Las incineraciones ya cuadruplican a los entierros tradicionales en Málaga

El Jardín del Recuerdo permite depositar las cenizas de un familiar en Parcemasa. /Sur
El Jardín del Recuerdo permite depositar las cenizas de un familiar en Parcemasa. / Sur

Las cremaciones siguen al alza y ya representan el 80% de los servicios funerarios que realiza Parcemasa, el doble que la media nacional

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El número de personas que optan por la incineración para dar reposo a sus restos mortales no deja de crecer en Málaga, que es, con diferencia, la capital española con mayor porcentaje de cremaciones frente a los entierros. Actualmente se sitúa ya en el 80%, cuando echando la vista atrás una década era del 68%. Pero volviendo al presente, esta proporción en la capital supone el doble de la media nacional (40%) y se encuentra muy por encima de otras grandes ciudades como Valencia (55%), Sevilla (70%) o Madrid y Barcelona, que rondan el 50%. Para hacerse una idea de esta prevalencia cada vez mayor, de los 5.080 difuntos que pasaron por las instalaciones de Parcemasa el pasado año, un total de 4.047 fueron incinerados frente a los 1.033 que recibieron un sepelio tradicional, una opción que en términos relativos registra su proporción más baja en la ciudad.

Cifras de Parcemasa

5.080
difuntos pasaron por las instalaciones de Parcemasa en 2018, de los que 4.047 fueron incinerados frente a los 1.033 que recibieron un sepelio tradicional.
2,45
millones de euros facturó Parcemasa en 2018 de servicios de cremaciones, frente a los 412.035 euros procedentes de inhumaciones y exhumaciones. Las cuentas anuales de la entidad municipal que gestiona los cementerios de la ciudad arrojaron un beneficio neto de 419.958 euros.
592
euros cuesta la cremación en Parcemasa, frente a los 301 euros de las inhumaciones.

Una realidad que, lógicamente, también tiene reflejo en la cuenta de resultados de la empresa municipal que gestiona los cementerios de la capital, toda vez que las cremaciones ya aportan el 40% de los ingresos de la entidad. Según consta en el balance de 2018 que acaba de aprobar el consejo de administración, la sociedad pública facturó el año pasado 5.975.568,57 euros, de los que 2,45 millones procedieron de incineraciones y 412.035 euros de inhumaciones y exhumaciones. Por volumen de negocio, la segunda mayor fuente de ingresos la genera el alquiler de las tanatosalas (1,67 millones). Tal y como reflejan las cuentas anuales del pasado ejercicio, Parcemasa cerró 2018 con un beneficio de 419.958 euros, lo que supone un ligero descenso respecto a los 487.136 de 2017. Al tratarse de una entidad pública, no hay reparto de dividendos y se destina a la reserva para inversiones.

Hábitos y economía

Aunque el ritmo varía en función del territorio, lo que no deja lugar a dudas es que las cremaciones van a más en toda España. Primero, por una cuestión de hábitos sociales, pero también hay un factor económico, ya que aunque de partida el entierro es más barato (301 euros frente a los 592 en el caso de Málaga capital), a largo plazo supone un menor desembolso para la familia en cuestión de mantenimiento del nicho. En este punto, cabe reseñar que Parcemasa realizó el año pasado 334 incineraciones de restos. Mientras en el litoral occidental la prevalencia de las cremaciones se sitúa en torno al 70% fruto también de la mayor presencia de extranjeros que se decantan por esta opción, la proporción desciende en torno al 50% cuando el abanico se abre al interior de la provincia, especialmente en los municipios pequeños en los que las inhumaciones continúan más arraigadas.

Ante este incremento progresivo de las cremaciones, Parcemasa puso en marcha en 2016 el Jardín del Recuerdo, un espacio del cementerio de San Gabriel en el que los familiares pueden depositar las cenizas de un ser querido bajo un árbol, como alternativa a los columbarios que ofrecen las cofradías. El importe del servicio es de mil euros para la concesión de una parcela para árbol nuevo.

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