Ni instituto ni prefabricadas: la odisea de 180 alumnos de Teatinos

Algunos padres y alumnos, reunidos ayer a las puertas de la Universidad Laboral. /SUR
Algunos padres y alumnos, reunidos ayer a las puertas de la Universidad Laboral. / SUR

Los padres estallan al saber que los módulos temporales tampoco estarán en el plazo prometido: «¿Es que nadie va a pagar tanta incompetencia?»

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Más de 37.000 personas viven en el distrito número 11 de la capital, el de Teatinos-Universidad. Hay nueve colegios, pero un solo instituto, el Torre Atalaya, que escolariza a los alumnos que terminan en los colegios Revello de Toro y Tierno Galván. Aunque en el patio hay módulos de aulas prefabricadas porque el centro se ha quedado pequeño. La mayor parte de los alumnos de los otros seis colegios cursa la Secundaria en el IES nº. 1 Universidad Laboral, que paulatinamente ha incrementado el número de plazas hasta superar este curso los 2.400 estudiantes. «Lo nuestro es una lucha sin tregua, desde que llegamos aquí hace unos 20 años ha sido una pelea constante por conseguir los equipamientos educativos que necesitan nuestros hijos», comentan los padres, reunidos a las puertas de la Universidad Laboral.

Tras años de lucha, de insistencia, de pelear por el segundo instituto, finalmente consiguieron que se aprobara. Está en fase de construcción, pero las obras no terminarán hasta mayo o junio. En el proceso de escolarización de este curso se les ofreció ya este instituto, que han solicitado unos 180 niños. Pero como no está terminado, irán a una sección de la Laboral, un centro en el que, como está saturado y no tiene más aulas disponibles, se anunciaron unos módulos prefabricados para escolarizar a los alumnos.

Ya lo avanzó la propia consejera, Sonia Gaya, cuando puso la primera piedra del instituto. En mayo, la delegación organizó una visita para que los padres conocieran las instalaciones de la Laboral, donde ya era seguro que irían las prefabricadas. «¿Cómo es que desde mayo nadie ha caído en que había que solicitar una licencia de obras?», se preguntaban los padres, que acusan de una «incompetencia absoluta» a los responsables de Educación. «Ahora quieren culpar al Ayuntamiento, pero lo cierto es que pidieron la licencia de obras el 17 de agosto, en plena feria, en vacaciones, y sabiendo que las licencias tardan meses», explicaban. Ya en septiembre «alguien se dio cuenta de la metedura de pata, y empezaron las presiones al alcalde y al concejal para conseguir la licencia, incluso con acusaciones en la prensa, cuando los únicos responsables son ellos»; decía la portavoz de la plataforma de padres, Mar Villanueva. La licencia se aprobó el lunes día 10, y se les aseguró que había tiempo suficiente para instalar las aulas prefabricadas en una explanada de la Laboral, detrás de las pistas deportivas. «Alguien que no ha hecho bien su trabajo nos está haciendo perder nuestro tiempo», decía Isabel Vázquez.

Obras paradas

Pero hasta ayer viernes lo único que había eran algunos materiales de construcción y unas obras incipientes para nivelar el terreno. La licencia se otorgó condicionada a un informe de seguridad de los bomberos. En la explanada se ven aún escombros y restos de bicicletas y motos abandonadas. Y, lo más preocupante, algunas zonas, que dan al arroyo Teatinos, sin alambrada.

Toda esta situación ha acabado con la paciencia de los padres: «¿quién va a pagar tanta incompetencia?», se preguntan. Y es que todo esto supone costes y gastos añadidos, «que salen de nuestros impuestos», indicaba Olga Bertedor, madre de una de las alumnas que empiezan primero de la ESO. Mar Villanueva recrimina también que «nadie dé la cara». Pero Juan Antonio Soler, otro de los padres de estos 180 nuevos alumnos, agradece la disposición del equipo directivo de la Laboral. «Son los únicos que muestran interés por nuestros hijos. Ha sido el director quien ha puesto una solución provisional al no estar las prefabricadas». Se han habilitado aulas en salones de la residencia de la Laboral. Pero estos alumnos llegarán el 24, así que hay una semana de plazo para que se instalen definitivamente las prefabricadas. Algo que, al ritmo que lleva la obra, se antoja difícil.

Estado de las obras.
Estado de las obras. / SUR

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos