Los hosteleros piden la nulidad del plan municipal contra los ruidos en Málaga

Imagen de la protesta de noviembre de los hosteleros en la Cámara de Comercio. /Migue Fernández
Imagen de la protesta de noviembre de los hosteleros en la Cámara de Comercio. / Migue Fernández

Mahos advierte en sus alegaciones de que las ZAS representan «un freno al desarrollo y supondrá la pérdida de 4.000 empleos»

SUR.ES

Los hosteleros malagueños rechazan de plano el proceso para declarar Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) en cerca de un centenar de calles del Centro y de Teatinos, que consideran inviable «salvo que se tome una resolución injusta e indebida», y además haría peligrar el empleo en el sector. En sus alegaciones para justificar la petición de nulidad, la asociación Mahos instó anoche a dejar sin efecto la aprobación inicial del ZAS y la propuesta previa en tanto «se realicen los procedimientos técnicos y jurídicos adecuados».

En un comunicado remitido anoche, los empresarios malagueños aseguran que «se dan las circunstancias materiales procedimentales, jurídicas y técnicas que hacen nulo de pleno derecho el proceso de declaración de ZAS». Para el presidente de Mahos, Javier Frutos, «en el caso de que haya un problema de ruido en algunas zonas muy localizadas de la ciudad, esta medida no lo soluciona». Para Frutos «se trata de un parche que el Ayuntamiento pretende imponer sin tener en cuenta a todos los implicados y lo que es peor, basado en mediciones deficientes y desactualizadas».

Por tanto, la Asociación de Hosteleros defiende en su escrito que la continuidad del proceso de Declaración de Zonas Acústicamente Saturadas es inviable e instan en sus alegaciones a «realizar una zonificación previa al proceso de ZAS para determinar si las zonas afectadas tienen un uso del suelo predominantemente turístico o residencial». En segundo lugar, llaman a actualizar «los informes y mediciones acústicos para la valoración del impacto acústico real actual y los verdaderos focos de emisión».

Asimismo, Mahos reclama «un estudio jurídico sobre impacto del decreto 155 de la Junta de Andalucía en la compatibilidad de dicho decreto con las actividades de ocio y la variación de los parámetros de estudios previos del ZAS».

Igualmente necesario sería, según defienden, una «actualización de los informes y realización de nuevos estudios para la valoración de las nuevas circunstancias normativas de la vía pública».

En quinto lugar, exigen la nulidad del procedimiento «por falta de traslado del informe consultivo de la Junta de Andalucía».

En sus alegaciones desde el punto de vista de la nulidad del procedimiento por «defectos e incumplimientos formales y técnicos en la emisión de los informes y mediaciones acústicas en las que se basa la propuesta del ZAS» señalan cinco objeciones.

Los empresarios sostienen que las mediciones sobre las que se basan el ZAS no son válidas

En la primera de ellas, sostienen que «en ninguna de las ubicaciones propuestas para su declaración como Zonas Acústicamente Saturadas se ha cumplido con el procedimiento establecido en el artículo 9 de la Ordenanza para la Prevención y Control de Ruidos y Vibraciones del Ayuntamiento de Málaga».

En la segunda, lamentan que debiera haberse realizado «la modificación y revisión de las áreas de sensibilidad acústica antes de proceder a la declaración de las Zonas Acústicamente Saturadas propuestas». En este sentido, subrayan que incluso «hay una treintena de calles que no han sido sometidas a estudio y sin embargo, han sido incluidas en el ZAS».

En tercer lugar, reprochan que «la delimitación de las áreas de sensibilidad acústica debiera realizarse en atención a los usos predominantes del suelo, actuales o previstos».

Así, en el cuarto punto de este segundo bloque de alegaciones dicen que «debiera haberse verificado, previamente a la declaración de las Zonas Acústicamente Saturadas propuestas, el cumplimiento de los valores límite de inmisión de ruido, por parte de los distintos establecimientos públicos existentes en las mismas».

Ante esta situación, la «declaración como ZAs de las distintas ubicaciones propuestas imposibilitará la apertura o instalación de terrazas y veladores en los establecimientos de hostelería y en los establecimientos de ocio y esparcimiento existentes en las mismas».

En sus conclusiones, llaman la atención sobre el hecho de que «la Málaga de 2019 no es la misma que la de 2016. Y mucho menos que la de 2006». Mahos asegura que las consecuencias de esta norma que consideran «injusta y desproporcionada», supondrá asimismo la pérdida de 4.000 puestos de trabajo.

Desde Mahos se reclama, por tanto, un estudio en profundidad, que determine todos los factores y circunstancias concretas causantes del problema, con un análisis zona por zona, calle por calle, aquellos lugares en los que haya problema real de ruido. Y se actúe en esa calle concreta, para solucionar un problema concreto. De hecho, las estimaciones que se recogen en el informe son calificadas por Mahos de subjetivas, ya que se trata de meras apreciaciones sin el respaldo de datos ni mediciones de impacto sonoro de las terrazas (en ningún momento se ha seguido el procedimiento necesario para medir el impacto sonoro de una terraza). Para el presidente de Mahos «no se pueden tomar decisiones basándose en opiniones en lugar de en datos y mediciones reales y actualizados».

Los hosteleros de Málaga reclaman además al ayuntamiento que defina un modelo de ciudad y que, las medidas que «se adopten sean consecuentes con dicho modelo». Consideran que actualmente» no existe un modelo claro, pues se ponen en marcha incentivos para la inversión y creación de un tejido empresarial productivo, y acto seguido se aprueban normativas que van en contra de estas iniciativas» impulsadas por el propio Ayuntamiento. A partir de ahora, el área de Sostenibilidad Medioambiental debe analizar y contestar a las alegaciones de vecinos y hosteleros.