Ingresado un hombre de 61 años tras caerle en la cabeza una hoja de una ventana desde un séptimo piso

Varios de los cristales y el marco de la ventana en el suelo de la calle Ingeniero de la Torre Acosta, antes de ser retirados por Limasa. /SUR
Varios de los cristales y el marco de la ventana en el suelo de la calle Ingeniero de la Torre Acosta, antes de ser retirados por Limasa. / SUR

El cristal se desprendió durante el transcurso de una reforma en un edificio, que carecía de seguro de responsabilidad civil, por lo que se ha denunciado a los responsables por infracción urbanística

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Un hombre de 61 años iba caminando por calle Ingeniero de la Torre Acosta cuando recibió un fuerte impacto en la cabeza. Se trataba de la hoja de una ventana que había caído al vacío desde la séptima planta de un inmueble de la calle colindante Francisco Rueda Pérez, que da a la vía por la que paseaba el herido. El golpe del cristal y su posterior rotura causaron varios traumatismos y cortes de distinta gravedad a la víctima. Efectivos sanitarios se desplazaron hasta la zona y lo trasladaron al Hospital Regional de Málaga (Carlos Haya), donde se recupera de las heridas. Hasta el lugar de los hechos también acudieron efectivos de la Policía Local.

El suceso, que se originó en torno a las diez de la mañana del martes, generó un gran nerviosismo entre los vecinos. Distintas llamadas alertaron a los servicios de emergencias de lo sucedido ya que, según ha podido saber SUR, varias personas presenciaron el golpe de la hoja de la ventana, que cayó directamente sobre el único herido. De hecho, una vecina de la zona caminaba justo detrás y llegó a recibir en las piernas el impacto de algunos cristales que saltaron por los aires una vez la pieza se rompió, aunque no precisó atención médica según distintas fuentes consultadas.

Al parecer, el cristal se desprendió desde una vivienda en la que se está practicando una reforma. Un operario estaba manipulando una de las ventanas del inmueble cuando la otra se desprendió, sin que tuviera margen de maniobra ni reacción para evitar que se precipitase al vacío.

Según distintas fuentes, la obra que se estaba realizando en el interior de la vivienda carecía de seguro de responsabilidad civil, por lo que los responsables han sido denunciados por una infracción urbanística general. 

Entre el nerviosismo de los vecinos, una operaria de la empresa de limpieza Limasa que se encontraba trabajando en las inmediaciones se presentó para retirar los abundantes cristales que se habían desprendido por la zona, además del marco de la ventana.