿Han tenido conciertos de colaboración con la sanidad pública?

–Sí. Hemos contado con alguno de radiología y de asistencia, pero no hemos tenido más.

–¿Qué ventajas presenta que el grupo al que pertenece el hospital no tenga ánimo de lucro?

–No lo hay porque formamos parte de una cooperativa de trabajo asociado. Nosotros no recibimos dividendos, tenemos trabajo. Al no haber que repartir dividendos nuestra medicina es aportar al paciente lo que necesita, no hay limitación al esfuerzo terapéutico y no damos tratamientos no contrastados. Aunque no tenemos pérdidas, contamos con un gran paraguas: la entidad matriz.

En Málaga la sanidad privada es fuerte. ¿Cómo afrontan esa competencia?

–Yo mantengo la teoría de que cuando uno va hacia adelante, si mira a un lado se la va a pegar. A la competencia no es algo a lo que le hagamos un seguimiento para imitarla o para realizar una cosa diferente. Tenemos muy claras cuáles son las líneas de actuación dentro de la medicina y hacemos lo que tenemos que hacer. ¿Eso qué significa? Pues que en urgencias todos los médicos son médicos de familia y que en cada uno de los departamentos hay facultativos cualificados en esa especialidad. Un dato es que de este hospital no se va nadie de forma voluntaria. La gente aquí está a gusto y presume de la medicina que hace. Otro dato: este es el hospital al que vienen los médicos y sus familias cuando se ponen malos.

–¿Qué volumen de actividad tuvo el hospital el año pasado?

–En 2018, tuvimos 30.000 estancias, con una media de 4,03 días. Asimismo, hubo 7.400 ingresos de pacientes; el índice de ocupación fue del 87 por ciento. La tasa de reingresos, del 0,61 por ciento. Tuvimos una facturación total en torno a los 29-30 millones de euros. En cuanto al número de operaciones, se hicieron 13.056 y hubo 55.691 urgencias atendidas, con un tiempo medio de respuesta de 15 minutos, que ahora ya es de 13 minutos.